En una nota publicada el 21 de agosto, The New York Times afirma que existían fallos en la cámara cronometro para registrar el record del prodigio de natación de EEUU, Michael Phelps, en los 100 metros estilo mariposa. El rechazo a publicar los registros bajo el agua por parte de Omega, fabricante del aparato y donante del nadador, ha creado una gran nube de dudas.
El resultado oficial colocó a Phelps con 0,01 segundos sobre Milorad Cavic, para ganar la medalla de oro del evento celebrado el 16 de agosto en las Olimpiadas de Beijing 2008. Sin embargo, apenas terminaba la competencia, cuando había personas que instaban a publicar las imágenes tomadas bajo el agua.
Omega declaró hacer públicos los registros en el mismo día del suceso, pero cambió su decisión.
El rotativo estadounidense citó a expertos en cultura física para decir que Omega hacía demasiadas justificaciones innecesarias. Esto constituye un golpe significativo para Phelps y Omega así como EEUU. El comportamiento de acuerdo con la lógica básica ayuda a evitar levantar sospechas.
Sin embargo, Omega explicó que había cambiado su postura adhiriéndose la decisión de FINA y que se trataba de un caso fuera de su administración. La FINA está competente para decidir la publicación de las imágenes del caso, afirmó Omega.
Cornell Marculescu, director ejecutivo de FINA, dijo el 17 de agosto a los medios que de acuerdo con el principio de la FINA se había decidido no publicar las imágenes de la competencia y afirmó que Phelps ha ganado correctamente y que Serbia había examinado las fotos y retirado su protesta contra la verificación sobre el caso.
La portavoz de COI, Giselle Davies, dijo que el resultado de la competencia es igual que el declarado por la FINA y que COI no tiene motivo justificado de dudas.
“Tras el inicio de las Olimpiadas, ha sido el COI, en vez de Omega, el encargado de poner en funcionamiento los cronometradores y administrarlos”, afirmó Peter Roby, entrenador del equipo de natación de EEUU con sede en The Northeasten University.
A pesar de esto, el hecho de que el mismo fabricante del aparato cronometrador sea también el donante de nadadores, constituye de por sí el problema de conflicto de las relaciones de intereses, comenta The New York Times. (Pueblo en Línea) 26/08/2008
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