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Ante el terremoto más fuerte que ha sufrido China en las últimas tres décadas, la respuesta de emergencia por parte del gobierno chino ha sido más rápida que nunca, señalaron expertos.
En un foro en la página web de Sina.com, un usuario del Internet criticó la lenta respuesta del gobierno ante la tragedia, uno otro respondió inmediatamente: "¿Lento? Una hora después del terremoto, el primer ministro (Wen Jiabao) estaba ya en el avión hacia las zonas afectadas". El comentario de ese usuario, recibió el apoyo de 2.952 visitantes.
"La rápida y efectiva respuesta del gobierno fue notoria en los trabajos de rescate y ayuda que se están realizando en este momento", señaló Gao Jiawei, profesor de la Universidad de Ciencia Política y Jurídica de China.
El terremoto, de 7,8 grados de magnitud en la escala abierta de Richter, sacudió el distrito de Wenchuan, en la suroccidental provincia de Sichuan, a las 14:28 del lunes. El movimiento telúrico fue perceptible en la mayor parte del país.
Sólo 90 minutos tras la incidente, los usuarios de telefonía móvil recibieron mensajes que decían: "El presidente Hu Jintao pide mayores esfuerzos para ayudar a las víctimas del terremoto; el primer ministro Wen Jiabao está en camino a las zonas afectadas para dirigir las operaciones de rescate".
Mientras tanto, la comisión nacional de auxilio contra los desastres y el ejército lanzaron inmediatamente proyectos de emergencia. Dos horas y media después, la oficina de ayuda contra desastres del Buró de Sismología de China envió un grupo de 30 miembros a las zonas devastadas.
Pan Guang, ivestigador de la Academia de Ciencias Sociales de Shanghai, señaló que ha seguido de cerca el progreso de los trabajos de rescate después del terremoto.
"La rápida acción muestra que el mecanismo de respuesta de emergencia de China se ha desarollado de manera más flexible y efectiva, pues el país ha acumulado muchas experiencias", dijo Gao.
Yu Chuan, profesor de la Universidad Renmin, con sede en Beijing, destacó que el gobierno había emitido información oportunamente tras este trágico suceso, lo que refleja una madura capacidad en el gobierno.
El Buró de Simología de China anunció al público apenas 20 minutos después del terremoto la localización y magnitud del temblor, y dos horas más tarde, la municipalidad de Chongqing, vecino de Sichuan, reportó los primeros cuatro fallecimientos. Los datos sobre el número de muertos, heridos y operaciones de salvamento se publican sin cesar, y según los últimos datos, el número de muertos ya ascendió a 14.866 personas.
Las organizaciones de ayuda y los gobiernos locales de Sichuan, Chongqing, Gansu y otras provincias afectadas han actualizado la situación después del terremoto a través de diversos canales, entre ellos, las páginas web oficiales, para que gente de todo el mundo tenga fácil acceso a los datos sobre el terremoto.
La publicación oportuna de esta información ayuda al gobierno a ganar la confianza del pueblo y tranquilizar a una nación conmovida por el desastre, dijo Yu.
El lunes por la tarde, el Buro de Sismología descartó la posibilidad de réplicas o nuevos terremotos en Beijing, Chongqing, Zhejiang y otras provincias, desmentiendo los rumores que provocarían pánico en la sociedad china.
"Un terremoto es una catástrofe que amenaza la vida y la propiedad de millones de personas, por lo que es mejor emitir toda la información posible al respecto", afirmó Mo Jihong, investigador de la Academia de Ciencias Sociales de China.
"A través de la rápida publicación de datos concretos sobre el terremoto el mundo puede saber qué es lo que ha ocurrido aquí y puede proporcionar su ayuda", indicó He Biao, director de la oficina de respuesta de emergencia de la prefectura de Aba, de la que forma parte Wenchuan, donde se localizó el epicentro.
La veloz entrega de información también ha demostrado que una nueva regulación sobre la emisión de información gubernamental, que entró en vigor hace semanas, está cumpliendo a cabalidad su papel, afirmó Mo.
La regulación, con 22 artículos, fue diseñada para mejorar la transparencia y proteger el derecho a la información y el escrutinio público sobre las acciones oficiales, informó Zhang Qiong, subdirector de la Oficina de Asuntos Legislativos del Consejo de Estado (gabinete chino).
La información oportuna y la rápida respuesta por parte de los máximos líderes y de trabajadores de rescate contrastan en gran medida con la forma que adoptó China en el terremoto de Tangshan, en 1976, según comentó el periódico "New York Times" en su edición del 13 de mayo.
En 1976, un terremoto que también tuvo una magnitud de 7,8 grados en la escala Richter sacudió Tangshan, en la septentrional provincia china de Hebei, dejando un saldo de 242.769 fallecidos y 164.851 heridos.
Sin embargo, estas cifras fueron reveladas tres años más tarde por Xu Xuejiang, periodista de la Agencia de Noticias Xinhua.
"La sociedad avanza y el gobierno ha establecido como nuevos principios de gobernación la apertura, la transparencia y la consideración del ser humano como lo primordial", dijo Xu. (Xinhua) 15/05/2008
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