Beijing desplegará 25.000 elementos de seguridad en autobuses públicos y estaciones de autobuses con el fin de garantizar la seguridad, después de las mortíferas explosiones en autobuses registradas el 21 de julio en la ciudad sudoccidental china de Kunming que causaron la muerte de dos personas e hirieron a otras 14.
El personal de seguridad, integrado por mecánicos y personal administrativo y de apoyo de la Beijing Public Transport Holdings Ltd., será desplegado en "cada estación de autobuses y en cada autobús" a partir del primero de agosto, dijo Zhang Guoguang, presidente de la compañía.
En total, 15.000 elementos de seguridad trabajarán en las estaciones de autobuses y el resto estará a bordo los autobuses y revisarán el equipaje que consideren "sospechoso". Los elementos de seguridad serán identificados por medio de una banda roja en el brazo en la que estará escrita en chino la frase "revisión de seguridad de Beijing".
Los pasajeros que lleven productos de contrabando tendrán de deshacerse de ellos, de lo contrario no podrán abordar el autobús. El personal de seguridad informará a la policía si pasajeros sospechosos insisten en abordar el vehículo, dijo Zhang.
En caso de ser necesario, los choferes también ayudarán en la revisión de seguridad, dijo.
Beijing cuenta actualmente con cerca de 350 rutas de autobuses. El sistema de transporte público tendrá capacidad para desplazar a 21,1 millones de pasajeros al día durante los Juegos Olímpicos y los Juegos Paralímpicos.
Zhang dijo que la medida tiene como fin garantizar la seguridad de los pasajeros durante los juegos, pero no indicó cuándo concluirán las revisiones de seguridad.
A principios de este mes se registraron dos explosiones en autobuses públicos, con una hora de diferencia entre un estallido y el otro, en Kunming, en la provincia de Yunnan. Dos personas murieron y 14 más resultaron heridas.
Un grupo autodenominado Partido Islámico de Turquestán se responsabilizó el sábado de las explosiones y de varios incidentes más, entre ellos el ataque contra la policía en la ciudad oriental de Wenzhou, en la provincia de Zhejiang, el 17 de julio con un tractor cargado de explosivos y el atentado con explosivos en una fábrica de plásticos en la ciudad sureña de Guangzhou, en la provincia de Guangdong ese mismo día.
Pero las autoridades chinas rechazaron las declaraciones y dijeron que no tienen evidencias de la participación del grupo. La policía de Yunnan ha triplicado la recompensa por información que conduzca a la solución del caso de las dos explosiones hasta llegar a 300.000 yuanes (43.864 dólares). (xinhua) 01/08/2008
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