
Inauguración en toda la línea del ferrocarril Qinghai-Tíbet e inminente tendido del ferrocarril de alta velocidad Beijing-Shanghai
El ferrocarril es la arteria de la economía nacional. En el lustro pasado, trenes chinos subieron al “Techo del mundo”. Simultáneamente, tras intensos trabajos preparativos y la aprobación del proyecto, está a punto de arrancar el tendido del ferrocarril de alta velocidad que vincule Beijing y Shanghai, las dos urbes más importantes del país.
Luego de cinco años de arduos trabajos, fue inaugurado el 1.º de julio de 2006 en toda la línea el ferrocarril Qinghai-Tíbet, obra que marca un hito en la explotación a gran escala de las regiones occidentales de China. La línea ha funcionado segura y estable. Esta vía férrea, que tiene la ubicación más alta sobre el nivel del mar y la mayor longitud en el mundo, desempeña un enorme papel propulsor para el desarrollo económico y social de Tíbet y Qinghai. Ese mismo año, el Consejo de Estado ratificó el proyecto de construcción del ferrocarril de alta velocidad Beijing-Shanghai, primero de nivel avanzado mundial del país y cuya inauguración se prevé para el año 2010.
Liu Zhijun, ministro de Ferrocarriles, señaló que el lustro pasado fue un período en que la construcción ferroviaria registró la mayor magnitud, cumplió las normas técnicas más elevadas y obtuvo los éxitos más esplendorosos. Las inversiones realizadas alcanzaron a 522 mil millones de yuanes, con un aumento de 82% en relación que el lustro anterior. Se tendieron y pusieron en operación 6,140 km de nuevas líneas férreas, 2,808 km de líneas de doble vía y 6,529 km de líneas eléctricas.
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