El sueño del ciclismo en China casi se convierte en realidad hace cuatro años, en Atenas.
La joven atleta china Jiang Yonguhua terminó la prueba de 500 metros contrarreloj individual estableciendo un nuevo récord olímpico de 34.112, y nadie podría esperar que la australiana Anna Meares, la última en competir, podría romperlo. La australiana renovó el recién establecido marcador y arrebató el sueño dorado a China durante esa olimpiada.
A partir de entonces, los ojos de los espectadores han ido a posarse en una nueva estrella, Guo Shuang, de 22 años, la ciclista número cinco en el ranking mundial en sprint, y doble medallista en la prieba de 500 metros contrarreloj y de sprint en los Juegos Asiáticos de Doha.
Nacida en la región autónoma de Mongolia Interior (norte de China), Guo comenzó su carrera como ciclista a la edad de 13 años.
Guo asistió al Centro de Entrenamiento de Ciclismo Asiático de Beijing en 2001, y fue enviada al Centro Mundial de Ciclismo en Suiza un año después, donde conoció a su primer entrenador extranjero, Frederick Magne.
"A primera vista yo estaba frente a una chica linda. Es lista, talentosa y es capaz de comprender rápidamente. Es mi mejor estudiante hasta ahora", afirma Magne.
Su entrenamiento en el extranjero ha sido efectivo. En el Campeonatos Juvenil de Moscú 2003, Guo se agenció de la medalla dorada en la carrera de 500 metros.
La suerte ha ido pedaleando junto con la corredora china para obsequiarle un medallero impresionante: ganó un oro durante los Juegos Nacionales, en 2005, dos más en los Asiáticos de 2006, en las competencias de 500 metros y sprint, así como dos bronces en Sprint y Keirin del Campeonato del Mundo en 2006, además de dos platas en las mismas categorías del mismo evento el siguiente año.
Sin embargo, Guo sufrió un duro golpe, al quedar en la quinta posición en sprint durante el Campeonato Mundial de 2008.
Ante fuertes rivales, como Willy Kanis de Holanda, Jennie Reed de EEUU, y Natallia Tsylinskaya, de Bielorrusia, Guo necesita algo más que constancia, pues hacer realidad ese sueño anhelado en su propia casa parece ser un reto importante. (Xinhua) |