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La construcción del Pabellón de China para la Exposición Universal de Shanghai 2010 terminó el lunes con una fiesta de fuegos artificiales, globos de colores, tradicionales faroles chinos rojos, lazos y ensordecedores tañidos de tambores y gongs, para celebrar la ocasión.
Unos 1.000 espectadores, incluidos los diseñadores del edificio, los obreros que han trabajado en su construcción, y funcionarios gubernamentales, han asistido a la ceremonia, que ha tenido lugar en el exterior de la emblemática construcción, llamada "Corona Oriental" y ubicada en la ribera oriental del río Huangpu, en una zona perteneciente al nuevo distrito de Pudong de la metrópoli oriental china de Shanghai.
"Es un día lleno de satisfacción para nosotros", comentó el trabajador de la vecina provincia de Zhejiang Chen Bifeng, de 34 años, tras la conclusión de las obras del pabellón, que se iniciaron el 28 de diciembre de 2007.
"El Pabellón de China ha atraído la atención de los 1.300 millones de ciudadanos del país, por eso siento que mi trabajo y sudor durante el año pasado han valido la pena", añadió.
El edificio, de 63 metros de altura y en el que domina el color rojo, tiene una estructura de acero cuyo diseño se asemeja a la corona de un emperador en la cual las capas situadas a mayor altitud son más grandes que las situadas en la base del pabellón, como si se tratara de una pirámide invertida.
Los diseñadores han incluido en sus más de 160.000 metros cuadrados un salón nacional y otro dedicado a las diversas regiones, provincias y municipalidades del país.
El diseño del Pabellón de China fue elegido entre un total de 344 propuestas presentadas por arquitectos chinos que trabajan en todo el mundo.
"El pabellón tiene características tradicionales y modernas", afirmó el diseñador jefe del Pabellón de China, He Jingtang, de 72 años de edad y catedrático del Instituto de Diseño Arquitectónico de la Universidad de Tecnología del Sur de China.
"Por fuera es rojo, un color muy importante en la cultura tradicional china, pero por dentro es verde, porque utiliza técnicas respetuosas con el medio ambiente que permiten ahorrar energía", añadió He, también miembro de la Academia de Ingeniería de China.
La Exposición Universal de Shanghai tendrá sus puertas abiertas al público entre el 1 de mayo y el 31 de octubre de este año, y se espera que reciba hasta 70 millones de visitantes de todo el mundo.
Se estima que 400.000 personas visitarán los 140 pabellones de la Expo durante este periodo, pero los organizadores han advertido de que el Pabellón de China sólo puede acoger a cerca de una décima parte del total.
"Por suerte, el pabellón se ha construido como una estructura permanente, así que seguirá abierto al público cuando termine la Expo", indicó Zhong Yanqun, subdirector del comité ejecutivo de la muestra.(Xinhua) 09/02/2010
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