A la una de la madrugada, Zhang Jiaman todavía estaba en servicio, esperando al lado de 12 lavadoras para ofrecer servicio a los periodistas procedentes de todo el mundo.
Zhang, estudiante de segundo año de la Universidad de Ciencias Geológicas de China, trabaja de manera gratuita en la Villa de Medios de Comunicación. "Es la primera vez que los Juegos Olímpicos se celebran en China. Estoy feliz poder hacer algo por ello", dijo Zhang.
Zhang es uno de los 100.000 voluntarios, seleccionados de más de 1,12 millones de solicitantes, que trabajan para los estadios de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, así como otras instalaciones. El mayor tiene 87 años de edad.
China tiene la tradición de presentar lo mejor para los amigos, y ahora los voluntarios olímpicos están esforzándose para mostrar la hospitalidad del pueblo chino.
"Estoy sorprendido de ver voluntarios en todos los lugares. Parece que el número es diez veces el en las olimpiadas en Sydney", afírmó Ezra Shaw, fotógrafo australiano de Getty Image, proveedor fotográfico contratado con el Comité Olímpico Internacional en los Juegos Olímpicos de Beijing.
En realidad, unos 47.000 voluntarios trabajan en los estadios olímpicos, 400.000 en lugares cercanos de los estadios y un millón en las comunidades.
Pero algunos periodistas hacen objeción de tal entusiasmo, e incluso dan palabras ácidas.
China es el país más poblado del mundo, por lo que no es nada extraño que Beijing cuente con el mayor número de voluntarios, dijo Guilherme Roseguini, un corresponsal de la televisión brasileña TVGLOBO.
"No es nada mala, sino diferente. Uno debe respetar la diferencia", señaló Roseguini.
Durante los XI Juegos Asiáticos, que se celebraron hace 18 años en la capital china, el concepto de voluntarios, introducido en el siglo XIX por misiones religiosas desde países occidentales, era extraño para los chinos.
El concepto se ha convertido cada día más popular en el país asiático. Tras el devastador terremoto que sacudió la provincia de Sichuan el pasado 12 de mayo, voluntarios chinos demostraron su poder como una nueva fuerza social y muchos acudieron a las zonas afectadas para ofrecer su ayuda.
Las solicitudes de más de un millón de personas para trabajar como voluntarios expresan los sentimientos del pueblo chino hacia los Juegos Olímpicos. "El pueblo chino quieren disfrutar la alegría de las olimpiadas", dijo Wang Ke, editora de una página web con sede en Shanghai.
El servicio de voluntarios en China se inició en los años 60, cuando toda la nación lanzó una campaña para aprender de Lei Feng, un soldado modelo de la era del presidente Mao Zedong, conocido por su dedicación, generosidad y buena disposición a la hora de ofrecer ayuda, dijo Hou Baosen, que se encarga del trabajo de voluntarios del Comité Central de la Liga de la Juventud Comunista de China.
En el 2000, el 5 de marzo, que fue designado como un día para conmemorar y aprender de Lei Feng, fue denominado "Día de Servicio de Voluntarios Jóvenes Chinos". Más de 25 millones de personas se han registrado para servir de voluntarios.(xinhua) 01/08/2008
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