 | |
A un mes de que iniciaran los Juegos Olímpicos, Jiang Shengping, ciudadana de la capital china, por fin aprendió a andar en bicicleta. A partir del 20 de julio, Jiang pedaleará en Beijing en lugar de conducir su automóvil blanco.
Beijing está dejando fuera de circulación temporal a tres millones de automotores particulares, para aliviar el tránsito vehícular durante los Juegos. Los autos deberán circular en días alternados desde el 20 de julio y hasta el 20 de septiembre, de acuerdo con sus números de placas, ya sean pares o impares.
Aprovechando el drástico crecimiento de la economía nacional y las relajadas normativas sobre la proviedad de automóviles, los consumidores chinos como Jiang se apresuraron a adquirir un auto en una de las más grandes bonanzas automovilísticas nunca antes vista, abarrotando las calles de Beijing y empeorando la contaminación.
"Siempre quise aprender a montar una bici, pero no tenía los incentivos suficientes", manifestó Jiang, quien trabaja en una organización gubernamental. "Yo sé muy bien que manejar la bicicleta no sólo es ecológico sino también un buen ejercicio."
Beijing planea proporcionar 50.000 bicicletas en alquiler antes del certamen deportivo, que serán distribuidas en 200 puntos de renta de toda la ciudad. Asimismo, el gobierno municipal también decidió ofrecer 10.000 bicicletas de uso gratuito en los hoteles para facilitar el transporte de los visitantes.
Para la mayoría de los conductores, el sistema de transporte público será la principal opción alternativa. De acuerdo con el Buró de Transportes de Beijing, más de cuatro millones de personas acurirán al transporte público durante el período que limita la circulación, de dos meses.
Zhao Zeng, que solía pasar una hora tras el volante para llegar a su trabajo, está usando el metro.
"El transporte subterráneo no resulta tan inconveniente como lo pensé, la verdad es que ahorro casi diez minutos cada día y también el dinero de la gasolina", afirma.
Zhao, como muchos automovilistas en Beijing, se volvió dependiente del coche. "La restricción de dos meses es una oportunidad para que nos demos cuenta de que podemos vivir sin los automóviles", celebró.
La ciudad anfitiona olímpica ha invertido 24.000 millones de yuanes para construir nuevas líneas de metro y carreteras para la Olimpiada, las cuales son capaces de transportar a 1,1 millones de personas cada día, de acueredo con el Buró de Transportes.
Los autobuses y taxis también podrán llevar a unos 18 millones de pasajeros diarios, señaló el buró.
Otros conductores han considerado el alquiler o el uso compartido de vehículos.
Wang Zhiquan, habitante del distrito de Haidian en Beijing, ha decidido compartir auto con su vecino para ir a trabajar. "Vivimos en el mismo barrio residencial y encontramos que nuestras compañías están verdaderamente cerca una de la otra", manifestó.
De acuerdo con un estudio realizado por el Centro de Encuestas de Opinión Pública y Hechos Sociales de Beijing, un 94 por ciento de los más de 1.000 investigados están a favor de la medida que limita la circulación vehicular.
"Si podemos mejorar la calidad del aire y aliviar el tránsito con esta medida, merece la pena", declaró Wang. (Xinhua) 21/07/2008
|