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En momentos iniciales de la crisis financiera internacional, el primer ministro Wen Jiabao planteó que frente a la crisis la confianza es más importante que el oro y la moneda, exhortando por fortalecer la cooperación de la comunidad internacional para superar las dificultades coyuntuales. Por ahora el economía china ha llevado una fuerte corriente caliente al mundo.
En el presente viaje que hizo a Africa el primer ministro Wen tenía una agenda de trabajo más pesada que en ocasiones anteriores. Las entrevistas se realizaron desde las ocho de la mañana hasta las diez de la noche, dejando sólo media hora para la comida. Para el primer ministro del mayor país en vías de desarrollo el tiempo es más precioso que el oro. Pero Wen jamás olvida una cosa: entrevistarse en lo posible con los medios nacionales y extranjeros para exponer con sinceridad la realidad de China.
En los centros de capacitación de Medio Oriente y Africa del Norte, el premer ministro Wen sostuvo charlas con los directores de empresas y los jóvenes provenientes de países pobres. Destacó que la ayuda y la cooperación de China para dejar conocimientos y talentos en Africa son más preciosas que el oro. Señaló que una país y una nación dependen finalmente de conocimientos y talentos para cambiar su destino.
Frente a los infundados recelos e imputación de Occidente, el primer ministro Wen señaló que el respeto mutuo y la igualdad son poderío de software propio de la diplomacia china. “La amistad sincera es como el oro, que jamás destiñe de color en cien pruebas.” Así es retrato verídico de las relaciones entre China y Africa.
En sus visitas al extranjero, los dirigentes chinos actúan en el escenario mundial en representación del país. ¿De qué dependen para llevar adelante su trabajo? De la confianza, de la sinceridad, de la altura de visión, y de la amistad.
La confianza nace de la profunda comprensión de una historia de cinco mil años de la patria, y del fuerte sentido de responsabilidad para llevar a cabo la reforma y la apertura. Una nación que surge de las múltiples dificultades, que busca la verdad, que avanza indoblegablemente a peasr los reveces sufridos, y brega por hacerse próspera, tendrá sin falta hermosas perspectivas de desarrollo.
La sinceridad nace del ansia por intercambios de corazón a corazon y de la actitud científica en la búsqueda de la verdad. La sinceridad abre pasos entre los contratiempos. Una persona que respeta a otros es también respetada, sin duda alguna.
La altura de visión nace del manejo correcto de las leyes objetivas, del coraje para hacer frente a desafíos, y del espíritu de encarar las dificultades. El estancamiento no promete salidas, y el retroceso, con mayor razón, es un punto muerto. La nación china ha perdido demasiadas oportunidades de desarrollo, y ahora debemos animarnos avanzando con el tiempo.
La amistad nace del compartimiento de las dificultades, de dar respuestas a los favores recibidos, de mantener la justicia, y del desarrollo común. No debemos olvidar los favores que recibimos, pero debemos olvidar los favores que concedemos a otros. “No hacer lo que no quieras que otros hagan”. Será un bien extraordinario buscar armonía entre las divergencias y desarrollarse en la cooperación.
China está dando pasos gigantescos en su avance hacia la regeneración nacional. El mundo está viviendo un proceso de gran desarrollo, grandes camibos y gran reajuste. La diplomacia china tiene una gran responsabilidad y un largo camino para recorrer. Sea lo que sea en nuestro camino de avance, rosas o espinas, y sea lo que sea los comentarios que se hagan sobre nosotros, elogios o difamación, debemos asumir la responsabilidad con plena confianza, encarar al mundo con sinceridad. Partiendo de los intereses fundamentales de China y de los intereses comunes de todos los pueblos del mundo, debemos aumentar la confianza y disipar los recelos, fortalecer la cooperación, y hacer debidas contribuciones a la consecución de nuestros objetivos de modernización y por el desarrollo armonioso y sostenible del mundo. (Pueblo en línea) 11/10/2009
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