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El Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) inauguró el día 22 una nueva exposición con sus nuevas adquisiciones así como una muestra del artista Oscar Bony, artista multifacético argentino de la década de los 60.
Un total de 23 obras que incluyen dibujos, pinturas, fotografías, videos e instalaciones ampliarán la colección que hasta ahora se exhibía en el museo.
Son trabajos de artistas como Sergio Avello, Alejandro Cesaro, Tomás Espina o Mónica Girón, entre otros, fruto del programa de adquisiciones impulsada por el Malba para completar su patrimonio histórico.
Este programa ya ha permitido, en los últimos cuatro años, sumar al museo más de 100 obras de los principales exponentes del arte contemporáneo local.
Pero hoy destacaba también la inauguración de la muestra temporal dedicada a Oscar Bony "El mago", uno de los artistas clave en la historia del arte argentino y que reúne unas 60 obras procedentes de colecciones privadas e instituciones públicas.
Esta muestra propone un recorrido por sus series más famosas: "cielos, de memoria", "de amor y violencia, "fusilamientos", " suicidios" y "el triunfo de la muerte", que el autor realizó entre los años 60 y 90.
También se expondrán reproducciones fotográficas, documentación, así como material audiovisual con trabajos referidos al autor.
"El campo de acción de Bony fue siempre la imagen", dijo el curador de la muestra Marcelo Pacheco, "el artista trabajó manipulando estilos y soportes, cambiando de piel, pero protegiendo y protegido con una persistencia: el fulgor de la imagen".
Bony, quien estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes "Manuel Belgrano", realizó su primera exposición en 1964 en la Galería Rubbers formando parte de una corriente artística particular con sus coetáneos Margarita Paksa, Pablo, Suárez, Emilio Renart y Rubén Santatonín.
Uno de los trabajos que mayor polémica causó fue "La familia obrera" donde un matricero, su esposa y su hijo eran exhibidos en vivo sobre una tarima en el Instituto Di Tella.
"Para mí, esta obra implicaba muchas cosas que exigían compromiso. Una era la relación con la política; otra, era la intención de desmaterializar la obra de arte. Eran dos polos bien precisos", dijo Bony durante una entrevista posteriormente. Su obra no se limitaba a la pintura, también cultivó la fotografía o el cortometraje.
Vivió y trabajó en Milán (Italia) entre 1978 y 1988 participando activamente en la vida artística italiana con exposiciones en distintas galerías y museos.
Su obra durante los 90 se caracterizó por cuadros "baleados", que combinaban la fotografía y el disparo.
Bony entendía la imagen en su dimensión temporal, como una percepción, un devenenir.
Paralelamente a la muestra de Bony, también se realizarán durante estos meses mesas redondas en las que se tratarán las experiencias en el Instituto Di TElla, o "Rock: los sueños lúcidos de Oscar Bony".(Xinhua) 23/11/2007
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