Actualizado a las 2008:04:11.13:54

Los mayores perdedores en el incidente de Lhasa son medios de comunicación occidentales

A partir de los disturbios del 14 de marzo en Lhasa, las correspondientes informaciones parciales de medios de comunicación occidentales han sido cuestionadas por muchas personas. Un comentario publicado días atrás en “Global Times” de Canadá indica: Las informaciones distorsionadas sobre el incidente de Lhasa de los medios de comunicación occidentales que siempre hacen alarde de su libertad e imparcialidad de información les han hecho perder la confianza de más de mil millones de chinos y que los mayores perdedores en el incidente de Lhasa son, en realidad, estos medios de comunicación occidentales.

El comentario dice: Al analizar el éxito o fracaso de una cosa, no se debe ver la sensación y animación superficiales, sino que hay que ver si ha logrado lo que quería originalmente. Siendo medios de comunicación occidentales y sus periodistas, ellos se dedican al trabajo informativo. El mayor propósito que persiguen es, desde luego, hacer que sus informaciones sean fuentes dignas de confianza para un número mayor posible de personas. En este sentido, los más de mil millones de chino son, desde luego, los que ellos deben hacer lo que puedan para ganar.

El comentario agrega que los principios universales que rigen las informaciones son objetividad e imparcialidad. Lo que más debe abstenerse de hacer es: El informante tiene una posición previamente establecida. Todo esto fue cosa defendida originalmente por los medios de comunicación occidentales que siempre hacen alarde de la libertad e imparcialidad de información. Pero, por el incidente de Lhasa y la serie de subsiguientes informaciones en torno a la “independencia del Tíbet” y la Olimpiada, vemos que los medios de comunicación occidentales, autocalificados como ejemplares y maestros de la libertad e imparcialidad de información, tamizaron y seleccionaron informaciones, establecieron previamente la posición, excluyeron las voces diferentes, ocultaron sus propios errores y violaron la voluntad popular. Después del suceso, la gente llega a conocer que esos medios de comunicación occidentales cometieron falsificación, engaño, disimulo y desorientación y, por tanto, no merecen confianza. (Pueblo en Línea)
11/04/2008

Noticias relacionadas
·Comentario de Xinhua: La etnia tibetana es mayoritaria en la región autónoma
·Presidente de Pakistán empieza visita a China
·Presidente de Tanzania inicia visita a China
·China garantiza la seguridad de cereales
·Espectáculos políticos sobre Tíbet nunca tienen buenos resultados: Académicos rusos
 Más  
Noticias de PCCh