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Una ciudadana francesa que resultó herida en el choque de trenes ocurrido el día 28 en el este de China, podría requerir de una operación en el transcurso de esta semana, informaron el día 29 fuentes médicas.
Según voceros del hospital en el que se encuentra internada la víctima, es necesario esperar el arribo de un equipo de especialistas procedente de Beijing para llevar a cabo una consulta conjunta a la mujer, identificada como Robin Naurence.
Naurence, de 42 años, y una de las cuatro personas de nacionalidad francesa que sufrieron lesiones en la peor tragedia ferroviaria de la última década en China, se fracturó el fémur derecho, por lo que podría ser intervenida quirúrgicamente en los próximos días.
"Hemos recurrido a la tracción y otras terapias para alivar su dolor, y su estado de salud es estable", dijo Sun Lanfang, subdirector del hospital.
"Estamos coordinando con las autoridades de asuntos exteriores para definir si y dónde realizar la operación, en Zibo o en otro lugar", agregó.
La francesa viajaba hacia Qingdao con su novio, Pascal Boisson, de 54 años, y dos hijos de este cuando se produjo el accidente.
Boisson está internado en el Hospital de Medicina Tradicional China de Zibo con su hija Joanne, de 22 años. Su hijo, Pierre Emmanuel, de 14, fue trasladado al hospital Número 1 de Zibo.
"Boisson y Naurence sufrieron heridas óseas, y sería difícil transferirlos, pero estamos tratando de reunir a la familia", dijo Liang Minglai, director del Hospital de Medicina Tradicional China de Zibo.
"Fue un caos cuando los rescataron, nadie sabía que venían juntos", relató Liang.
"Me preocupe mucho por ellos, y fuí a visitar a Joanne y a su padre tan pronto fueron ingresados", añadió.
"Poco después contactamos al hermano de Joanne y a Naurence, y ellos hablaron por teléfono hacia el mediodía de ayer lunes", dijo Liang.
El galeno también dijo que Joanne, quien sufró una leve herida en la espalda, fue a visitar a su hermano.
"El padre se está recuperando, pero las fracturas que sufrió en las vértebras aún le producen algo de dolor", dijo a Xinhua una enfermera.
Un tren que se desplazaba de Beijing a Qingdao se descarriló a las 04:43 horas de ayer a la altura de la ciudad de Zibo y luego fue embestido por otro que viajaba de Yantai (Shandong) a Xuzhou, en la provincia de Jiangsu (este), y que debido a la fuerza del impacto también se salió de la línea férrea. Al menos 12 vagones de los dos convoyes se volcaron.
Un total de 70 personas murieron y otras 416 resultaron heridas en el accidente.
Según investigaciones preliminares, el tren procedente de Beijing viajaba a una velocidad de 131 kilometros por hora al momento de la tragedia, aunque la máxima permitida para esa sección de la vía es de 80.
El incidente se produce a tres días antes del Día Internacional del Trabajo, que en China se celebra con tres días de vacaciones, y cuando millones de chinos viajarán en tren. (Xinhua) 30/04/2008
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