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Como sucede en la mayoría de países, en Bolivia la problemática de la infancia y la adolescencia es compleja y hasta lacerante. En esta espiral enmarañada de esperanzas y sueños, en el país andino se acostumbra a elegir a menores de todas las clases sociales para que sean legisladores por unos días y puedan aprobar leyes, aunque simbólicas, en las que traducen sus anhelos y demandas.
En este afán de rendirle homenaje a los pequeños, con motivo del XX aniversario de la Convención Internacional de los Derechos del Niño, se decidió instalar este viernes una sesión de honor en el Congreso Nacional como acto de reafirmación de los derechos de los más pequeños.
Para imitar a ese parlamento, que incluso suena elitista, se organizó hoy improvisadamente un debate legislativo en una clase de primaria para conocer de cerca y sin temas preparados lo que tiene que decir cada alumno.
Pero previamente se habían recogido las inquietudes de los niños y niñas sobre sus aspiraciones, lo que quieren para este país y el mundo, con el fin de considerar los temas más adecuados.
Se habló de salvar al mundo, de trabajar para reducir el hambre, ahorrar agua, desterrar los abusos sexuales, dotación de computadoras, bibliotecas, mejorar el desayuno escolar, entre otros asuntos.
Se trata de alumnos del quinto curso de primaria de la Unidad Educativa Piloto Naciones Unidas de La Paz, donde la maestra colaboró gentilmente para hacer un ensayo de sesiones de la Cámara de Diputados, donde se conoció de los pequeños, sus inquietudes y necesidades.
Al parecer, ya no sorprende cuando los escolares insistentemente demandan respeto a sus derechos fundamentales, pero sí llama la atención cuando por unanimidad comienzan a hablar de cuidar el mundo de una inminente destrucción y de luchar contra el hambre.
"Creo que todos los países tienen que darse cuenta que el fin del mundo está cerca, no porque esté escrito o porque lo digan adivinos, sino porque nosotros mismos lo estamos provocando y debemos hablar más de esto como nos enseña la profesora", afirmó Milenka, de 11 años.
Cuando se le preguntó qué es lo que haría si fuera legisladora, la niña respondió que aprobaría una ley para que "se elimine el hambre de los niños pobres".
Por su parte, Fernando, de 10 años, habló de la contaminación y dijo que deberían existir normas que castigasen a los irresponsables que intoxican el medio ambiente.
Además, consideró que las autoridades están en la obligación de garantizar la seguridad de los menores que están expuestos a una serie de vejámenes.
"En las noticias escuchamos y vemos que hay muchas violaciones de niños, eso es lo que preocupa y si fuera parlamentaria haría algo para que no sucedan más este tipo de cosas", dijo Mariela, de 10 años.
Marcos, de 11, la secundó y apoyó con sancionar a los violadores con acciones ejemplares, como la castración o la muerte, lo que arrancó murmullos entre sus compañeros.
Se le preguntó por qué consideraba esos castigos. Marcos respondió que lo había visto en un canal de televisión en el que un parlamentario planteaba esa medida.
Pese a que en Bolivia todavía no existen datos oficiales sobre el número de violaciones a menores que se producen cada año en el país, este delito aumentó un 120 por ciento en los últimos dos años, según el diputado Guillermo Mendoza, quien ha presentado un proyecto para la castración de violadores.
"En muchos casos, las violaciones son cometidas por los propios familiares de los menores", manifestó.
Para la profesora Mery Rojas, sus alumnos ya tienen conciencia de las lacras de la sociedad y comienzan a debatir sobre estas problemáticas con criterios fundamentados.
"Lo cierto es que la niñez está cada vez más concienciada de los principales problemáticas que enfrenta la sociedad, y ya no se preocupan sólo de los niños sino también de problemas grandes del país y del mundo como los efectos climáticos", explicó Rojas.
En una época de constantes tensiones políticas y sociales en Bolivia, los niños de la escuela Piloto no sólo fueron capaces de debatir con respeto sino también de lograr propuestas unánimes.
Decidieron aprobar una ley que obligue a todo el mundo a cuidar el país de la destrucción, castigar a los abusadores sexuales con medidas radicales, luchar para reducir índices de hambre y ratificar el respeto a los derechos de los niños, las niñas y los adolescentes. (Xinhua) 20/11/2009
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