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Actualizado a las 2011:09:28.15:51

La educación, un “pasaporte para el progreso” en las regiones más pobres de China


Ma Lianghai (izquierda), de cuarto grado, y Ma Linxiang, de tercer grado, están absortos en su trabajo durante la clase de arte en la Escuela Primaria en Zhaojia Dongxiang, provincia de Gansu, el 18 de septiembre. [Foto: Xu Jingxing / China Daily]


Pueblo en Línea,28/09/2011--Uno de los condados más pobres del país trabaja para asegurar que cada niño en edad escolar tenga acceso a la educación. Zhu Zhaoxu informa desde Dongxiang, Gansu.

Con trece años de edad, Ma Qidong parece más pequeño que sus coetáneos de la ciudad, sin embargo escucha con la misma atención a la maestra como cualquier otro estudiante diligente. Este estudiante de sexto grado en la Escuela Primaria Gudu lleva un saco de harina por mochila, para llevar sus libros de ejercicios y un libro de texto de inglés, que no ha utilizado desde que el año escolar comenzó hace casi un mes.
Tanto Ma y la escuela son un ejemplo de la realidad de la educación en Dongxiang. Este condado, con 284.000 habitantes –en su mayoría musulmanes- se encuentra en la provincia de Gansu. Allí se lleva a cabo una lucha para obtener un “pasaporte para el progreso”, dando prioridad a la educación.

La escuela está donde está el hogar
Recientemente, Ma Lan se disculpó por usar un par de botas llenas de barro, al llegar a la Escuela Primaria Zhaojia durante un domingo lluvioso.


La superficie de este condado autónomo (por su gran población perteneciente a minorías étnicas) es tan grande como Londres. Pero ahí terminan las comparaciones. Los residentes viven en su mayoría en una región inhóspita de 1.750 montes y 3.083 valles, envidiando la prosperidad de otras partes de China.
“Dongxiang sin duda se ha quedado más atrás que la mayor parte de China en términos de su economía y en muchos otros aspectos”, dijo Gao Shitai, secretario general del Partido de Dongxiang. “Pero la diferencia más evidente está en la educación”.
El residente promedio de Dongxiang sólo tiene 3,7 años de educación, de acuerdo con Gao, mientras que el promedio nacional es de 8 años. “Para que esta minoría étnica pueda sobrevivir y prosperar, tenemos que desarrollar nuestra educación. Sin educación no podrá haber una base sólida”, añadió.
La escuela Gudu yace sobre una ladera en Dashu, uno de los 24 municipios de Dongxiang, y está a unos 40 minutos de la ciudad de Suonan, capital del condado. La mayor parte de la carretera es un camino de tierra entre los cerros. Durante los días de buen tiempo, los pasajeros se agitan de un lado a otro en los vehículos. Cuando llueve, es prácticamente imposible conducir. “Cuando el tiempo es bueno, tenemos 24 estudiantes que asisten a la escuela, pero dos o tres tienen permitido ausentarse cuando nieva o llueve, porque es peligroso que los niños caminen en esas condiciones a través de cordilleras y barrancos”, dijo Ma Tenghui, director de la escuela Gudu.
Esta institución educativa, cuyo número de estudiantes se ha mantenido en alrededor de 30 desde que fue fundada en 2001, fue una de las 56 escuelas de educación básica que las autoridades de Dongxiang establecieron en la última década para que más niños puedan asistir. Hace diez años, los alumnos debían caminar hasta 10 kilómetros para llegar a la escuela más cercana, y casi el 11% de los niños en edad escolar no solía asistir a las escuelas primarias, indican cifras de la Oficina de Educación de Dongxiang.
El condado cuenta con 190 escuelas primarias para niños y niñas de edades comprendidas entre 7 y 12 años, con casi un 100% de asistencia escolar, según Zhang Xuelong, titular de la oficina.

Nuevos alumnos de primer grado en el patio de recreo en la Escuela Esperanza de Zhongbao, patrocinada por China Daily en Dongxiang, provincia de Gansu. [Foto: Xu Jingxing / China Daily]


Gran falta de profesores de inglés

Para un condado donde el 96% de la población son agricultores con ingresos per cápita anuales inferiores a 2.000 yuanes (317 dólares) en 2010, cada céntimo cuenta cuando se trata de administrar las escuelas. En el caso de la escuela Gudu, las autoridades educativas han dispuesto que Ma y su esposa trabajen en las mismas instalaciones para reducir costes. La pareja, junto a otro profesor, enseña las cinco clases en las dos únicas aulas disponibles, es decir la enseñanza se hace por rotación. Aunque los libros de texto de inglés se den gratuitamente a los alumnos, como otros libros y la matrícula de enseñanza, esta asignatura no se enseña en la escuela Gudu debido a la falta de profesores.
Además de Gudu, otras cinco escuelas primarias del municipio de Dashu no tienen clases de Inglés. De acuerdo con Ma Jinlong, director de la Escuela Elemental Central de Dashu, sólo cuatro escuelas en el municipio de 8.000 personas han logrado introducir clases de inglés, las cuales por lo general son impartidas durante dos horas a la semana por profesores de matemáticas o de idioma chino. El titular de la Oficina de Educación, Zhang, dijo que Dongxiang aparentemente no es muy atractiva para los egresados de los institutos de idioma Inglés. “Damos la bienvenida a los voluntarios de los países de habla inglesa para que nos ayuden”, dijo. “Preferentemente, espero que puedan permanecer aquí por un año o más, y no sólo por uno o dos meses”.
Los voluntarios anglohablantes provocaron que los alumnos demostraran gran interés por aprender esta lengua. Sin embargo, tan pronto como se van, el interés de los estudiantes cae drásticamente, dijo Zhang. Luego tienen que enfrentar la cruda realidad de no tener este tipo de lecciones o de que sean impartidas por profesores sin la suficiente preparación, añadió. “Pero si los hablantes nativos se quedaran más tiempo, podrían ayudar a entrenar a nuestros maestros, además de mejorar las habilidades lingüísticas de los niños”.

Ma Xuemei (tercera a la derecha), profesora de lengua china para niños de segundo grado, posa junto a sus colegas en la Escuela Primaria de Zhaojia, Dongxiang. [Foto: Xu Jingxing / China Daily]


Internados

Mientras que Ma Qidong y sus compañeros en Gudu y otras escuelas primarias pueden prescindir de clases de inglés, no pueden evitar el riesgo de abandonar la escuela algún día. Gudu es uno de pocos centros de enseñanza que tienen seis grados, la mayoría sólo cuenta con clases para los tres primeros grados. De acuerdo con Zhang, esto significa que cerca de 4.000 estudiantes tienen que caminar penosamente largas distancias para asistir a otras escuelas después de terminar su tercer grado. “Es por eso que la construcción de internados es una prioridad para nosotros”, dijo. Sólo 17 de 211 escuelas primarias y secundarias ofrecen alojamiento, con subsidios para uno 9.066 internos, la mitad de los alumnos de la escuela primaria, según cifras oficiales.
En la actualidad hay cerca de 60.000 estudiantes de primaria y secundaria en Dongxiang. “Los internados son un imán para los niños afectados por los problemas diarios de caminar largas distancias”, dijo Zhang y agregó que en Dongxiang hay planes para construir 29 escuelas de este tipo para 2015, por lo menos una por cada municipio.
A pesar de que una escuela esté disponible, la pobreza también es un impedimento grave para muchas familias. Ma Qiyuan, hermano mayor de Ma Qidong, se queda en casa porque la familia no tiene los medios económicos para tratar la epilepsia que padece.
La familia vive a unos cinco minutos a pie de la escuela Gudu. La madre, Ayingshe, de 50 años, dijo que su hijo de 15 años de edad, se había inscrito en la Escuela Secundaria Minzu de Dongxiang, un internado, pero los 70 yuanes a la semana de gastos para el transporte y la comida eran una carga pesada para la familia de cinco.
Según fuentes del gobierno local, alrededor de 108.000 personas, es decir, casi dos de cada cinco habitantes de Dongxiang, recibieron subsidios de subsistencia por parte del gobierno durante el año pasado.

Ma Zhongxiang (izquierda) aprende a pronunciar la "cabeza" en inglés en la Escuela de Wangji en Dongxiang. [Foto / Agencias]


Permanecer en la escuela

Para frenar la deserción escolar, el gobierno ha lanzado una amplia campaña para dar a conocer la Ley de Educación Obligatoria. Mediante pancartas y consignas en casi todos los pueblos de Dongxiang se exalta el valor de la educación. Los empleados del gobierno en los distintos niveles también han firmado “acuerdos” con las escuelas locales para ayudar a desertores a volver a la escuela, dijo Gao Shitai, secretario general del Partido de Dongxiang.
Zhou Wenhua, un imán de la mezquita Qiangtou, una de las 38 mezquitas del municipio de Zhaojia, dijo: “El islam hace hincapié en la importancia de la educación, por lo que en cada congregación religiosa, predico a los padres que se aseguren de que sus hijos tengan una escolaridad decente”.
De acuerdo con estadísticas, en los últimos tres años, 2.100 estudiantes de secundaria y 680 estudiantes de primaria han vuelto a la escuela después de haber abandonado en un principio.

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