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En la VII Cumbre de Asia y Europa, la canciller alemana Angela Merkel dijo que enfrentamos una de las crisis más serias del mundo, pero la crisis en idioma chino significa tanto peligro como oportunidad. Si la encaramos como es debido, dijo, el peligro puede transformarse en oportunidad. Wen Jiabao, que presidió la Cumbre, aprobó esta afirmación.
La interpretación de la crisis en idioma chino es aplicable en todo el mundo. Cuando el pánico reina en el mercado y muchos retiran su capital de la bolsa, Warren Buffett va por el camino contrario. Porque, dijo, "tengo miedo cuando todos son codiciosos, y soy codicioso cuando todos tienen miedo". Estas palabras demuestran que sabe percibir "oportunidades" en medio de los "peligros". Admiramos la pluma milagrosa de los escritores, y al mismo tiempo la gestión milagrosa de Buffette las operaciones bursátiles.
La crisis en la interpretación en idioma chino implica un amplio espacio de maniobra en la realidad. La bancarrota de bancos, desplome de los valores, depresión en el mercado inmobiliario, insuficiencia de liquidez, y el maremoto financiero en todo el mundo. En la novela "Abanico de durazno", escrita por Kong Shangren, se narra las visicitudes del mundo: "Vimos que edificaban altos edificios y agasejaban a sus huéspedes, pero de pronto se han desplomado sus edificaciones". Hoy esta escena ha pasado a ser una descripción de la crisis financiera del mundo. En una crisis tan grave, ¿cómo es posible que China descubra "oportunidades?"
China sabe abordar la crisis con gran aplomo y serenidad. Con los esfuerzos realizados en los últimos 30 años de reforma y apertura, ha pasado a ser la cuerta economía más grande del mundo. Su crecimiento económico se mantiene en forma sostenida, y tiene abundantes reservas de capital, recursos humanos y reserva de divisas. El mercado interno le permite andar con holgura. Según los monitoreos de la Administración Nacional de Estadísticas, en los primeros tres trimestros, el PIB del país mantiene su crecimiento a un ritmo de 9,9%. El índice de alerta macroeconómica es de 113,2, hallándose aún en la zona "verde" de estabilidad. Desde luego, la confianza es más importante que el oro y la moneda. Siempre que nuestras política sean corretas y encaremos la situación con calma, podremos mantener la estabilidad y el ritmo relativamente acerlerado del desarrollo de la economía.
China sabe encarar la situación con sosiego, y pensar en peligros eventuales aún en tiempos de paz. Antes del maremoto financiero, para superar las dificultades y desafíos tanto internos como externos, el Gobierno Central había adoptado una serie de medidas correctas y oportunas. Por ejemplo, decidió solucionar el problema de que los alimentos ocupaban un porcentaje relativamente alto en su Índice del Precios al Consumo. Prestaba atención al desarrrollo agrícola, consolidó la agricultura como base, incrementó la producción cerealera y el ingreso del campesinado, y aseguró el abastecimiento de los productos agrícolas. A comienzos del año ese índice superó el 8%, pero en septiembre, bajó al 4,6%.
China sabe encarar con prudencia la situación y asimilar lecciones. La presente crisis financiera ha afectado en un determinado grado a los sectores bancario y económico del país, pero lo importante es saber asimilar lecciones y tratarla con una actitud correcta. Trataremos como es debido las tres relaciones: las entre la innovación financiera y la supervisión financiera, las entre la economía real y la virtual, y las entre el ahorro y el consumo, o sea entre la acumulación y el consumo. El vuelco del carro que va delante sirve de lección al de atrás. No repetiremos errores.
China sabe adoptar una actitud de cooperación para superar las dificultades. Para resolver y vencer la crisis en todos los aspectos, se requieren acciones globales y voluntades unidas. Confiere la mayor importancia en la confianza, la responsabilidad y la cooperación, y está dispuesta a cooperar con todos los gobiernos del mundo, incluidas las principales organizaciones bancarias en la arena internacional como el Fondo Monetario Internacional, para defender la estabilidad del mercado financiero del mundo y promover el crecimiento económico mundial. Como miembro del FMI, China ha venido dando apoyo financiero a diversos países a través de los arreglos del FMI como el Plan de Negocios Financieros. Y está dispuesta a considerar y participar los diversos planes de ayuda dentro de sus posibilidades. (Pueblo en línea) 05/11/2008
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