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Las provincias del centro de China se mantienen alerta por la tormenta de nieve que ha provocado problemas de tráfico a cuatro días de que empiece la temporada de viajes con ocasión de la Fiesta de Primavera, o el Año Nuevo Lunar chino, que este año se celebrará el próximo 26 de enero.
El gobierno de la provincia central de Hunan emitió el martes la primera alerta de aguanieve de este invierno por una tormenta que azotó 34 ciudades y distritos, y que ha dejado varios centímetros de nieve en la calzada en esas zonas.
El observatorio meteorológico provincial exigió a los departamentos de transporte, energía y comunicaciones que se mantengan alerta durante la tormenta, y pidió a los ciudadanos que permanezcan en la calle el menor tiempo posible para evitar accidentes.
"Planeaba visitar a mis padres en la ciudad de Changde antes de la Fiesta de Primavera, pero la nieve ha hecho que abandone la idea", contó Chen Xiaoshu, que trabaja en Changsha. "Prefiero quedarme en casa y esperar a que lleguen días más soleados".
En enero de 2008, un temporal de nieve, lluvia y aguanieve azotó las regiones del este, centro y sur del país, y provocó cortes en el suministro de energía al derribar postes del tendido eléctrico. También causó problemas en el transporte al quedar las vías de tren y carreteras cubiertas de densas capas de nieve en esas áreas.
Millones de chinos que se disponían a viajar a sus pueblos natales con motivo de la Fiesta de Primavera se vieron obligados a permanecer varias semanas en estaciones de tren y aeropuertos a la espera de que se reanudara el transporte.
Según datos del Ministerio de Asuntos Civiles, un total de 107 personas murieron y otras ocho desaparecieron en el temporal.
En Hubei, en el centro de China, el aguanieve que empezó a caer este lunes obligó a cerrar al tráfico varias autopistas. En algunas regiones, la nieve acumulada alcanzó un espesor de entre tres y cuatro centímetros.
Cada año al llegar el Año Nuevo Lunar chino, decenas de millones de ciudadanos chinos tratan de conseguir un billete de tren o autobús para poder regresar a casa y reunirse con sus familiares. Por ello, la nieve puede llegar a convertirse en un obstáculo para quienes preparan sus viajes en estos días.
"Puedo esperar todo el día en una fila para conseguir un billete, pero no puedo hacer que pare la nieve", dijo Ma Liang, un estudiante de la Universidad de Wuhan, capital de Hubei.
En la provincia suroccidental de Sichuan, la más afectada por el terremoto del 12 de mayo de 2008, una carretera que conecta el antiguo distrito de Beichuan y el pueblo de Yuli quedó cortada ayer miércoles debido al hielo que cubría la calzada.
"El tráfico se reanudará probablemente en dos semanas", aseguró Lei Jianxin, vicealcalde de Beichuan.
Más de 220 trabajadores están trabajando para retirar el hielo de la carretera, mientras que los conductores tienen que seguir una ruta alternativa más larga para llegar a Yuli, donde viven cerca de 1.400 personas.
El Ministerio de Ferrocarriles publicó a finales de 2008 un plan de emergencia en caso de que se den condiciones climáticas adversas como tormentas y niebla en estas vacaciones. (Xinhua)
08/01/2009
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