|
El Tíbet siempre está bajo la jurisdicción del gobierno central chino ya desde mediados del siglo XIII, época de la dinastía Yuan (1206-1368) de China, a pesar de los cambios de diversas dinastías y las autoridades centrales del país.
Dinastía Ming (1368-1644)
Después de reemplazar la dominación de la dinastía Yuan en 1368, la dinastía Ming anuló el Xuanfuyuan como el organismo de las autoridades centrales chinas encargado de la administración de los asuntos tibetanos, y dejó de aplicar el sistema de nombrar a monje tibetano como maestro del emperador y estableció un nuevo sistema de nombrar funcionarios-monje, cuyo título supremo era Dharma-raja, honorífico y de diferentes rangos, para conferir al jefe del Lamaísmo. El Dharma-raja no ejercía las funciones religiosas a nivel nacional, no tenía oficina en la capital ni feudos fijos, tampoco disponía de jurisdicción religiosa ni estaba encargado los asuntos administrativos locales. Los funcionarios-monje de rangos inferiores a Dharma-raja estaban directamente bajo el mando del gobierno central, a pesar de que tenían sendos feudos y ejercían sendas funciones en las zonas delimitadas por las autoridades centrales respectivamente y sin ser adscritos uno al otro.
Dinastía Qing(1644-1911)
A partir de 1644, año del inicio de la dinastía Qing, el gobierno central chino estableció una serie de leyes, reglamentos y sistemas estrictos para la garantía legal y sistemática de la efectiva ejecución de la soberanía sobre el Tíbet.
Primero, la deliminación legal de la zona administrativa del Tíbet. Al delinear las regiones administrativas del país, el gobierno central de la dinastía Qing definió legalmente la zona administrativa del Tíbet delineando legalmente los límites administrativos del Tíbet con sus vecinos Yunnan, Sichuan, Qinghai y Xinjiang. El ámbito administrativo del Tíbet (también denominado en aquel entonces como “Weizang”) era igual que la actual Región Autónoma del Tíbet de China.
Segundo, decidir el régimen plítico, el sistema administrativo y la modalidad organizativa del poder regional del Tíbet. En el Reglamento Tibetano Revisado y Aprobado por el Emperador y La Ley y Reglamentos imperiales de la Dinastía Qing, coleccion de las leyes y reglamentos administrativos de la última dinastía china, Dalai y Penchan estaban encargados de los asuntos religiosos y parte de asuntos administrativos del Tibet delantero y del Tíbet trasero respectivamente, siendo los dos subordinados directamente a las autoridades centrales chinas y no adscritos el uno al otro. Y por su parte, el ministro encargado del Tíbet del gobierno central chino asumía la gobernación de todo el Tíbet.
Tercero, conceder títulos y obsequios a los jefes religiosos. En 1653, el gobierno central de la dinastía Qing concedió a Dalai V el título del Dalai Lama y en 1713 a Penchan el título de Penchan Erdini. Desde aquel entonces los Dalai y Penchan en diversas generaciones deben ser concedidos con estos títulos por el gobierno central chino para legalizar su posición religiosa, con lo cual se ha establecido el sistema en la historia en este terreno.
Y cuarto, el gobierno central de la dinastía Qing estableció en 1793 el sistema de sortear en una vasija de oro para la selección de los sucesores de Dalai Lama y Panchen Lama bajo la vigilancia y dirección del ministro en cargado de los asusntos del Tíbet, lo que permitió evitar que los jefes religiosos locales lo hicieran recurriendo a maniobras fraudulentas. Los candidatos para ser sucesores de Dalai y Panchen deben ser decididos mediante el proceso del sorteo con la vasija de oro bajo la dirección y vigilancia del ministro encargado de los asuntos del Tibet, y deben ser aprobados por el gobierno central para ser los sucesores legítimos de los jefes religiosos del Tíbet. Se trata de una medida clave que tomó el gobierno central de la dinastía Qing para fortalecer la administración de los asuntos religiosos tibetanos y también ha reflejado que China siempre ha ejercido la completa soberanía sobre Tíbet.
[1] [2]
|