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El recorrido de un grupo de periodistas internacionales por las calles de Lhasa que fueron objeto de violentos disturbios hace casi dos semanas, fue interrumpido la mañana del día 27 por un grupo de lamas del templo de Jokhang, pero se reanudó con rapidez.
Más de una docena de lamas interrumpieron las declaraciones de un responsable del mencionado templo para provocar el caos.
Un oficial de la Oficina de Información del Consejo de Estado ( gabinete central), que organiza el viaje, dijo que el trabajo de los periodistas continuó según el plan previsto después del incidente.
La camarilla del Dalai Lama nunca ha abandonado sus actividades secesionistas desde que se exilió en 1959. Además, había muchos indicios acerca de que la camarilla estaba detrás de los crímenes de Lhasa para sabotear la estabilidad y unidad de China, dijo Gesang Yexe, investigador de la Academia de Ciencias Sociales Tibetana.
En la actualidad, hay más de 1.700 templos en el Tíbet, y las actividades religiosas legítimas están protegidas por la ley, dijo Gesang Yexe.
En el templo de Jokhang, las actividades han continuado con normalidad, incluso a pesar de la violencia en Lhasa a mediados de mes, dijo Norbu, director de la Admnistración Religiosa y Étnica de Lhasa.
Un total de 26 periodistas de 19 medios de información de diferentes países y regiones participan en el viaje a Lhasa. Entre ellos, se encuentran representantes de la agencia estadounidense de noticias AP, el rotativo británico Financial Times, el periódico de la región administrativa especial de Hong Kong South China Morning Post, y la Agencia Central de Noticias de la isla de Taiwan.
De acuerdo con lo previsto, los reporteros visitaron primero una clínica tibetana situada cerca de la plaza del templo de Jokhang, en el centro de Lhasa, y que fue atacada durante los disturbios.
También se desplazaron a un establecimiento de la cadena de tiendas de ropa Yishion, donde murieron cinco empleadas en los incendios provocados por los alborotadores en las acciones violentas, así como a los edificios de la Escuela Secundaria Número 2 de Lhasa, y a una sucursal del Banco de China, todos estos establecimientos que también fueron incendiados por los agitadores.
Los periodistas continuarán su recorrido para visitar mercados, centros comerciales, y la centro municipal de beneficiencia, y entrevistarán a funcionarios y agentes policiales que resultaron heridos en los disturbios, según una fuente del citado organismo.
La normalidad ha regresado a Lhasa, luego de las acciones violentas del pasado 14 de marzo, que fueron organizadas, premeditadas y dirigidas por la camarilla del Dalai Lama.
Los alborotadores provocaron la muerte de al menos 18 civiles inocentes y de un policía, así como heridas a otros 382 civiles, además de causar lesiones a 241 efectivos policiales. Las acciones incluyeron saqueos de negocios e incendios de tiendas, viviendas y vehículos. (Xinhua) 28/03/2008
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