Última hora:  
Español>>Temas Especiales

Texto íntegro de Estatutos del Partido Comunista de China

Actualizado a las 01/11/2012 - 16:31
Palabras clave:

Fuente: Xinhua

A continuación presentamos el texto íntegro de los Estatutos del Partido Comunista de China (PCCh), revisados parcialmente por el XVII Congreso Nacional del PCCh y aprobados el 21 de octubre de 2007:


PROGRAMA GENERAL


El Partido Comunista de China, destacamento de vanguardia de la clase obrera y, a la vez, del pueblo y la nación en este país, y núcleo dirigente de la causa del socialismo con peculiaridades chinas, representa lo que se exige para el fomento de las fuerzas productivas más avanzadas de China, el rumbo por el que ha de marchar la cultura más avanzada del país, y los intereses fundamentales de los más amplios sectores de su pueblo. Tiene como ideal supremo y objetivo final la materialización del comunismo.

El Partido Comunista de China se guía en su actuación por el marxismo-leninismo, el pensamiento de Mao Zedong, la teoría de Deng Xiaoping y el importante pensamiento de la "triple representatividad".

El marxismo-leninismo, que ha revelado las leyes del desarrollo histórico de la sociedad humana, tiene los principios fundamentales correctos e imbuidos de gran vitalidad. El comunismo, ideal supremo que persiguen los comunistas chinos, no se hará realidad sino sobre la base de una sociedad socialista plena y altamente desarrollada. La promoción y el perfeccionamiento del sistema socialista suponen un largo proceso histórico. Persistiendo en los principios fundamentales del marxismo- leninismo y siguiendo el camino escogido voluntariamente por su pueblo en concordancia con las condiciones nacionales, China coronará indefectiblemente su causa socialista con la victoria final.

Los comunistas chinos, con el camarada Mao Zedong como su exponente principal, crearon el pensamiento de Mao Zedong integrando los principios fundamentales del marxismo-leninismo con la práctica concreta de la revolución china. Este pensamiento es la aplicación y el desarrollo del marxismo-leninismo en China; un conjunto de las teorías y principios correctos, según la comprobación de la práctica, y experiencias sintetizadas sobre la revolución y la construcción de este país, y la cristalización de la sabiduría colectiva del Partido Comunista de China. Guiado por dicho pensamiento, el Partido condujo al pueblo de las diversas etnias del país a librar una prolongada lucha revolucionaria contra el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático, lo que hizo posible conquistar la victoria en la revolución de nueva democracia y fundar la República Popular China, caracterizada por una dictadura democrática popular, y llevar a feliz término, con posterioridad a este acontecimiento, las transformaciones socialistas, finalizar la transición de la nueva democracia al socialismo, establecer éste como sistema básico y desarrollarlo en los terrenos económico, político y cultural.

Después de la III Sesión Plenaria del XI Comité Central, los comunistas chinos, con el camarada Deng Xiaoping como su exponente principal, hicieron un balance de las experiencias tanto positivas como negativas adquiridas desde la fundación de la República Popular, emanciparon la mente, buscaron la verdad en los hechos, pasaron el centro de la labor de todo el Partido a la construcción económica y pusieron en práctica la reforma y la apertura, por lo cual lograron inaugurar un nuevo periodo de desarrollo de la causa socialista, conformar progresivamente la línea, las orientaciones y las políticas sobre la construcción del socialismo con peculiaridades chinas, dilucidar los temas básicos relacionados con la edificación, consolidación y desarrollo del socialismo en China y crear así la teoría de Deng Xiaoping. Esta teoría, como producto de la integración de los principios fundamentales del marxismo-leninismo con la realidad de la China actual y las características de la época, continuación y desarrollo del pensamiento de Mao Zedong bajo las nuevas condiciones históricas, nueva etapa del desenvolvimiento del marxismo en este país, expresión marxista en la China actual y cristalización de la sabiduría colectiva del Partido Comunista de China, está orientando la modernización socialista de nuestro país en su incesante avance.

Tras la IV Sesión Plenaria del XIII Comité Central, los comunistas chinos, con el camarada Jiang Zemin como su exponente principal, en el curso de la práctica de la construcción del socialismo con peculiaridades chinas profundizaron en la comprensión del significado del socialismo, la forma de construirlo, el sentido en que debe edificarse el Partido y la manera de hacerlo, acumularon nuevas y valiosas experiencias sobre la administración del Partido y del país, y conformaron el importante pensamiento de la "triple representatividad". Este pensamiento, como continuación y desarrollo del marxismo-leninismo, del pensamiento de Mao Zedong y de la teoría de Deng Xiaoping, e interpretación de las nuevas exigencias planteadas por la evolución y el cambio del mundo actual, y de China en particular, ante el trabajo del Partido y del Estado, constituye una poderosa arma teórica para fortalecer y mejorar la construcción del Partido e impulsar el autoperfeccionamiento y desarrollo del socialismo en nuestro país, una cristalización de la sabiduría colectiva del Partido Comunista de China y un pensamiento guía que éste ha de seguir con firmeza durante largo tiempo. La constante actuación en función de la "triple representatividad" es la cantera fundamental en la que se sustenta nuestro Partido, la base sobre la que gobierna el país y la fuente de la que emana su fuerza.

Desde el XVI Congreso Nacional, el Comité Central del Partido, guiado firmemente por la teoría de Deng Xiaoping y el importante pensamiento de la "triple representatividad", en atención a las nuevas exigencias de desarrollo y aunando la sabiduría de toda la militancia, ha formulado la concepción científica del desarrollo, caracterizada por la consideración del ser humano como lo primordial y un desenvolvimiento integral, coordinado y sostenible. Esta concepción es una teoría científica que se mantiene coherente con el marxismo-leninismo, el pensamiento de Mao Zedong, la teoría de Deng Xiaoping y el importante pensamiento de la "triple representatividad" a la vez que avanza con los tiempos; un significativo principio rector para el desarrollo económico y social de nuestro país, y un trascendental pensamiento estratégico que es indispensable sostener y aplicar para fomentar el socialismo con peculiaridades chinas.

La razón fundamental a la que se atribuyen todos nuestros éxitos y progresos obtenidos a partir de la reforma y la apertura estriba, en resumidas cuentas, en haber abierto el camino del socialismo con peculiaridades chinas y configurado el sistema teórico del referido socialismo. Todos los camaradas del Partido hemos de apreciar más que nunca este camino y este sistema teórico creados por nuestra organización a despecho de incontables penalidades y dificultades, mantenerlos por largo tiempo y desarrollarlos sin cesar, y enarbolar la gran bandera de este socialismo en una lucha por cumplir las tres importantes tareas históricas: impulsar la modernización, culminar la reunificación de la Patria y salvaguardar la paz mundial a la par que promover el desarrollo común.

Nuestro país permanece y seguirá permaneciendo durante largo tiempo en la etapa primaria del socialismo. Se trata de una etapa histórica ineludible, que habrá de prolongarse por cien años, para la modernización socialista de China, atrasada aún en los terrenos económico y cultural. En nuestra construcción socialista es imperativo partir de la realidad del país y seguir el camino del socialismo con peculiaridades chinas. En la presente etapa, la contradicción principal en nuestra sociedad es la que existe entre la creciente demanda material y cultural del pueblo y la producción atrasada de esta comunidad social. Debido a factores internos del país y a la influencia internacional, la lucha de clases va a subsistir por largo tiempo en determinados ámbitos, siendo posible que se agudice en ciertas condiciones, pero ya ha dejado de ser la contradicción principal. La tarea fundamental de la construcción socialista de nuestro país consiste en emancipar aún más las fuerzas productivas, desarrollarlas, realizar paso a paso la modernización socialista e introducir, para tal efecto, reformas en aquellos aspectos y eslabones de las relaciones de producción y de la superestructura que no se ajusten al desarrollo de las fuerzas productivas. Es preciso mantener y perfeccionar el sistema económico básico caracterizado por el desarrollo conjunto de las economías de múltiples formas de propiedad con la de propiedad pública como la principal, así como el sistema de distribución basado en el reparto a cada uno según su trabajo como forma principal dentro de la coexistencia de múltiples modalidades, y animar a una parte de las zonas y personas a prosperar antes que otras, para eliminar paso a paso la pobreza y alcanzar la prosperidad común, además de satisfacer continuamente la creciente demanda material y cultural del pueblo e impulsar el desarrollo integral de la persona sobre la base del desenvolvimiento de la producción y el aumento de la riqueza social. El desarrollo es la primera de las tareas más importantes del Partido en la gobernación y revigorización del país. En todas nuestras labores es indispensable considerar como punto de partida y criterio probatorio general la contribución al desarrollo de las fuerzas productivas de la sociedad socialista, al aumento de la fortaleza integral del país socialista y a la elevación del nivel de vida del pueblo, respetar el trabajo, el saber, las personas cualificadas y la creación, y conseguir que el desarrollo fluya a favor del pueblo, cuente con su apoyo y le brinde el codisfrute de los logros que tenga. Al franquear el umbral del nuevo siglo, nuestro país ha entrado en una nueva etapa de desarrollo: la de edificar en todos los aspectos la sociedad modestamente acomodada e impulsar de modo acelerado la modernización socialista. Es imperativo promover en toda la línea la construcción en los ámbitos económico, político, cultural y social de acuerdo con la disposición general de la causa del socialismo con peculiaridades chinas. Los objetivos estratégicos del desarrollo económico y social en el nuevo siglo y en la nueva etapa consisten en consolidar y elevar el nivel de vida modestamente acomodado ya registrado en forma preliminar para culminar en el centenario de la fundación del Partido la edificación de la sociedad modestamente acomodada con un nivel más alto que permita beneficiar a una población de mil y cientos de millones de habitantes, y alcanzar en el centenario de la proclamación de la República Popular el nivel de los países medianamente desarrollados en lo tocante al producto interno bruto per cápita y materializar en lo fundamental la modernización.

La línea fundamental del Partido Comunista de China en la etapa primaria del socialismo es la siguiente: dirigir y unir al pueblo de las diversas etnias del país para que asuma la construcción económica como tarea central, persista en los cuatro principios fundamentales y en la reforma y la apertura, se apoye en sus propios esfuerzos y trabaje duro y con espíritu emprendedor en una lucha por hacer del nuestro un país socialista moderno, próspero, poderoso, democrático, civilizado y armonioso.

Al dirigir la causa socialista, el Partido Comunista de China debe persistir en la construcción económica como tarea central, supeditando todas las demás labores a ella y poniéndolas a su servicio. Debe aprovechar sin demora las coyunturas propicias, acelerar el desarrollo, llevar a la práctica la estrategia de vigorizar el país mediante la ciencia y la educación, la de potenciarlo por medio de personas cualificadas y la de fomentar el desarrollo sostenible, hacer valer plenamente el papel de la ciencia y la tecnología como primera fuerza productiva, apoyarse en el progreso científico-tecnológico y elevar las cualidades de los trabajadores para promover un desarrollo tan sano como rápido de la economía nacional.

La persistencia en los cuatro principios fundamentales, a saber: el camino socialista, la dictadura democrática popular, la dirección del Partido Comunista de China y el marxismo-leninismo y el pensamiento de Mao Zedong, constituye los cimientos sobre los que se sustenta nuestro Estado. A lo largo de todo el proceso de la modernización socialista es preciso mantener estos principios y oponerse a la liberalización burguesa.

La perseverancia en la reforma y la apertura supone un camino que nos llevará a potenciar el país. Es necesario reformar de raíz el régimen económico que entorpece el desarrollo de las fuerzas productivas, sosteniendo y mejorando el régimen de economía de mercado socialista, y llevar a cabo, en consonancia con ello, reformas en la estructura política y en otros terrenos. Hay que perseverar en la apertura al exterior como política estatal básica, para asimilar o tomar como referencia todos los logros de la civilización creados por la sociedad humana. En la reforma y la apertura es necesario realizar exploraciones con audacia, tener el coraje de abrirse paso, mejorar la cientificidad en la toma de decisiones sobre la reforma, reforzar la coordinación de las medidas para la misma y hacer nuevas rutas en medio de la práctica.

El Partido Comunista de China conduce al pueblo a desarrollar la economía de mercado socialista. No vacila de ninguna manera en consolidar y promover la economía de propiedad pública, ni en estimular, apoyar y orientar la de propiedad no pública en su desenvolvimiento. Hace valer el papel básico del mercado en la distribución de recursos para establecer un sistema completo de regulación y control macroeconómicos. Coordina el desarrollo entre la ciudad y el campo, entre las diversas regiones, entre la economía y la sociedad, entre la persona y la naturaleza en forma armoniosa y entre el desenvolvimiento interno y la apertura al exterior, y reestructura la economía para cambiar su modo de desarrollo. Trabaja por edificar un nuevo agro socialista, seguir el nuevo camino de industrialización con peculiaridades chinas, construir un país innovador y conformar una sociedad economizadora de recursos y amigable con el medio ambiente.

El Partido Comunista de China dirige al pueblo en el desarrollo de la política democrática socialista. Mantiene la unidad orgánica entre su dirección, la actuación del pueblo como dueño del país y la administración del Estado conforme a la ley. Sigue el camino de desarrollo de la política socialista con peculiaridades chinas, amplía la democracia socialista, perfecciona la legalidad socialista, construye un Estado de derecho socialista, consolida la dictadura democrática popular y fomenta la civilización socialista en lo político. Mantiene y mejora el sistema de asambleas populares, el de cooperación multipartidaria y consulta política bajo la dirección comunista, el de autonomía regional de minorías étnicas y el de autogobierno de las masas en los niveles de base. Garantiza de forma efectiva al pueblo su derecho a administrar los asuntos estatales y sociales, así como las actividades económicas y culturales. Respeta y protege los derechos humanos. Abre amplios canales de opinión e implanta y perfecciona los sistemas y procedimientos de elección, toma de decisiones, administración y supervisión democráticas. Intensifica la labor legislativa estatal y la aplicación de las leyes para lograr legalizar la actuación estatal en los diversos dominios.

El Partido Comunista de China conduce al pueblo a fomentar la cultura más avanzada socialista. Desarrolla la civilización socialista en lo espiritual y combina la administración del país según la ley con la ejercida conforme a la moral para mejorar la formación ideológica, moral, científica y cultural de toda la nación, brindando a la reforma, la apertura y la modernización socialista una poderosa garantía ideológica, fuerza motriz espiritual y apoyo intelectual. Persiste en el marxismo como pensamiento rector, arraiga el ideal común en el socialismo con peculiaridades chinas, exalta el espíritu nacional centrado en el patriotismo y el de la época enfocado en la reforma y la innovación, fomenta la concepción socialista del honor y el deshonor, fortalece el espíritu nacional de dignidad, autoconfianza y autosuperación, resiste la corrosión de las decadentes ideas capitalistas y feudalistas, y elimina todo tipo de lacras sociales, en un esfuerzo por hacer del nuestro un pueblo dotado de ideales, integridad moral, cultura y sentido de la disciplina. Tiene, además, la obligación de educar a los militantes en el elevado ideal comunista. Desarrolla con energía la educación, la ciencia y la cultura, da mayor esplendor a la excelente cultura tradicional de la nación y hace prosperar y avanzar la cultura socialista.

El Partido Comunista de China dirige al pueblo en la configuración de una sociedad socialista armoniosa. De acuerdo con la exigencia general de democracia y legalidad, equidad y justicia, honestidad y fraternidad, vigor pujante, estabilidad y orden, y armonía entre la persona y la naturaleza, según el principio de edificación y disfrute en común, y con énfasis en la mejora de la vida del pueblo, soluciona de forma adecuada los problemas que más preocupan a éste y le afectan de la manera más directa e inmediata con respecto a sus intereses, en un esfuerzo por crear una situación en que todos los integrantes del pueblo puedan aportar según su capacidad, ocupar cada uno su puesto adecuado y convivir en armonía. Diferencia estrictamente y trata de forma apropiada los dos tipos de contradicciones de distinta naturaleza, las existentes entre nosotros y el enemigo, y las percibidas en el seno del pueblo. Refuerza el saneamiento integral del orden público y combate resueltamente, conforme a la ley, toda clase de delitos criminales y delincuentes que atentan contra la seguridad y los intereses estatales, la estabilidad social y el desarrollo económico, con el objeto de mantener permanentemente estable la sociedad.

El Partido Comunista de China persevera en su dirección sobre el Ejército Popular de Liberación y las demás fuerzas armadas del pueblo, fortalece la construcción de dicho Ejército, le garantiza el cumplimiento efectivo de su misión histórica en el nuevo siglo y en la nueva etapa, y hace valer plenamente su papel en la consolidación de la defensa nacional, la salvaguardia de la Patria y la participación en la modernización socialista.

El Partido Comunista de China defiende y desarrolla las relaciones interétnicas socialistas de igualdad, unidad, ayuda mutua y armonía, prepara y selecciona con entusiasmo a cuadros de minoría étnicas y ayuda a éstas y las regiones por ellas habitadas a desenvolver su economía, cultura y servicios de interés social, con el fin de hacer realidad la lucha unida, la prosperidad y el desarrollo en común de todos los grupos étnicos. Lleva a la práctica en todos los aspectos la orientación básica del Partido sobre la labor relativa a la religión y une a los creyentes para que contribuyan al desarrollo económico y social.

El Partido Comunista de China se une tanto con los obreros, campesinos e intelectuales de las diversas etnias del país como con los partidos democráticos, las personalidades sin filiación partidaria y las fuerzas patrióticas de las distintas etnias, para desarrollar y robustecer en mayor medida el amplísimo frente único patriótico formado por el conjunto de los trabajadores socialistas, los constructores de la causa socialista, los patriotas que se adhieren al socialismo y los que apoyan la reunificación de la Patria. Consolida incesantemente la cohesión de todo el pueblo del país, incluidos los compatriotas de la Región Administrativa Especial de Hong Kong, los de la Región Administrativa Especial de Macao, los de Taiwan y los compatriotas residentes en el extranjero. Promueve la prosperidad y la estabilidad duraderas de Hong Kong y Macao y trata de dar cima a la noble causa de la reunificación de la Patria a la luz del principio de "un país, dos sistemas".

El Partido Comunista de China persiste en la política exterior independiente y de paz, en el camino del desarrollo pacífico y en la estrategia de apertura con base en beneficio mutuo y ganancia compartida, considera con una visión de conjunto tanto la situación nacional como la internacional, y desarrolla activamente las relaciones con el exterior en un esfuerzo por lograr un ambiente internacional favorable a la reforma, la apertura y la modernización de nuestro país. En los asuntos internacionales, salvaguarda la independencia y la soberanía del país, se opone al hegemonismo y la política de fuerza, defiende la paz mundial y promueve el progreso de la humanidad en un empeño por impulsar la construcción de un mundo armonioso con paz permanente y prosperidad común. Fomenta las relaciones de China con los demás países del mundo sobre la base de los cinco principios: respeto mutuo a la soberanía e integridad territorial, no agresión, no injerencia de un país en los asuntos internos de otro, igualdad y beneficio recíproco, y coexistencia pacífica. Desarrolla sin cesar las relaciones de buena vecindad y amistad entre China y los países circundantes, y refuerza la cohesión y la cooperación entre el nuestro y los demás países en vías de desarrollo. Promueve las propias relaciones partidistas con los demás partidos comunistas y otros partidos políticos de diversos países según el principio de independencia, igualdad total, respeto mutuo y no injerencia de un partido en los asuntos internos de otro.

A fin de conducir al pueblo de todas las etnias del país a alcanzar la grandiosa meta de la modernización socialista, el Partido Comunista de China debe actuar estrechamente en torno a su línea fundamental para fortalecer su capacidad de gobierno y su carácter de vanguardia, y llevar adelante en toda la línea la nueva magna obra de su propia construcción con el espíritu reformador e innovador. Ha de perseverar en su mantenimiento en interés del público y su gobernación en bien del pueblo, velar celosamente por su propia administración y disciplinarse con rigor, desplegar sus bellas tradiciones y estilo, y esforzarse sin cesar tanto para elevar su nivel de dirección y de gobierno y aumentar su capacidad de resistir a la corrupción, de prevenirse contra la degeneración y de contrarrestar los riesgos, como para afianzar sus cimientos clasistas, ampliar su base de masas e incrementar su fuerza creativa, cohesiva y combativa, con el fin de ponerse siempre al frente de la época y convertirse en un sólido núcleo capaz de dirigir al pueblo de todo el país en su constante avance por el camino del socialismo con peculiaridades chinas. En su construcción, el Partido debe cumplir resueltamente las siguientes cuatro exigencias básicas:

Primera: persistir en su línea fundamental. Todo el Partido debe unificar sus criterios y sus acciones a la luz de la teoría de Deng Xiaoping, el importante pensamiento de la "triple representatividad" y la referida línea, aplicar a fondo la concepción científica del desarrollo y perseverar en hacerlo por largo tiempo y sin la menor vacilación. Tiene que integrar la reforma y la apertura con los cuatro principios fundamentales, llevar a efecto la misma línea en todos los sentidos, ejecutar por completo su programa básico en la etapa primaria del socialismo y luchar contra todas las tendencias erróneas, tanto de "izquierda" como de derecha, con énfasis en la prevención de las de "izquierda" , aunque es necesario permanecer alerta contra las de derecha. Ha de fortalecer la construcción de los equipos dirigentes de los diversos niveles, seleccionar y designar a los cuadros que se distingan en sus cargos por los méritos realizados en el curso de la reforma, la apertura y la modernización socialista y que gocen de la confianza de las masas, y preparar y forjar a millones y millones de continuadores de la causa socialista, con el objetivo de garantizar en lo organizativo la aplicación efectiva de la teoría, la línea, el programa y la experiencia fundamentales del Partido.

Segunda: perseverar en emancipar la mente, buscar la verdad en los hechos y avanzar con los tiempos. La línea ideológica del Partido consiste en hacerlo todo partiendo de la realidad, integrar la teoría con la práctica, buscar la verdad en los hechos, y verificarla y desarrollarla a través de la práctica. Todo el Partido tiene que perseverar en esta línea ideológica, fomentar el espíritu realista y pragmático, hacer exploraciones de manera dinámica, acometer experimentos con audacia, abrir nuevas rutas e introducir innovaciones, trabajar de forma creativa, estudiar constantemente las nuevas circunstancias, resumir las nuevas experiencias y solucionar los nuevos problemas para enriquecer y fomentar el marxismo e impulsar su desarrollo conforme a la realidad de China en medio de la práctica.

Tercera: persistir en servir de todo corazón al pueblo. El Partido no tiene otros propios intereses particulares que los de la clase obrera y de las masas populares más amplias. Antepone a todo y en todo momento los intereses de las masas, comparte con ellas tanto las alegrías como las penalidades, mantiene con ellas los vínculos más estrechos, persevera en ejercer el poder en bien del pueblo, sentirse íntimamente vinculado con él y procurar intereses a su favor, sin permitir que los militantes, quienesquiera que sean, se separen de las masas o se coloquen por encima de ellas. Aplica en el trabajo la línea de masas, procurando hacerlo todo en beneficio de éstas, apoyarse en ellas en todos los casos, actuar según el principio "de las masas y a las masas" y convertir los propios postulados acertados en acciones conscientes de las mismas. La mayor ventaja política que posee nuestro Partido consiste en su estrecha ligazón con las masas, mientras que el mayor peligro que le acecha tras su asunción del Poder estriba en su disociación de ellas. El problema del estilo del Partido y el de sus vínculos con las masas populares son para él cuestiones de vida o muerte. El Partido persevera en el principio de tratamiento tanto paliativo como radical, rectificación integral y simultaneidad de castigo y prevención con acento en esta última para implantar y perfeccionar un sistema de castigo y prevención de la corrupción, con miras a combatirla sin tregua y potenciar el fomento de su propio estilo y la moralización administrativa.

Cuarta: persistir en el centralismo democrático. Éste es una integración del centralismo basado en la democracia y la democracia bajo una dirección centralizada. Constituye tanto un principio organizativo fundamental del Partido como la aplicación de la línea de masas en la vida del Partido. Hay que fomentar plenamente la democracia en el seno del Partido, garantizar los derechos democráticos de sus militantes y hacer valer la iniciativa y la creatividad de las organizaciones del Partido de todos los niveles y de los numerosos militantes. Es imperativo aplicar el centralismo correcto con miras a asegurar la cohesión, la unidad y la uniformidad de acción de todo el Partido al igual que el rápido y eficiente cumplimiento de las decisiones que éste haya tomado. Es preciso reforzar el sentido de la organización y el de la disciplina, y mantener la igualdad de todos ante la disciplina del Partido. Es menester potenciar la supervisión sobre los organismos directivos del Partido y los cuadros dirigentes militantes, y perfeccionar constantemente el sistema de supervisión interna del Partido. En su vida política, el Partido desarrolla de manera correcta la crítica y la autocrítica, libra una lucha ideológica en los problemas de principios, sostiene con firmeza la verdad y corrige los errores. Se esfuerza por crear una situación política vigorosa y dinámica en la que reinen tanto el centralismo como la democracia, tanto la disciplina como la libertad, y tanto la unidad de voluntad como la satisfacción individual.

La dirección del Partido es, principalmente, la que se ejerce en los terrenos político, ideológico y organizativo. El Partido debe mantener el gobierno científico, democrático y legal del país y potenciar y mejorar su dirección en concordancia con las exigencias de la reforma, la apertura y la modernización socialista. Ha de desempeñar el papel de núcleo dirigente en las diversas organizaciones de los niveles correspondientes de acuerdo con el principio de dominar la situación con una visión de conjunto y coordinar las diversas partes. Tiene que concentrar sus energías en dirigir la construcción económica, organizar y coordinar las fuerzas de las diversas partes y aunar sus voluntades y esfuerzos para desenvolver el trabajo en torno a la construcción económica y promover un desarrollo integral de la economía y la sociedad. Debe tomar decisiones de forma democrática y científica, trazar y aplicar línea, orientaciones y políticas acertadas y llevar a buen término la propia labor de organización y la de divulgación y educación para hacer valer el papel pionero y ejemplar de todos los militantes. Ha de actuar dentro de los límites establecidos por la Constitución y las leyes. Debe garantizar que los organismos legislativos, judiciales y ejecutivos del Estado, las organizaciones económicas y culturales y las agrupaciones populares trabajen de manera activa, independiente, responsable y coordinada. Tiene que fortalecer la dirección partidista sobre los sindicatos, la Liga de la Juventud Comunista, las federaciones de mujeres y otras organizaciones de masas, y poner en pleno juego el papel que les corresponda. Debe adaptarse a la evolución de la situación y al cambio de las circunstancias para perfeccionar su propio régimen directivo, mejorar su modo de dirección e incrementar su capacidad de gobernación del país. Los comunistas deben mantener una estrecha y cordial cooperación con las masas no pertenecientes al Partido para luchar junto con ellas por la construcción del socialismo con peculiaridades chinas.

【1】 【2】 【3】 【4】

Noticias relacionadas:

PTVMás

Entrevista a Gonzalo Gutiérrez Reinel, Embajador de Perú en China

EnfoqueMás

ColumnistasMás