Santiago Lange, regatista argentino que ha participado en cuatro Olimpiadas y cuenta con un largo palmarés de títulos conseguidos en su carrera profesional, está preparándose para su quinta Justa con el objetivo de lograr los mejores resultados para su país en las pruebas olímpicas de vela que se disputarán en la ciudad oriental china de Qingdao.
"La quinta Olimpiada abre una nueva etapa en mi vida. Durante los últimos cuatro años, mi único objetivo ha sido ganar la medalla dorada olímpica en China", expresó Santiago, de 46 años, mientras preparaba su barco en el Centro de Entrenamiento de Vela de Yinhai, en Qingdao.
Lange participó en los Juegos Olímpicos de Seúl en 1998, de Atlanta en 1996, de Sidney en 2000 y de Atenas en 2004, donde ganó la presea de bronce en la clase Tornado junto a su compañero Carlos Espinola.
Además, consiguió el oro en cuatro Campeonatos Mundiales (Tornado 2004, Snipe 1985, 1993 y 1995), y se clasificó en 2004 en el primer puesto de la clasificación mundial de Tornado junto con Espinola.
Ambos iniciaron en mayo de este año sus entrenamientos en Qingdao, donde han estado navegando cuatro horas al día, además de mantener una intensa preparación física con su meta puesta en las Olimpiadas de Beijing 2008.
"Cada día, mantenemos una reunión para analizar el trabajo realizado, y escribimos notas sobre nuestras técnicas, además de ver vídeos para evaluar las pruebas que hemos hecho con las velas y el barco," detalló Santiago. "Aquí el viento, que es muy suave, y las condiciones marítimas son muy difíciles. Todo ello supone un gran desafío para nosotros", añadió el regatista.
Sus mejores compañeros de entrenamiento son, sin embargo, sus máximos rivales, el equipo austríaco de Tornado integrado por Hagara y Steinacher, medallistas de oro en la Olimpiada de Atenas.
"Entrenamos juntos todos los días y nos beneficiamos mutuamente de nuestras experiencias", señaló Lange. "Si hacemos algunos ajustes para poder navegar más rápido, se lo contamos y sucede lo mismo por su parte. Luchamos sin escatimar esfuerzos en el mar pero somos buenos amigos".
Por otra parte, para acostumbrarse a las condiciones inciertas del mar, Lange y Espinola practican una hora de yoga cada mañana con el fin de mantener el equilibrio entre la mente y el cuerpo. "El estado mental es muy importante para la vela. Algunas veces quedamos los últimos y otras los primeros, por lo que el yoga nos ayuda a mantener la armonía interior y el autocontrol," expresó.
Además, Lange señaló que se había puesto a dieta para estar en condiciones óptimas de diputar las regatas con viento suave en Qingdao. En lugar de alojarse en la Villa Olímpica, su grupo alquiló un apartamento en la ciudad y cocinan ellos mismos.
Lange se mostró muy contento de haber podido viajar a China gracias a su deporte favorito, un país que no había tenido la oportunidad de visitar hasta ahora. "Es interesante ver otra forma de vida, pensar, comer y todo," dijo Lange, quien agregó que "los residentes de la ciudad son muy atentos y siempre están dispuestos a ayudarnos".
"Los Juegos Olímpicos me dan una oportunidad para distrutar y conocer más. Estamos trabajando duro y tenemos muchas ganas de que comiencen las competiciones", subrayó.(xinhua) 30/07/2008
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