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La paz ha vuelto a Urumqi el lunes después de las protestas masivas desencadenadas la semana pasada por ataques con jeringuillas hipodérmicas.
El tráfico se intensificó en la calle Guangming, en el centro de la capital de la región autónoma uygur de Xinjiang (noroeste de China) y hubo momentos de congestión en algunos cruces. El autobús de la línea 14 estaba lleno de pasajeros.
La Plaza Nanhu estaba llena de gente, exceptuando la zona que conecta con los edificios del gobierno municipal, todavía vigilados por agentes de la policía armada.
En una zona de la plaza, más de 60 personas, la mayoría de ellas de edad avanzada, bailaban al son de un pasodoble, mientras que en otro de los tramos se podía ver a un padre jugando a bádminton con su hijo adolescente.
Decenas de personas mayores estaban disfrutando de la serenidad y pescando en un estanque ubicado al otro lado de la plaza.
Liu Jinyao, de 71 años, llegó a Urumqi desde Shihezi hace algunas semanas para vivir con la familia de su hija.
"Vengo a la Plaza Nanhu cada día para hacer ejercicio y aprendo a practicar bailes latinos", explicó Liu. "La única diferencia es que hace unos días había menos gente".
Liu no es de los que se preocupan en exceso. "La vida volverá pronto a la normalidad de todas maneras, así que no tengo que preocuparme por la seguridad".
El mercado matutino de Jiangongxiang, en el centro de Urumqi, estaba muy animado. En sus paradas se vendía marisco, carne, frutas y verduras frescas, especias, pepinillos, utensilios de cocina, zapatos y ropa.
Una mujer de apellido Hu se quejó de que los precios de las verduras eran más caros de lo habitual, pero añadió que en general eran "aceptables".
La multitud que se había concentrado en la plaza para relajarse y entretenerse empezó a dispersarse hacia las 9 de la mañana. Algunos se preparaban para ir al trabajo, ya que las oficinas en Urumqi abren a las 10 debido a las dos horas de diferencia con Beijing.
Aunque establecimientos financieros como las sucursales del Banco Industrial y Comercial de China (BICC), el Banco de Agricultura de China y el Banco Comercial de Urumqi abrieron hoy sus puertas, algunas de las escuelas de la ciudad permanecían cerradas.
Un funcionario del departamento de educación de la ciudad confirmó que se ha ordenado a las guarderías, escuelas primarias y secundarias y escuelas privadas que no abran sus puertas.
La ciudad registró una nueva ola de protestas la semana pasada, casi dos meses después de los disturbios que se cobraron la vida de 197 personas el 5 de julio.
Decenas de miles de personas salieron a la calle el miércoles y el jueves pasado para protestar contra ataques con jeringuillas hipodérmicas y exigir que se garantice la seguridad de los ciudadanos de Urumqi.
Cinco personas murieron y al menos 14 tuvieron que ser hospitalizadas por las heridas sufridas durante las manifestaciones.
Hasta el jueves, los hospitales habían recibido a 531 víctimas de apuñalamiento con jeringuillas, de las cuales 106 mostraban "señales obvias" de ataques con agujas.
La policía de Xinjiang ha encontrado a 25 personas que podrían estar relacionadas con los ataques, de las cuales 7 se encuentran bajo custodia policial, cuatro están detenidas y otras cuatro fueron entregadas a las autoridades judiciales para ser procesadas.
El fiscal general de la Fiscalía de Urumqi, Wutkur Abdurahman, informó el sábado de que se ha juzgado a estos cuatro sospechosos, tres hombres y una mujer, por poner en peligro la seguridad pública.(Xinhua) 08/09/2009
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