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Cuando la torre del reloj de la Estación Ferroviaria de Beijing toca las diez, apenas una hora después de la apertura de las taquillas, la esperanza por conseguir un pasaje de tren de centenares de personas que están haciendo cola se desvanece.
Es una situación habitual para los millones de chinos quienes desean regresar a sus pueblos natales o salir de viaje durante las vacaciones de la Fiesta de Primavera, o el Año Nuevo Lunar chino, que iniciarán el próximo domingo.
Para muchos quienes trabajan o estudian lejos de sus pueblos natales, la vuelta a casa durante estos días se convierte en una odisea ya que es esencial celebrar este festival tradicional chino, el más importante, junto con la familia.
El ferrocarril constituye el medio de transporte más barato y apropiado para la mayoría de ellos.
En la plaza delante de la Estación Ferroviaria de Beijing, un joven de apellido Zhang está intentando por la tercera vez conseguir un boleto para la temporada festiva, tras fracasar en las anteriores dos ocasiones.
"No sé por qué los billetes se agotan tan rápido", dijo, añadiendo que "uno de mis amigos vio una vez como alguien compraba 170 boletos de golpe".
Sin embargo, una nota pública colgada en la sala donde se encuentran las taquillas, advierte que el número de billetes de ida está limitado a diez por persona.
El Ministerio de Ferrocarriles espera transportar a 188 millones de personas durante la temporada alta, que durará 40 días y que incluye los siete días festivos designados por el gobierno.
El viceministro de la cartera, Wang Zhiguo anunció el jueves que cerca de 4,5 millones de personas, un 8,5 por ciento más que el año pasado, tomaron el tren a diario del pasado domingo al miércoles siguiente, los primeros cuatro días de la temporada alta de este año, o "chunyun" en idioma chino.
Wang atribuyó las complicaciones de este año al hecho que excepcionalmente coinciden los flujos de distintos tipos de pasajeros, como estudiantes, trabajadores migrantes, turistas, y aquellos quienes aprovechan las vacaciones para visitar a familiares o parientes.
El Ministerio de Recursos Humanos y Seguridad Social estima que 120 millones de trabajadores migrantes han abandonado sus hogares para labrar en ciudades costeras. Para regresar durante la Fiesta de Primavera, la mayor parte de ellos pagará cualquier precio.
Chen Lu, una chica de 23 años de edad quien trabaja y vive en el distrito central de Xuanwu de Beijing, hizo cola durante seis horas en dos ocasiones, en el frío invernal de las calles de la capital.
"Todavía es imposible conseguir un billete a un precio razonable", dijo Chen, quien añadió que "tuve que gastarme más de 500 yuanes (cerca de 73 dólares) para tomar un tren de primera clase a Nanjing, cerca del triple del precio normal".
Añadió que también trató de contactar con los negociantes de billetes, pero que pedían 100 yuanes adicionales por pasaje.
Un vídeo de tres minutos de duración colgado en la página web www.youtube.com el pasado sábado desató una ola de ira entre miles de internautas ya que muestra como una vendedora de la Estación Ferroviaria de Beijing saca docenas de billetes mientras cierra la ventanilla a los clientes.
La estación respondió que estos boletos se distribuyeron a los puntos de venta autorizados de otras partes de la ciudad.
El presidente de China, Hu Jintao, ordenó el miércoles al Ministerio de Ferrocarriles crear medidas para mejorar las condiciones de los viajeros durante la temporada alta de la Fiesta de Primavera.(Xinhua) 19/01/2009
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