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El primer ministro de China, Wen Jiabao, visitó durante el fin de semana a gente infectada con el VIH/SIDA y agradeció al personal encargado de atenderlos en la provincia de Anhui, este de China.
Los fondos del gobierno para la prevención y el control del SIDA crecerán cada año, afirmó Wen ante grupos de expertos y trabajadores médicos locales durante un simposio especial celebrado en el distrito de Funan.
De acuerdo con una estimación del Ministerio de Salud Pública de China, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA) y la Organización Mundial de la Salud, en el país asiático había unos 700.000 ciudadanos portadores del VIH/SIDA hasta finales de 2007.
En los primeros nueve meses del año se descubrireron en China 44. 839 nuevos portadores del VIH y pacientes del SIDA, mientras que otras 6.897 personas murieron como consecuencia de la enfermedad.
Wen afirmó que los medicamentos antivirales deben incluirse en el catálogo básico de medicinas del país.
El jefe del gobierno chino sostuvo que el control y la prevención del SIDA es "de vital importancia", ya que está directamente vinculado con la vida y la salud de los ciudadanos. Wen pidió que se intensifiquen los esfuerzos en las regiones con una alta incidencia de la enfermedad y entre los grupos específicos de riesgo.
"El pueblo chino ha demostrado tener la confianza, la resolución y la capacidad para hacer un buen trabajo en la prevención y el control del SIDA", afirmó.
El primer ministro subrayó que los departamentos relacionados del Partido Comunista de China y los gobiernos de diversos niveles del país deben poner la lucha contra el SIDA en un lugar prioritario en sus agendas y garantizar que las políticas realmente benefician a los pacientes y sus familiares.
Cuando llegó al distrito Yingzhou de la ciudad de Fuyang de Anhui el sábado en la tarde, Wen acudió a la casa de Huang Jinhong, una excelente estudiante cuyos padres murieron de SIDA. Huang, su hermana y su hermano fueron invitados hace dos años por Wen a Zhongnanhai, el complejo en Beijing de la dirigencia china, para conversar con ellos y preguntarles sobre sus necesidades.
Wen, quien llevaba un listón en el pecho, abrazó a los tres niños y les preguntó sobre sus estudios y vida. El primer ministro se sintió muy complacido al ver que los niños, junto con su abuela de unos 80 años de edad, han recibido subsidios para familias afectadas por la enfermedad.
Wen les obsequió una colección de diccionarios y una mochila y los alentó a estudiar arduamente y a tener una vida significativa.
El distrito Yingzhou de Fuyang sufre una elevada incidencia de VIH/SIDA.
Más tarde, Wen acudió a la aldea Dahu del distrito Funan, donde existe un gran número de portadores del VIH. Los aldeanos infectados con el VIH se conmovieron hasta las lágrimas cuando el primer ministro los saludó de mano y charló libremente con ellos.
Wen guardó silencio cuando supo que una niña de siete años de edad, Xiao Xue, es portadora del VIH. El pidió a la niña que se sentara a su lado y la alentó a tener fe en la vida.
El primer ministro preguntó sobre la aplicación de las políticas nacionales de prevención y control del SIDA en la aldea y elogió los esfuerzos locales para que la política de "cuatro aspectos gratuitos y una sola atención" sea aplicada bien desde 2004.
La política incluye proporcionar medicamentos antivirales y tratamiento gratuitos a los pacientes pobres, además de servicios de asesoría y análisis de anticuerpos gratuitos, asesoría y análisis maternos gratuitos para mujeres embarazadas y exención de cuotas escolares a los niños que hayan quedado huérfanos por el SIDA. El gobierno local también ofreció subsidios a enfermos y huérfanos del SIDA.
"Donde existe vida hay esperanza. Todos nosotros nos preocupamos por ustedes. Su prioridad es recibir el tratamiento y la medicación", dijo Wen. Entonces el primer ministro se dirigió a los funcionarios y dijo que los comités del Partido Comunista de China y departamentos de diversos niveles deben ofrecer más ayuda a los enfermos de SIDA.
El primer ministro asintió con la cabeza al enterarse de que las ventas locales de alimentos, los agricultores que trabajan en las ciudades como empleados eventuales y la educación de los niños no fueron afectados por la discriminación contra la enfermedad.
"Los enfermos y huérfanos del SIDA con frecuencia eran considerados como un grupo desvalido. Debemos permitirles que satisfagan sus necesidades de vida básicas y formen una tendencia social de atención a los enfermos de SIDA a través de la educación", dijo Wen.
Al entrar en el centro de servicio médico comunitario para enfermos de SIDA en el distrito de Funan, el primer ministro saludó de mano a los enfermos y preguntó a cada uno sobre su estado de salud.
"El optimismo y perserverancia son vitales para un enfermo", dijo. En particular, Wen elogió a Cheng Xianyue, un enfermo de SIDA, quien donó 2.000 yuanes (256 dólares USA) después de que se registrara el devastador terremoto de mayo en la provincia de Sichuan, suroeste de China.
El primer ministro ha visitado a enfermos de SIDA y a personal médico antes del Día Mundial Contra el SIDA el 1 de diciembre o en festivales desde que empezó su periodo en 2003.
El Ministerio de Salud Pública de China reconoció hoy oficialmente que un total de 264.302 personas contrajeron el VIH en el país hasta finales de septiembre de 2008, entre los que se incluyen 77.753 enfermos de SIDA. También reveló que el total de personas fallecidas a consecuencia del SIDA hasta la misma fecha ascendía a 34.864 personas.(Xinhua) 01/12/2008
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