|
Estas Navidades se recordarán por un marcado descenso de las adquisiciones por parte de los consumidores de los países occidentales, en medio de la crisis financiera global.
"A Papá Noel no le alcanzó el dinero cuando vino a China este año para comprar regalos", afirmó Fang Jianping, gerente de ventas de la pequeña empresa Zhongxing, que exporta productos de Navidad desde el distrito de Meixian, de la provincia meridional de Guangdong.
"Los pedidos no aportaron ganancias, sólo permitieron cubrir los gastos", precisó.
En octubre, la firma despachó todos los adornos navideños solicitados, por valor de 220.000 dólares, sin embargo no vendió ni un árbol artificial ni luces de Navidad. Según explicaron sus clientes, este año, los estadounidenses reutilizan los árboles del año pasado.
Al concluir la temporada de producción, Fang se vio obligado a despedir la mayor parte de sus empleados, reduciendo la plantilla de 100 a dos.
A raíz de la crisis financiera y el reducido consumo por parte de los países occidentales, este año China no experimentó una temporada alta de manufactura de productos de Navidad, conforme a Wang Tie, secretario general de la Asociación de la Industria de Juguetes y Regalos de Guangzhou, capital provincial de Guangdong.
"No contamos con incrementar la exportación este año, únicamente esperamos no registrar pérdidas", puntualizó.
Pero la crisis también está impactando en otros sectores. Zhang Yi, auditor de la oficina de Shanghai de una consultoría internacional, y sus compañeros de trabajo, han sido obligados a tomarse un mes de permiso no pagado.
"El invierno solía ser la temporada alta para compañías como la nuestra", indicó Zhang, añadiendo que está muy preocupado ya que muchos de sus compañeros han sido despedidos.
"Sólo tengo un deseo para el año nuevo: conservar mi trabajo", dijo.
Por su parte, los hoteles y restaurantes están también padeciendo los efectos de la crisis, que se reflejan en el número de reservas para la comida de Navidad.
El hotel Dinastía Tianlun de Beijing, de cinco estrellas, se vio obligado a recortar el precio de su banquete de Navidad de los 2.888 yuanes (unos 425 dólares) del año pasado, a 888 yuanes (129 dólares).
De acuerdo con un gerente, la crisis "significa que es necesario esforzarse más por atraer a clientes. Afortunadamente, hemos conseguido vender todas nuestras plazas".
Asimismo, los comercios de obsequios han rebajado sus precios para garantizar la venta de sus artículos, cosa que los consumidores están aprovechando al máximo.
"Pedí un regalo rebajado en internet, pero todavía no ha llegado", señaló Zhou Xing, empleado de Beijing. El comercio electrónico le pidió disculpas por el retraso, explicando que se debe a que recibieron más pedidos de lo esperado, tras reducir sus precios.
Por su parte, los comerciantes como Fang tienen esperanzas para el año que viene. Tras visitar la Feria de Importación y Exportación de China en Guangzhou, Fang tuvo la idea de emplear un nuevo material para fabricar decoraciones de Navidad, que según él, le aportarán nuevos clientes.
"Creo que el próximo año, Papá Noel comprará más cosas en mi empresa", dijo Fang. (Xinhua) 25/12/2008
|