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El primer ministro chino Wen Jiabao prometió el sábado reforzar la supervisión de la seguridad alimentaria tras el escándalo de leche en polvo contaminada con melamina.
"No sólo deben asumir responsabilidad las compañías correspondientes, sino que el gobierno también debe responsabilizarse de su falta de supervisión", señaló Wen en una conferencia de prensa celebrada tras la clausura de la VII cumbre de la Reunión Asia-Europa en Beijing.
China tratará el caso de forma seria y castigará tanto a individuos directamente implicados como a los funcionarios responsables, destacó.
Además, el gobierno chino ha sacado una lección del escándalo y por lo tanto asegurará una supervisión "efectiva y enérgica" sobre la producción, el transporte y el procesamiento de los alimentos, añadió.
Unos 50.000 niños resultaron infectados y por lo menos tres han muerto en todo el país a causa de complicaciones renales derivadas del consumo prolongado de leche en polvo contaminada con melamina, sustancia utilizada para la producción de plásticos, y que agregada a la leche cruda hace que ésta muestre un nivel proteínico superior al real.
Después del incidente, el gobierno chino estableció rápidamente normas para intensificar la supervisión y la administración de la industria láctea, a fin de garantizar la seguridad de los productos, expresó.
La Asamblea Popular Nacional, el máximo órgano legislativo del país, empezó a principios de esta semana a revisar un proyecto de ley sobre la seguridad alimentaria, que impone unos estándares de calidad más estrictos a los alimentos y una mayor responsabilidad al gobierno, explicó.
El proyecto, revisado tras el escándalo, prohibirá el uso de todos los químicos y materiales excepto los aditivos autorizados en la producción de los alimentos.
"El gobierno chino otorga suma importancia a la seguridad alimentaria, ya que no sólo corresponde al interés del pueblo chino, sino también al de todo el mundo", agregó.
"En el futuro, nuestros criterios de seguridad alimentaria no sólo cumplirán el estándar internacional sino también el de los importadores de nuestros productos", manifestó.
Wen admitió que es "duro" para el país superar las actuales dificultades y asegurar una producción alimentaria segura y sana.
Sin embargo, destacó que como país con una población de 1.300 millones de habitantes, China está determinada a dar "un importante paso" hacia adelante en la seguridad alimentaria.
"Recuperaremos la confianza de los pueblos chino y de todo el mundo con nuestro comportamiento y la buena calidad de nuestros productos", puntualizó. (Xinhua) 27/10/2008
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