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Las conversaciones sino-estadounidenses sobre cambio climático impulsarán las negociaciones globales a largo plazo pero es poco probable que favorezcan la formalización de un acuerdo sustancial en ese ámbito durante el encuentro de diciembre en la capital danesa de Copenhague, indicaron expertos en vísperas de la visita a China del presidente de Estados Unidos, Barack Obama.
El cambio climático figura como uno de los principales asuntos en la agenda de las reuniones que mantendrá Obama con el presidente chino, Hu Jintao, durante la visita de Obama entre los días 15 y 18 de noviembre.
"Los mayores emsiores de gases de efecto invernadero del mundo reafirmarán su postura en la lucha contra el cambio climático, lo que es positivo para las conversaciones a largo plazo, pero no creo que lleguen a un acuerdo sobre los objetivos de reducción de emisiones", afirmó Qi Ye, experto en políticas de cambio climático de la Universidad Tsinghua.
Líderes de Estado y gobierno de 190 países se reunirán entre los días 7 y 18 de diciembre en Copenhague para actualizar los objetivos de reducción de emisiones establecidos por el Protocolo de Kyoto, que entró en vigor en febrero de 2005 bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC, siglas en inglés) y vencerá en 2012.
"China ha obedecido estrictamente la UNFCCC y el protocolo de Kyoto, y también ha estado haciendo grandes esfuerzos para luchar contra el cambio climático", recordó Qi.
El presidente chino, Hu Jintao, prometió el pasado mes de septiembre durante una cumbre sobre cambio climático celebrada en Nueva York que el país asiático recortará "considerablemente" las emisiones de dióxido de carbono por unidad del Producto Interior Bruto (PIB) de cara al 2020.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha asegurado que tiene la intención de devolver las emisiones a los niveles de la década de 1990 en 2020 y recortarlas un 80 por ciento más de cara al 2050.
China y Estados Unidos firmaron un memorándum de entendimiento el pasado mes de julio con el que pretendían impulsar la cooperación en asuntos vinculados con el cambio climático y con la generación de energías más limpias.
Sin embargo, es poco probable que el Congreso de Estados Unidos apruebe ninguna ley sobre cambio climático antes de que se celebre la cumbre de Copenhague debido a los desafíos políticos planteados por la recesión, la alta tasa de desempleo y otras "prioridades nacionales", explicó Robert Stavins, director del Proyecto Harvard de Acuerdos Internacionales sobre Cambio Climático.
"Desde que Obama asumió el cargo de presidente de Estados Unidos, ha habido cambios dramáticos en lo que respecta a las políticas de cambio climático, pero es difícil que estos cambios se traduzcan en algo concreto antes de Copenhague", añadió Stavins.
El secretario ejecutivo de la UNFCCC, Yvo de Boer, recordó que hasta ahora se han hecho pocos progresos en el establecimiento de objetivos de reducción de emisiones a medio plazo por parte de los países desarrollados y en la obtención de los fondos necesarios para que los países en vías de desarrollo limiten el crecimiento de sus emisiones y se adapten a los efectos del cambio climático.(Xinhua) 15/11/2009
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