|
Expertos chinos y extranjeros en derechos humanos han refutado las críticas de Occidente sobre la situación de los derechos humanos en la región autónoma del Tíbet.
Durante el Foro de Beijing sobre Derechos Humanos, inaugurado el lunes en la capital china para conmemorar el 60º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, muchos expertos manifestaron que los reclamos, frecuentemente exagerados, eran engañosos y demostraban una completa ignorancia del pasado y presente del Tíbet.
Guruswamy Mohan, presidente del Centro para las Alternativas Políticas de Nueva Delhi, visitó el Tíbet el año pasado durante una semana, y señaló que disfrutó mucho la experiencia.
El académico indio destacó que la vida diaria de los tibetanos parecía ser próspera, y que el desarrollo y cada vez más moderna infraestructura eran "impresionantes".
"Creo que los países extranjeros no deberían de interferir en los asuntos de otros países. Esa es la posición de India. El problema del que estamos hablando es entre algunos tibetanos y las autoridades chinas", comentó. "Los demás países no deberían intervenir en él, es algo que le concierne sólo a China, es parte de sus asuntos internos", agregó.
El experto añadió que "los derechos humanos se han convertido en una espada con la que muchos occidentales golpean a los países en desarrollo. Pero, ¿y qué pasa con los derechos humanos en Irak cuando matan civiles y hacen daño? (Allí) no hay consideración para los derechos humanos", aseveró.
Sherab Nyima, vicepresidente de la Universidad Central de Nacionalidades, con sede en Beijing, hizo eco de los comentarios de Mohan.
"Dadas las prácticas comunes de la camarilla del Dalai Lama, no nos sorprende ver el criticismo del que están siendo objeto las políticas de derechos humanos de China por parte de Occidente, después de los disturbios del 14 de marzo en Lhasa", expresó el académico, de etnia tibetana.
"Por mucho tiempo, los ‘derechos humanos' han sido la herramienta preferida de algunos occidentales para atacar a China. Por una parte, algunos de ellos engrandecen la imagen del Dalai Lama y alaban su ‘protesta pacífica'. Por otra parte, siguen presionando y exigiendo a China que sostenga diálogos con él y restituya los ‘derechos humanos en el Tíbet'", sostuvo.
Además, el catedrático expresó que "los intereses de estas fuerzas occidentales anti-chinas en el asunto de los derechos humanos en el Tíbet no tienen nada que ver con su simpatía por la gente tibetana, sino que se deben a la política del poder y la hegemonía que predican".
Actualmente, los tibetanos disfrutan de derechos civiles y políticos sin precedentes, que no eran posibles en las "antiguas épocas de oscuridad", aseveró Sherab Nyima.
Antes de 1959, año en el que el Dalai Lama escapó hacia India y China implementó reformas democráticas en la región, el Tíbet había sido por mucho tiempo una sociedad de servidumbre feudal. En ella se integraban la religión y la política, y los monjes y nobles practicaban una dictadura. Tres de los más poderosos señores feudales y sus tribus eran dueños de todas las tierras cultivables, ranchos, bosques, y la mayor parte del ganado.
En contraste, los siervos tibetanos de la época antigua sumaban alrededor del 90% de la población, pero no poseían tierras, libertad ni democracia.
"En la actualidad, los tibetanos gozan de todos los derechos igualitarios incluidos en las leyes chinas existentes, y gozan de algunos privilegios bajo la autonomía étnica regional", expresó Sherab Nyima.
En 2007, los ingresos per cápita de los granjeros y pastores tibetanos alcanzaron los 2.788 yuanes (404 dólares), un aumento del 14,5% frente al año anterior y del 83,8% con respecto al 2002. Al mismo tiempo, la tasa de crecimiento fue de siete puntos porcentuales más alta que la del promedio de todo el país, según estadísticas oficiales.
Sirkka Korpela, profesora de la Escuela de Asuntos Internacionales y Públicos de la Universidad de Columbia, expresó su esperanza para que más gente pueda visitar China "para que vean la realidad por ellos mismos". En su opinión, la falta de información correcta ha ocasionado malentendidos.
"En realidad, los derechos humanos en China están muy desarrollados porque la pobreza ha disminuido de forma sorprendente. China es el país que más ha contribuido a la erradicación de la pobreza en todo el mundo", aseguró la académica.
"Muchas personas tendrán la oportunidad de obtener información de primera mano durante los Juegos Olímpicos, podrán ver cómo se ha desarrollado el país, cómo está de bella Beijing, y cómo disfrutan los chinos de todos los derechos", consideró.
Korpela responsabilizó a "la ignorancia y la falta de información de los países occidentales" de ser "la causa de muchos de los conflictos (de opinión en cuanto a los derechos humanos en el Tíbet)".
"Si más occidentales viajan a China y se encuentran frente a frente con los chinos, tanto unos como otros podrán entender más claramente los diferentes países y las diferentes culturas", comentó.
"Si la gente de Occidente pudiera ir al Tíbet y ver su desarrollo podría hacerse una mejor idea. Este es un muy buen ejemplo de cómo gente ignorante está recibiendo historias extremadamente parcializadas. Ellos no tienen forma de cómo saber la verdad ", se lamentó Korpela.
Más de 110 representantes de 32 países y organizaciones internacionales asistieron al certamen. (Xinhua) 25/04/2008
|