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En vísperas de la Cumbre entre Estados Unidos y la Unión Europea, el presidente norteamericano Barack Obama y el primer ministro sueco Fredik Reinfeldt hablaron aquí sobre el cambio climático, un tema que estará entre las prioridades de la agenda.
En una rueda de prensa al término de la reunión en la Casa Blanca, Obama dijo ante la prensa que habían tenido "una charla muy constructiva" sobre varios asuntos, pero que al principio de la lista estaba la cuestión del cambio climático.
"Es justo afirmar que la Unión Europea en su conjunto y todo el mundo están interesados en un resultado que pueda empezar a aproximarnos al camino de la economía sostenible, que consiste en no acelerar la potencial catástrofe del cambio climático", dijo Obama.
Reinfeldt, cuyo país ostenta la presidencia semestral rotatoria de la UE desde julio, dijo que la Unión Europea y Estados Unidos necesitan "encontrarse mutuamente en el proceso para satisfacer el objetivo de dos grados cuando éste se aborde en Copenhague y en posteriores ocasiones".
Estados Unidos y otros importantes países industrializados acordaron, en la cumbre del G8 del pasado julio en L'Aquila (Italia), apoyar el objetivo de mantener la temperatura media del mundo sin que aumente más de dos grados Celsius.
De cara a su partida hacia Washington, Reinfeldt y otros líderes de los estados miembros de la UE alcanzaron un acuerdo sobre la cuestión del cambio climático, formando una posición unificada para la negociación que tendrá lugar en la conferencia sobre el cambio climático que se celebrará en diciembre en Copenhague.
El martes, Obama y Reinfeldt participarán en la Cumbre EEUU-UE en Washington, junto con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, y el Alto Representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana.
La reunión, la primera cumbre formal entre la Unión Europea y Estados Unidos durante la administración Obama, se concentrará en el cambio climático, la crisis financiera internacional y algunos otros temas difíciles, como la guerra en Afganistán y el programa nuclear iraní.
Según los analistas, la cumbre será una importante plataforma para Washington y el bloque europeo de 27 naciones a fin de coordinar sus posiciones sobre problemas comunes y mejorar las relaciones transatláticas. (Xinhua) 03/11/2009
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