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ESTATUTOS
DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA (Revisados
parcialmente por el XVI Congreso Nacional del Partido Comunista
de China y aprobados el 14 de noviembre de 2002)
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PROGRAMA
GENERAL
El Partido Comunista de China es el destacamento de vanguardia de
la clase obrera china y, a la vez, del pueblo chino y de la nación
china, es el núcleo dirigente de la causa del socialismo con
peculiaridades chinas, y representa lo que se exige para el desarrollo
de las fuerzas productivas avanzadas de China, el rumbo por el que ha de
marchar su cultura avanzada, así como los intereses fundamentales de
sus masas populares más amplias. Su ideal supremo y objetivo final está
en materializar el comunismo.
El Partido Comunista de China se guía en su acción por el
marxismo-leninismo, el pensamiento de Mao Zedong, la teoría de Deng
Xiaoping y el importante pensamiento de la “triple representatividad”. El
marxismo-leninismo revela las leyes del desarrollo de la historia de la
sociedad humana, y sus principios fundamentales son correctos y están
imbuidos de gran vitalidad. El comunismo que
persiguen los comunistas chinos como su ideal supremo se hará
realidad sólo sobre la base de una sociedad socialista plena y
altamente desarrollada. El sistema socialista requiere un largo proceso
histórico para su desarrollo y perfeccionamiento. Persistiendo en los
principios fundamentales del marxismo-leninismo y siguiendo el camino
escogido voluntariamente por el pueblo chino y concorde con las
condiciones del país, la causa socialista de China se coronará
indefectiblemente con la victoria final.
Los comunistas chinos, con el camarada Mao Zedong como su
exponente principal, crearon el pensamiento de Mao Zedong integrando los
principios fundamentales del marxismo-leninismo con la práctica
concreta de la revolución china. El pensamiento de Mao Zedong es la
aplicación y el desarrollo del marxismo-leninismo en China; es el
principio teórico correcto y la síntesis de las experiencias de la
revolución y la construcción chinas, confirmados por la práctica, y
representa la cristalización de la sabiduría colectiva del Partido
Comunista de China. Guiado por el pensamiento de Mao Zedong, el Partido
Comunista de China, al frente del pueblo de las diversas etnias del país
y mediante una prolongada lucha revolucionaria contra el imperialismo,
el feudalismo y el capitalismo burocrático, conquistó la victoria de
la revolución de nueva democracia y fundó la República Popular China,
una dictadura democrática popular; con posterioridad a la proclamación
de la República Popular, llevó a feliz término las transformaciones
socialistas, realizó la transición de la nueva democracia al
socialismo, instauró el sistema básico socialista y desarrolló una
economía, una política y una cultura socialistas. Después
de la III Sesión Plenaria del XI Comité Central, los comunistas
chinos, con el camarada Deng Xiaoping como su exponente principal, a
través del resumen de las experiencias tanto positivas como negativas
obtenidas a partir de la fundación de la República Popular y con la
emancipación mental, y la búsqueda de la verdad en los hechos,
lograron desplazar el centro de trabajo de todo el Partido hacia la
construcción económica, pusieron en práctica la reforma y la apertura,
inauguraron un nuevo período de desarrollo de la causa socialista,
configuraron progresivamente la línea, orientación y política sobre
la construcción del socialismo con peculiaridades chinas, y dilucidaron
los problemas básicos en lo tocante a la construcción, consolidación
y desarrollo del socialismo en China, con lo que crearon la teoría de
Deng Xiaoping. Esta teoría es el producto de la integración de los
principios fundamentales del marxismo-leninismo con la realidad de la
China actual y con las características de la época, es la continuación
y el desarrollo del pensamiento de Mao Zedong bajo las nuevas
condiciones históricas, representa una nueva etapa de desarrollo del
marxismo en China, constituye el marxismo de la China actual, es la
cristalización de la sabiduría colectiva del Partido Comunista de
China, y encauza la modernización socialista de nuestro país en su
incesante avance. Desde
la IV Sesión Plenaria del XIII Comité Central, los comunistas chinos,
con el camarada Jiang Zemin como su exponente principal, en la práctica
de construir el socialismo con peculiaridades chinas, han profundizado
la comprensión de qué es el socialismo, de cómo edificarlo, de qué
partido se debe construir y de cómo construirlo, han acumulado nuevas y
valiosas experiencias sobre la administración del Partido y del país y
configurado el importante pensamiento de la “triple representatividad”.
Este pensamiento constituye la continuación y desarrollo del
marxismo-leninismo, el pensamiento de Mao Zedong y la teoría de Deng
Xiaoping, interpreta la nueva exigencia que la evolución y los cambios
del mundo actual y de China plantean al trabajo del Partido y del Estado,
es una poderosa arma teórica para fortalecer y mejorar la construcción
del Partido e impulsar el autoperfeccionamiento y desarrollo del
socialismo de nuestro país, representa una cristalización de la
sabiduría colectiva del Partido Comunista de China, y es un pensamiento
guía que el Partido ha de seguir con firmeza durante largo tiempo.
Cumplir en todo momento con las exigencias de la “triple
representatividad”, he aquí la raíz en que se sustenta nuestro
Partido, el cimiento para su gobernación del país y la fuente de su
fuerza.
Nuestro país se halla y seguirá hallándose durante largo
tiempo en la etapa primaria del socialismo. Se trata de una etapa histórica
infranqueable para la modernización socialista en una China aún
atrasada en los terrenos económico y cultural, etapa que habrá de
perdurar no menos de cien años. En nuestra construcción socialista es
imperativo partir de la realidad del país y seguir el camino socialista
con peculiaridades chinas. En la presente etapa, la contradicción
principal en nuestra sociedad es la que existe entre las crecientes
necesidades materiales y culturales del pueblo y la producción social
atrasada. Debido a los factores internos del país y a la influencia
internacional, la lucha de clases subsistirá por largo tiempo en
determinados ámbitos, y en ciertas condiciones aún es posible que se
agudice, pero ha dejado de ser la contradicción principal. La tarea
fundamental de la construcción socialista de nuestro país consiste en
emancipar aún más las fuerzas productivas, desarrollarlas, realizar
paso a paso la modernización socialista e introducir, para tal efecto,
reformas en aquellos aspectos y eslabones de las relaciones de producción
y la superestructura que no se ajusten al desarrollo de las fuerzas
productivas. Es preciso mantener y perfeccionar el sistema económico básico
de desarrollo conjunto de las economías de múltiples formas de
propiedad con la de propiedad pública como la principal, seguir con
firmeza y mejorar el sistema de distribución de ingresos caracterizado
por la coexistencia de múltiples formas de distribución con la de a
cada uno según su trabajo como la principal y estimular a una parte de
las zonas y personas a prosperar antes que otras, para eliminar paso a
paso la pobreza, alcanzar la prosperidad común y satisfacer las
crecientes necesidades materiales y culturales del pueblo sobre la base
del desarrollo de la producción y el aumento de la riqueza social. El
desarrollo es un asunto primordial para la gobernación y revitalización
del país por parte del Partido. En todas nuestras labores es
indispensable tomar como punto de partida y criterio probatorio
generales el hecho de si contribuyen al desarrollo de las fuerzas
productivas de la sociedad socialista, al aumento de la fuerza integral
del país socialista y a la elevación del nivel de vida del pueblo. Al
franquear el umbral del nuevo siglo, nuestro país ha entrado en una
nueva etapa de desarrollo: construir en todos los sentidos una sociedad
modestamente acomodada e impulsar de modo acelerado la modernización
socialista. En el nuevo siglo y en la nueva etapa, los objetivos estratégicos
del desarrollo económico y social consisten en consolidar y elevar el
nivel de vida modestamente acomodada ya alcanzado en forma preliminar;
culminar, para el centenario de la fundación del Partido, la construcción
de una sociedad modestamente acomodada de nivel más alto que beneficie
a los más de mil millones de habitantes, y llegar, para el centenario
de la proclamación de la República Popular, al nivel de los países
medianamente desarrollados en términos de producto interno bruto per cápita
y materializar en lo fundamental la modernización.
La línea fundamental del Partido Comunista de China en la etapa
primaria del socialismo es como sigue: dirigir y unir al pueblo de las
diversas etnias del país para que tome la construcción económica como
tarea central, persista en los cuatro principios fundamentales y en la
reforma y la apertura, se apoye en los propios esfuerzos y trabaje duro
y con espíritu emprendedor en la lucha por hacer del nuestro un país
socialista moderno, próspero, poderoso, democrático y civilizado.
Al conducir la causa socialista, el Partido Comunista de China
debe persistir en tomar la construcción económica como tarea central,
supeditando a ella y poniendo a su servicio todas las demás labores.
Debe aprovechar oportunamente la coyuntura propicia, acelerar el
desarrollo, implementar la estrategia de vigorizar el país mediante la
ciencia y la educación y la de desarrollo sostenible, hacer valer
plenamente el papel que corresponde a la ciencia y la tecnología como
la primera fuerza productiva, apoyarse en el progreso científico-tecnológico,
elevar la calidad de los trabajadores, lograr una buena rentabilidad,
una alta calidad y un elevado ritmo y esforzarse por llevar la
construcción económica a una nueva altura.
Persistir en los cuatro principios fundamentales, a saber, el
camino socialista, la dictadura democrática popular, la dirección del
Partido Comunista de China y el marxismo-leninismo y el pensamiento de
Mao Zedong, constituye el cimiento en que se sustenta nuestro Estado. En
todo el proceso de la modernización socialista, es preciso persistir en
estos cuatro principios fundamentales y oponerse a la liberalización
burguesa.
Persistir en la reforma y la apertura constituye el camino que
lleva a hacer del nuestro un país poderoso. Es necesario reformar de raíz
la estructura económica que entorpece el desarrollo de las fuerzas
productivas y seguir con firmeza y mejorar el sistema de economía de
mercado socialista; introducir, en consonancia con ello, reformas en la
estructura política y en otros terrenos. La apertura supone una
apertura en todos los campos, tanto hacia el exterior como dentro del país.
Es necesario desarrollar el intercambio y la cooperación económicos y
tecnológicos con el exterior, utilizar en mayor cantidad y de mejor
manera los fondos, recursos y tecnologías externos y asimilar y tomar
como punto de referencia todos los logros de la civilización creados
por la sociedad humana, incluidas todas aquellas modalidades avanzadas
de gestión y métodos de administración de los países desarrollados
de Occidente que reflejen las leyes de la producción socializada
moderna. En la reforma y la apertura es preciso explorar con audacia,
avanzar con coraje y desbrozar nuevas rutas en la práctica.
El Partido Comunista de China dirige al pueblo en el desarrollo
de la política democrática socialista y en el fomento de la civilización
socialista en lo político. Persiste en ampliar la democracia socialista,
en perfeccionar la legalidad socialista, en administrar el país según
la ley, en construir un país socialista regido por la ley y en
consolidar la dictadura democrática popular. Persiste en el sistema de
asamblea popular. Es necesario perseverar en el sistema de cooperación
multipartidista y de consulta política bajo la dirección del Partido
Comunista. Apoyar activamente al pueblo en su condición como dueño del
país y garantizarle en forma efectiva el derecho de
manejar los asuntos estatales y sociales, así como las
actividades económicas y culturales. Abrir amplios canales de opinión,
establecer y perfeccionar el sistema y el procedimiento para la toma
democrática de decisiones y para la supervisión democrática.
Intensificar el trabajo legislativo del Estado y de aplicación de sus
leyes para encauzar, paulatinamente, la labor estatal en todos los
frentes hacia la órbita del afianzamiento del sistema legal. Reforzar
el saneamiento coordinado del orden público a fin de mantener la
estabilidad social durante largo tiempo. Combatir según la ley y con
resolución toda
actividad delictiva y a los criminales, que perjudican la seguridad y
los intereses estatales y atentan contra la estabilidad social y el
desarrollo económico. Distinguir estrictamente y tratar de manera
correcta los dos tipos de contradicciones de naturaleza diferente: las
contradicciones entre el pueblo y su enemigo y las existentes en el seno
del pueblo. El
Partido Comunista de China dirige al pueblo en el esfuerzo por fomentar,
a la par que la civilización en lo material y en lo político, la
civilización socialista en lo espiritual, y combina la administración
del país según la ley con la que se hace por la moralidad. El fomento
de la civilización socialista en lo espiritual brinda a la construcción
económica y a la reforma y la apertura una poderosa fuerza motriz
espiritual y apoyo intelectual, y les crea un buen ambiente social. Se
debe desarrollar con gran energía la educación, la ciencia y la
cultura, respetar el saber y apreciar los talentos, elevar tanto la
calidad ideológica y moral como la calidad científica y cultural de
toda la nación, hacer resaltar su excelente cultura tradicional y
promover el florecimiento y desarrollo de la cultura socialista. Se
impone educar a los militantes y a las masas populares en la línea
fundamental del Partido y en el patriotismo, el colectivismo y el
socialismo, fortalecer el espíritu de dignidad, autoconfianza y
autosuperación de la nación, educar, además, a los militantes en el
elevado ideal comunista, resistir la corrosión de las decadentes ideas
capitalistas y feudalistas y limpiar la sociedad de todas las lacras
repugnantes, en un esfuerzo por hacer del nuestro un pueblo dotado de
ideal, integridad moral, cultura y sentido de disciplina.
El Partido Comunista de China persevera en su dirección sobre el
Ejército Popular de Liberación y las otras fuerzas armadas populares,
refuerza la construcción de dicho Ejército, y hace valer plenamente su
papel en la consolidación de la defensa nacional, en la salvaguardia de
la patria y en la participación en la modernización socialista.
El Partido Comunista de China salvaguarda y desarrolla las
relaciones de igualdad, unidad y ayuda mutua entre todas las etnias del
país, aplica con perseverancia y perfecciona incesantemente el sistema
de autonomía regional de minorías étnicas, prepara y promueve con
entusiasmo cuadros procedentes de las minorías étnicas y ayuda a las
regiones habitadas por ellas a desarrollar la economía y cultura, para
lograr de esta forma la prosperidad común y el progreso integral de
todas las etnias.
El Partido Comunista de China se une con los obreros, campesinos
e intelectuales de las diversas etnias del país, y se une con los
partidos democráticos, las personalidades sin partido y las fuerzas
patrióticas de las distintas etnias, para desarrollar y robustecer en
mayor medida el amplísimo frente único patriótico formado por todos
los trabajadores socialistas, los patriotas que se adhieren al
socialismo y los que apoyan la reunificación de la patria. Consolida
incesantemente la unidad del pueblo de todo el país, incluidos los
compatriotas de la Región Administrativa Especial de Hong Kong, los
compatriotas de la Región Administrativa Especial de Macao, los
compatriotas de Taiwan y los compatriotas residentes en ultramar. Dará
cima a la gran empresa de la reunificación de la patria a la luz del
principio de “un país, dos sistemas”. El
Partido Comunista de China aboga por desarrollar activamente sus
relaciones con el exterior, y se esfuerza por lograr un ambiente
internacional favorable para la reforma, la apertura y la modernización
de nuestro país. En los asuntos internacionales, sigue con firmeza la
política exterior independiente y de paz, salvaguarda la independencia
y la soberanía de nuestro país, se opone al hegemonismo y la política
de fuerza, defiende la paz mundial y promueve el progreso de la
humanidad. Fomenta las relaciones de China con los demás países del
mundo sobre la base de los cinco principios de respeto mutuo a la
soberanía e integridad territorial, no agresión, no intervención de
un país en los asuntos internos de otro, igualdad y beneficio recíproco,
y coexistencia pacífica. Desarrolla sin cesar las relaciones de amistad
y buena vecindad de nuestro país
con
los países circundantes y refuerza su unión y cooperación con los
otros países en vías de desarrollo. Promueve sus relaciones con los
demás partidos comunistas y otros partidos políticos de diversos países
según el principio de independencia, igualdad completa, respeto mutuo y
no intervención de un partido en los asuntos internos de otro.
Para conducir al pueblo de todas las etnias del país a alcanzar
la grandiosa meta de la modernización socialista, el Partido Comunista
de China debe reforzar y mejorar su propia construcción estrechamente
en torno a su línea fundamental, persistir en velar por su propia
administración y en disciplinarse con rigor, desplegar sus bellas
tradiciones y estilo de trabajo, y hacer esfuerzos continuos por elevar
su nivel de dirección y nivel de gobernación del país, aumentar su
capacidad de resistir a la corrupción, de prevenirse contra la
degeneración y de contrarrestar los riesgos, afianzar su base clasista,
ampliar su base de masas e incrementar su capacidad creadora y fuerza
cohesiva y combativa, con el fin de permanecer siempre al frente de la
época y convertirse en un sólido núcleo capaz de dirigir al pueblo de
todo el país en su constante avance por el camino del socialismo con
peculiaridades chinas. En su construcción, el Partido debe cumplir con
determinación las siguientes cuatro exigencias básicas:
Primera, persistir en la línea fundamental del Partido. Todo el
Partido debe unificar los criterios y la acción a la luz de la teoría
de Deng Xiaoping, el importante pensamiento de la “triple
representatividad” y la línea fundamental del Partido y persistir en
hacerlo de forma prolongada y sin la menor vacilación. Hay que integrar
la reforma y la apertura con los cuatro principios fundamentales, llevar
a efecto la línea fundamental del Partido en todos los sentidos,
implementar en todos los ámbitos su programa básico en la etapa
primaria del socialismo, luchar contra toda tendencia errónea, tanto de
“izquierda” como de derecha, y estar alerta contra la de ésta, pero
prevenir principalmente la de aquélla. Es preciso fortalecer la
construcción de los equipos directivos de los diversos niveles,
seleccionar y designar a los cuadros que se distingan en sus cargos por
sus realizaciones hechas en el curso de la reforma y la apertura y en la
modernización socialista y gocen de la confianza de las masas, y
preparar y forjar millones y millones de continuadores de la causa
socialista, con el objetivo de garantizar en lo organizativo la
consecuente aplicación de la línea y programa fundamentales del
Partido.
Segunda, persistir en emancipar la mente, buscar la verdad en los
hechos y avanzar a paso del tiempo. La línea ideológica del Partido
consiste en hacerlo todo partiendo de la realidad, integrar la teoría
con la práctica, buscar la verdad en los hechos y verificarla y
desarrollarla en medio de la práctica. Todo el Partido tiene que
perseverar en esta línea ideológica, efectuar con dinamismo
exploraciones, hacer experimentos con audacia, abrir nuevas rutas e
introducir innovaciones, trabajar de forma creadora, investigar
constantemente las nuevas circunstancias, resumir las nuevas
experiencias, solucionar los nuevos problemas y enriquecer y desarrollar
el marxismo en la práctica.
Tercera, persistir en servir de todo corazón al pueblo. El
Partido no tiene sus propios intereses particulares salvo los de la
clase obrera y de las masas populares más amplias. Antepone a todo, en
cualquier momento, los intereses de las masas, comparte con ellas tanto
las alegrías como las penalidades, mantiene con las mismas los vínculos
más estrechos y jamás permite que ninguno de los militantes se separe
de las masas o se coloque por encima de éstas. El Partido aplica en su
trabajo la línea de masas, haciéndolo todo en beneficio de éstas,
apoyándose en ellas en todos los casos, actuando según del principio
“de las masas y a las masas”, y convirtiendo sus postulados
acertados en acciones conscientes de las mismas. La mayor ventaja política
que posee nuestro Partido consiste en su estrecha ligazón con las
masas, mientras el mayor peligro que le acecha después de su asunción
del poder estriba en su divorcio de ellas. El problema del estilo del
Partido y el de sus vínculos con las masas populares son problemas de
vida o muerte para él. El Partido persevera sin desmayo en combatir la
corrupción y fortalecer la construcción de su estilo y el fomento de
la moralización administrativa.
Cuarta, persistir en el centralismo democrático. El centralismo
democrático es la integración del centralismo basado en la democracia
y la democracia bajo una dirección centralizada. Es tanto el principio
organizativo fundamental del Partido como la aplicación de la línea de
masas en la vida del Partido. Hay que fomentar plenamente la democracia
en el seno del Partido, y hacer valer la iniciativa y la capacidad
creadora de las organizaciones del Partido de todos los niveles y de las
masas de militantes. Es imperativo aplicar, en forma correcta, el
centralismo, a fin de asegurar la unidad de acción de todo el Partido y
un rápido y eficiente cumplimiento de las decisiones que éste tome. Es
preciso reforzar el sentido de organización y el de disciplina, para
que todos los militantes sean iguales ante la disciplina partidista. Es
menester reforzar la supervisión sobre los organismos dirigentes del
Partido y los cuadros dirigentes militantes y perfeccionar
constantemente el sistema de supervisión interna del Partido. En su
vida política, el Partido desarrolla de manera correcta la crítica y
la autocrítica, realiza la lucha ideológica en los problemas de
principios, sostiene firmemente la verdad y corrige los errores. Se
esfuerza por crear una vigorosa y dinámica situación política en que
haya tanto centralismo como democracia, tanto disciplina como libertad,
y tanto unidad de voluntad como satisfacción individual.
La dirección del Partido es, principalmente, la que se realiza
en lo político, ideológico y organizativo. El Partido debe, en
concordancia con las exigencias de la reforma y la apertura y de la
modernización socialista, potenciar y mejorar su dirección. Debe, de
acuerdo con el principio de dominar la situación con una visión de
conjunto y coordinar las diversas partes, desempeñar el papel de núcleo
dirigente en los diversos organismos de la misma instancia. Debe
concentrar sus energías para conducir la construcción económica,
organizar y coordinar las fuerzas de las diversas partes y aunar sus
voluntades y esfuerzos con el fin de desarrollar el trabajo en torno a
la construcción económica. Debe hacer democrática y científica la
toma de decisiones, trazar y aplicar una línea, orientación y política
acertadas, llevar a buen término su trabajo de organización,
propaganda y educación y hacer valer el papel de vanguardia y ejemplo
de todos sus militantes. Debe actuar dentro de los límites establecidos
por la Constitución y las demás leyes. Debe asegurar que los
organismos legislativos, judiciales y ejecutivos del Estado, las
organizaciones económicas y culturales y las agrupaciones populares
trabajen de manera activa, independiente, responsable y coordinada. Debe
fortalecer su dirección sobre el sindicato, la Liga de la Juventud
Comunista, la Federación de Mujeres y otras organizaciones de masas,
poniendo en pleno juego su papel. Debe adaptarse al desarrollo de la
situación y al cambio de las circunstancias, perfeccionar su estructura
directiva, mejorar su modo de dirección e incrementar su capacidad de
gobernación del país. Los comunistas deben mantener una estrecha y
cordial cooperación con las masas de fuera del Partido para luchar
junto con ellas por la construcción del socialismo con peculiaridades
chinas. Capítulo
I MIEMBROS
DEL PARTIDO
Artículo 1.
Puede solicitar el ingreso en el Partido Comunista de China todo
obrero, campesino, militar, intelectual o elemento avanzado de otros
estratos sociales del país que sea mayor de 18 años, acepte el
Programa y los Estatutos del Partido y esté dispuesto a incorporarse a
una de sus organizaciones, a trabajar activamente en ella, a cumplir las
resoluciones del Partido y a abonar regularmente las cuotas
establecidas.
Artículo 2.
Los
miembros del Partido Comunista de China son combatientes de vanguardia
de la clase obrera china dotados de conciencia comunista.
Los miembros del Partido Comunista de China deben servir de todo
corazón al pueblo y luchar durante toda su vida por la materialización
del comunismo, sin escatimar ningún sacrificio personal.
Los miembros del Partido Comunista de China siempre son
integrantes comunes del pueblo trabajador. Salvo aquellos intereses
personales y atribuciones de trabajo estipulados en el marco de las
leyes y las medidas políticas, ningún militante debe procurar
intereses particulares ni prerrogativas.
Artículo 3.
El miembro del Partido tiene que cumplir con los siguientes deberes:
1) Estudiar a conciencia el marxismo-leninismo,
el pensamiento de Mao Zedong, la teoría de Deng Xiaoping y el
importante pensamiento de la “triple representatividad”, estudiar la
línea, orientación, política y resoluciones del Partido, aprender los
conocimientos esenciales sobre el mismo, y adquirir conocimientos científicos,
culturales y profesionales, esforzándose por elevar sus aptitudes de
servir al pueblo;
2) Llevar a efecto la línea fundamental y las diversas
orientaciones y medidas políticas del Partido, tomar la delantera en
participar en la reforma y la apertura y en la modernización
socialista, conducir a las masas a luchar duro por el desarrollo económico
y el progreso social, y desempeñar un papel de vanguardia y modelo en
la producción, el trabajo, el estudio y las actividades sociales;
3) Persistir en poner los intereses del Partido y del pueblo por
encima de todo, subordinar sus intereses personales a aquéllos, ser el
primero en soportar las penalidades y el último en gozar de las
comodidades, dedicarse con abnegación al deber público, y hacer
cuantas contribuciones como pueda;
4) Observar conscientemente la disciplina del Partido y acatar
con ejemplaridad las leyes y reglamentos del Estado, guardar
estrictamente los secretos del Partido y del Estado, implementar las
decisiones del Partido, aceptar todo trabajo que le asigne la organización
del Partido y cumplir activamente sus tareas; 5)
Preservar la unidad y cohesión del Partido, ser leal y honesto con él,
concordar la palabra con la acción y luchar resueltamente contra toda
actividad de fracción o grupúsculo, contra la doblez de obediencia
aparente y desacato en esencia y contra toda intriga y maquinación;
6) Ejercer efectivamente la crítica y la autocrítica, atreverse
a revelar y corregir los defectos y errores cometidos en el trabajo, y
luchar resueltamente contra la corrupción y otros fenómenos negativos;
7) Estrechar los vínculos con las masas, difundir entre éstas
los postulados del Partido, consultar con ellas cada vez que sea
necesario, poner oportunamente en conocimiento del Partido sus opiniones
y demandas, y defender sus intereses legítimos, y
8) Promover la nueva urbanidad socialista, fomentar la moralidad
comunista y, en defensa de los intereses del Estado y el pueblo,
enfrentar valerosamente toda coyuntura difícil y peligrosa y luchar con
heroísmo y sin temor a ofrendar su vida.
Artículo 4.
El miembro del Partido goza de los siguientes derechos:
1) Asistir a las reuniones pertinentes del Partido, leer sus
documentos correspondientes y recibir la educación y formación
impartidas por éste;
2) Participar, a través de las reuniones o de los periódicos y
revistas del Partido, en la discusión sobre la política del mismo;
3) Presentar propuestas y sugerencias acerca del trabajo del
Partido;
4) Criticar con fundamento en las reuniones del Partido a
cualquiera de sus organizaciones o militantes, denunciar con sentido de
responsabilidad ante el Partido a cualquier organización o militante
que haya violado las leyes del Estado o infringido la disciplina del
Partido, demandar sanciones contra los militantes que hayan cometido
tales actos, y pedir la destitución o remoción de los cuadros
incompetentes;
5) Ejercer el derecho de votar y elegir y tener el derecho de ser
elegido;
6) Participar y defenderse en la reunión que realice la
organización del Partido para discutir y decidir una sanción
disciplinaria en contra suyo o para evaluar su actuación, y
beneficiarse del testimonio y defensa por parte de otros militantes;
7) Declarar reserva en caso de discrepar con alguna resolución o
medida política del Partido y presentar su opinión ante las
organizaciones superiores del mismo, incluso hasta ante el Comité
Central, pero siempre bajo la premisa de poner resueltamente en práctica
dicha resolución o medida política, y
8) Presentar solicitudes, apelaciones o acusaciones ante las
organizaciones superiores del Partido, incluso hasta ante el Comité
Central, y pedir a la organización correspondiente una respuesta
responsable al respecto.
Ninguna organización del Partido, sea cual fuere su nivel, ni
siquiera el Comité Central, está facultada para privar al militante de
los derechos referidos.
Artículo 5. La admisión del militante debe hacerse a
través de la célula del Partido persistiendo en el principio de admisión
en forma individual.
El que pida su ingreso en el Partido debe llenar la solicitud de
ingreso voluntario y ser recomendado por dos miembros efectivos. Esta
solicitud debe ser aprobada por la asamblea de la célula y ratificada
por la organización del Partido del nivel inmediato superior. El
solicitante tiene que pasar por la prueba del período de candidatura
antes de ser miembro efectivo.
Los miembros que lo recomienden deben enterarse con toda seriedad
de las ideas del solicitante, su cualidad, sus antecedentes y su
comportamiento en el trabajo, explicarle el Programa y los Estatutos del
Partido, darle a conocer los requisitos para ser militante y los deberes
y derechos del mismo, y rendir un informe al respecto, con sentido de
responsabilidad, ante la organización del Partido.
Con respecto al solicitante, el comité de la célula debe
prestar atención a pedir opiniones de las personas pertinentes de
dentro y de fuera del Partido, llevar a cabo una rigurosa verificación
y someter su solicitud a la discusión en la asamblea de la célula una
vez que se considera que el interesado reúne los requisitos necesarios.
Antes
de ratificar el ingreso, la organización del Partido del nivel
inmediato superior encargará a un militante de conversar con el
solicitante a fin de conocerlo más a fondo y ayudarle a profundizar su
conocimiento sobre el Partido.
En casos excepcionales, el Comité Central y los comités del
Partido a nivel de provincia, de región autónoma y de municipio bajo
jurisdicción central pueden realizar admisiones en forma directa. Artículo
6.
El candidato a miembro debe prestar juramento de ingreso al Partido ante
la bandera de éste. El texto del juramento es como sigue: “Yo ingreso
voluntariamente en el Partido Comunista de China, me comprometo a apoyar
su Programa, acatar sus Estatutos, cumplir con los deberes de militante,
poner en práctica las decisiones del Partido, observar estrictamente su
disciplina y guardar sus secretos. Seré leal al Partido, trabajaré con
entusiasmo, lucharé durante toda mi vida por el comunismo, estaré
dispuesto en todo momento a hacer cualquier sacrificio en aras del
Partido y del pueblo y jamás traicionaré al Partido”.
Artículo 7. El período de candidatura dura un año, en
que la organización del Partido debe educar y examinar con seriedad al
candidato.
El candidato tiene los mismos deberes que los miembros efectivos.
Tiene también los mismos derechos, a excepción de los de votar, elegir
y ser elegido.
Vencido el período de candidatura, la célula del Partido debe
discutir sin tardanza la posibilidad de que el candidato pase a ser
miembro efectivo. Si ha cumplido concienzudamente con los deberes de
militante y ya llena los requisitos establecidos, pasará a ser miembro
efectivo de acuerdo con lo estipulado; si se necesita un ulterior examen
y educación, se podrá prolongar dicho período, pero sin exceder de un
año; si el candidato no ha cumplido con los deberes de militante ni reúne
los requisitos establecidos, se debe anular su condición de candidato.
El paso de un candidato a miembro efectivo, la prolongación de su período
de candidatura o la anulación de su condición como tal deben ser
discutidos y aprobados por la asamblea de la célula y ratificados por
la organización del Partido del nivel inmediato superior.
El período de candidatura se cuenta a partir del día en que el
solicitante es aceptado en la asamblea de la célula como candidato a
miembro del Partido. La antigüedad de militancia se cuenta a partir de
la fecha del paso de la condición de candidato a la de miembro efectivo
al vencer el período de candidatura.
Artículo 8. Todo miembro, cualquiera que sea su cargo,
debe ser incorporado a una célula, grupo u otra organización
determinada del Partido, participar en la vida orgánica de éste y
aceptar la supervisión de las masas de dentro y de fuera del mismo. Los
cuadros dirigentes militantes deben, además, tomar parte en las
reuniones de vida democrática del comité o del grupo dirigente del
Partido. No se permite la existencia de militantes privilegiados que no
tomen parte en la vida orgánica o no acepten la referida supervisión.
Artículo 9. Todo militante tiene la libertad de retirarse
del Partido. En caso de que un militante pida su retiro, será excluido
del Partido después de la discusión efectuada en la asamblea de la célula
a que pertenece y después esta exclusión será puesta en conocimiento
de la organización del nivel inmediato superior para su debido
registro.
A todo militante que carezca de voluntad revolucionaria, que no
cumpla con los deberes de militante o que no satisfaga los requisitos
para serlo, la célula debe educarlo y exigirle que se rectifique en un
plazo señalado. Al que no muestre progreso a pesar de la educación,
hay que persuadirlo para que se retire del Partido. El caso de retiro
persuadido debe ser discutido y decidido en la asamblea de la célula y
luego sometido a la ratificación de la organización del nivel
inmediato superior. Si el militante en cuestión insiste en no
retirarse, su caso debe ser sometido a la discusión de la asamblea de
la célula para tomar la decisión sobre su exclusión, la cual será
informada a la organización del nivel inmediato superior para su
ratificación.
Si un militante no toma parte en la vida orgánica o no cotiza
durante seis meses consecutivos y sin motivo justificable, o, sin causa
que lo justifique, no cumple las tareas que el Partido le ha asignado,
será considerado como desvinculación voluntaria del Partido. La
asamblea de la célula a que pertenece debe darle de baja y someter esta
decisión a la ratificación de la organización del Partido del nivel
inmediato superior. Capítulo
II SISTEMA
DE ORGANIZACIÓN DEL PARTIDO
Artículo 10. El Partido es un cuerpo unitario organizado
con arreglo a su Programa y Estatutos y al centralismo democrático. Los
principios básicos del centralismo democrático del Partido son los
siguientes:
1) Todo miembro debe someterse a la organización del Partido; la
minoría, a la mayoría; las organizaciones inferiores, a las
superiores, y todas las organizaciones del Partido y toda la militancia,
a su Congreso Nacional y su Comité Central.
2) Los organismos dirigentes del Partido a los diversos niveles
se crean por elección, salvo sus organismos de representación en
determinados ámbitos y los grupos dirigentes del Partido instituidos en
organizaciones no pertenecientes al mismo.
3) El organismo supremo de dirección del Partido es el Congreso
Nacional y el Comité Central elegido por este último. Los organismos
dirigentes del Partido a los diversos niveles locales son sus
respectivos congresos y los comités por éstos elegidos. Los comités
del Partido a los distintos niveles responden y rinden cuenta de su
labor ante sus respectivos congresos.
4) Las organizaciones superiores deben escuchar constantemente
las opiniones de las inferiores y de las masas militantes, y resolver en
forma oportuna los problemas planteados por ellos. Las organizaciones
inferiores deben, de un lado, pedir instrucciones y dar cuenta de su
labor ante las organizaciones superiores, y, del otro, solucionar de
manera independiente y responsable los problemas que estén dentro de
sus atribuciones. Las organizaciones superiores y las inferiores deben
comunicarse, apoyarse y supervisarse mutuamente. Las organizaciones a
todos los niveles deben procurar que los militantes conozcan y
participen más en los asuntos internos del Partido.
5) Los comités del Partido a todos los niveles practican el
sistema de combinación de la dirección colectiva con la
responsabilidad individual derivada de la división del trabajo. Toda
cuestión de gran importancia debe ser decidida mediante discusión
colectiva en el comité del Partido, de acuerdo con el principio de
dirección colectiva, centralismo democrático, consulta por separado y
decisión en reuniones; los miembros del comité tienen que cumplir
efectivamente con sus deberes y atribuciones a la luz de la decisión
colectiva y la división del trabajo.
6) El Partido prohíbe cualquier forma de culto a la
personalidad. Hay que asegurar que las actividades de los dirigentes del
Partido estén bajo la supervisión del Partido y del pueblo y, al mismo
tiempo, defender el prestigio de todos los dirigentes que representen
los intereses del Partido y del pueblo.
Artículo 11. Las elecciones de los delegados a los
congresos del Partido y de los comités a los diversos niveles del
Partido deben realizarse en representación de la voluntad de los
electores. Las elecciones se efectúan mediante votación secreta. La
lista de candidatos se formula a través de plena deliberación y
discusión efectuadas por la organización del Partido y los electores.
Se puede proceder directamente a la elección oficial adoptando el método
de múltiples candidatos, es decir, el número de candidatos mayor al de
cargos por cubrir. También se puede recurrir primero a una elección
preliminar con el mismo método para sacar la lista de candidatos. Los
electores tienen derecho a pedir información sobre los candidatos, a
solicitar cambios con respecto a éstos y a negar su voto a cualquier
candidato en favor de otra persona. No se permite a ninguna organización
o individuo obligar en forma alguna a los electores a elegir a
determinada persona o no hacerlo.
Si en las elecciones de candidatos a congresos de los diversas
niveles locales o de candidatos a congresos de base se dan casos de
violación de los Estatutos del Partido, el comité inmediato superior,
después de haberlos investigado y comprobado, debe tomar la decisión
declarando nulas dichas elecciones y adoptar medidas correspondientes, y
luego someter esta decisión suya al examen y la ratificación del comité
inmediato superior antes de anunciar y ejecutar oficialmente tal decisión.
Artículo 12. El Comité Central y los comités del
Partido a los distintos niveles locales convocarán, en caso de
necesidad, sus respectivas conferencias de representantes para discutir
y tomar decisiones sobre los problemas de capital importancia que
requieran una oportuna solución. El número de representantes a estas
conferencias y la forma de elegirlos serán decididos por los comités
que se propongan convocar tales conferencias.
Artículo 13. La creación de una organización del
Partido o la disolución de una ya existente debe ser decidida por la
organización del nivel inmediato superior.
El Comité Central y los comités del Partido a los diversos
niveles locales pueden delegar organismos de representación.
Durante los recesos de los congresos de los distintos niveles
locales y de base, las organizaciones superiores podrán, si lo estiman
necesario, trasladar o designar responsables de las organizaciones
inferiores.
Artículo 14. En circunstancias normales, los organismos
dirigentes del Partido a los diversos niveles, al adoptar decisiones
sobre problemas importantes que atañan a las organizaciones inferiores,
deben consultar con las organizaciones referidas. Deben asegurar que éstas
puedan ejercer sus atribuciones sin ningún impedimento. Salvo en
circunstancias excepcionales, un organismo dirigente superior no debe
intervenir en aquellas cuestiones cuyo tratamiento incumba a una
organización inferior.
Artículo 15. Sólo al Comité Central le compete tomar
decisiones sobre importantes problemas relativos a medidas políticas y
que revistan carácter nacional, mientras que las organizaciones del
Partido en los diversos departamentos y localidades pueden elevar al
Comité Central propuestas al respecto, pero no están facultadas para
tomar decisiones ni hacer declaraciones públicas sobre el particular.
Toda organización inferior del Partido debe cumplir
resueltamente las decisiones de las organizaciones superiores. Si aquélla
considera que alguna decisión de una organización inmediata superior
no corresponde a la situación real de su zona o departamento, puede
pedirle que la modifique; si ésta insiste en la decisión ya tomada, la
organización inferior está obligada a cumplirla y no debe emitir públicamente
opiniones divergentes, pero tiene derecho a dar cuenta de ello ante otra
organización inmediata superior a la organización en cuestión.
La prensa y los demás medios de difusión de las organizaciones
del Partido a los diferentes niveles deben difundir la línea, orientación,
política y resoluciones del Partido.
Artículo 16. Las organizaciones del Partido, al tomar una
decisión como resultado de discusiones, deben observar el principio de
la subordinación de la minoría a la mayoría y, en cuanto a las
decisiones sobre problemas importantes, proceder a votación. Respecto a
las divergencias procedentes de la minoría, deben tenerlas en seria
consideración. En caso de que surjan controversias sobre problemas
importantes y resulte aproximado el número de personas entre ambas
partes, deben aplazar por el momento la toma de decisiones para realizar
una ulterior investigación e intercambio de opiniones al respecto antes
de volver a votar, salvo en casos de emergencia en que se imponga
proceder conforme a la opinión de la mayoría. También se puede, en
circunstancias excepcionales, dar cuenta de dichas controversias a las
organizaciones superiores y pedirles arbitraje.
Cuando un militante va a emitir, en representación de una
organización del Partido, importantes pronunciamientos que excedan de
los límites fijados por las decisiones anteriores de la misma, debe
someterlos previamente a la discusión y decisión de la organización a
que pertenece, o pedir instrucciones a la inmediata superior. No se
permite a ningún militante, sea cual fuere su cargo, tomar decisiones
por su propia cuenta sobre problemas de importancia substancial; si en
caso de emergencia un militante se ve obligado a hacerlo, debe informar
de ello lo más pronto posible a la organización pertinente del
Partido. No se permite a ningún dirigente incurrir en acciones
autoritarias ni colocarse por encima de la organización.
Artículo 17. Las organizaciones centrales, locales y de
base del Partido deben conceder importancia a la construcción
partidaria, discutir y revisar con frecuencia la marcha de sus labores,
tales como la propaganda, la educación, la organización, el control
disciplinario, el trabajo relacionado con las masas y el de frente único,
y someter a un cuidadoso análisis las tendencias ideológicas y políticas
de dentro y de fuera del Partido. Capítulo
III ORGANIZACIONES
CENTRALES DEL PARTIDO
Artículo 18. El Congreso Nacional del Partido se celebra
cada cinco años, y su convocatoria incumbe al Comité Central. Si éste
lo considera necesario o lo pide, como mínimo, una tercera parte de las
organizaciones del Partido a nivel provincial, se puede adelantar su
celebración, pero de ningún modo aplazarla si no se presentan
circunstancias extraordinarias.
Al Comité Central le corresponde determinar el número de
delegados al Congreso Nacional y la forma de elegirlos.
Artículo 19. Las funciones y poderes del Congreso
Nacional del Partido son como sigue:
1) Escuchar y examinar el informe del Comité Central;
2) Escuchar y examinar el informe de la Comisión Central de
Control Disciplinario;
3) Discutir y decidir sobre los problemas partidarios de gran
importancia;
4) Revisar los Estatutos del Partido;
5) Elegir el Comité Central, y
6) Elegir la Comisión Central de Control Disciplinario.
Artículo 20. La conferencia nacional del Partido tiene
las siguientes atribuciones: discutir y decidir sobre los problemas de
gran importancia, reajustar parcialmente la composición del Comité
Central y de la Comisión Central de Control Disciplinario o agregarles
miembros mediante elecciones. El número de miembros titulares y
suplentes del Comité Central que sean objeto de reajuste o elecciones
complementarias no deberá exceder de una quinta parte del número total
de miembros titulares ni de miembros suplentes del Comité Central
elegidos por el Congreso Nacional del Partido. Artículo
21. El
Comité Central del Partido se renueva cada cinco años. Si la celebración
del próximo Congreso Nacional se adelanta o se aplaza, el período de
mandato de dicho Comité también cambiará en forma correspondiente.
Para ser miembro titular o suplente del Comité Central, se debe tener más
de cinco años de militancia en el Partido. Al Congreso Nacional le
incumbe determinar el número de miembros titulares y suplentes del
Comité Central. Las vacantes que se produzcan en éste serán ocupadas
por miembros suplentes de acuerdo con el orden de prelación establecido
a base del número de votos obtenidos.
El pleno del Comité Central es convocado por su Buró Político
y debe celebrarse por lo menos una vez al año.
Durante el receso del Congreso Nacional, el Comité Central
ejecuta sus resoluciones, dirige toda la labor del Partido y representa
al Partido Comunista de China en sus relaciones con el exterior.
Artículo 22. El Buró Político del Comité Central, el
Comité Permanente del Buró Político y el Secretario General del Comité
Central son elegidos por el pleno de este último. El Secretario General
del Comité Central debe ser elegido entre los miembros del Comité
Permanente del Buró Político.
En los intervalos entre los plenos del Comité Central, el Buró
Político y su Comité Permanente ejercen las funciones y poderes del
Comité Central.
El Secretariado del Comité Central es el organismo operativo del
Buró Político y de su Comité Permanente, y sus integrantes serán
decididos con la aprobación del pleno del Comité Central a propuesta
del Comité Permanente del Buró Político.
El Secretario General del Comité Central tiene a su cargo la
convocatoria de las sesiones del Buró Político y de su Comité
Permanente y dirige la labor del Secretariado.
Los integrantes de la Comisión Militar Central del Partido serán
determinados por el Comité Central.
Los organismos de dirección y los dirigentes a nivel central
elegidos por cada Comité Central continuarán dirigiendo el trabajo
ordinario del Partido durante el próximo Congreso Nacional hasta que
sean elegidos los nuevos organismos de dirección y dirigentes a nivel
central por el próximo Comité Central.
Artículo 23. Las organizaciones del Partido en el Ejército
Popular de Liberación de China funcionan de acuerdo con las
instrucciones del Comité Central. El organismo de trabajo político de
la Comisión Militar Central es el Departamento Político General del Ejército
Popular de Liberación de China, el cual se encarga del trabajo
partidario y político en las fuerzas armadas. La estructura orgánica y
los organismos del Partido en el ejército serán estatuidos por la
Comisión Militar Central. Capítulo
IV ORGANIZACIONES
LOCALES DEL PARTIDO
Artículo 24. El congreso del Partido a nivel de
provincia, región autónoma, municipio bajo jurisdicción central,
municipio con división distrital urbana o prefectura autónoma se
realiza cada cinco años.
El congreso del Partido a nivel de distrito (bandera), distrito
autónomo, municipio sin división distrital urbana o distrito bajo
jurisdicción municipal, se celebra cada cinco años.
Los congresos del Partido en los distintos niveles locales son
convocados por los comités de su mismo nivel. En casos excepcionales,
se puede anticipar o aplazar su celebración, previa ratificación del
comité inmediato superior.
El número de delegados a los congresos del Partido a los
distintos niveles locales y la forma de elegirlos serán determinados
por los comités de su mismo nivel y sometidos a la ratificación del
comité inmediato superior.
Artículo 25. Las funciones y poderes de los congresos del
Partido a los distintos niveles locales son como sigue:
1) Escuchar y examinar el informe del comité del mismo nivel;
2) Escuchar y examinar el informe de la comisión de control
disciplinario del mismo nivel;
3) Discutir los problemas de gran importancia surgidos en sus
respectivas zonas y adoptar resoluciones al respecto, y
4) Elegir el comité del Partido y la comisión de control
disciplinario del mismo nivel.
Artículo 26. El comité del Partido a nivel de provincia,
región autónoma, municipio bajo jurisdicción central, municipio con
división distrital urbana o prefectura autónoma se renueva cada cinco
años. Sus miembros titulares y suplentes deben llevar más de cinco años
de militancia.
El comité del Partido a nivel de distrito (bandera), distrito
autónomo, municipio sin división distrital urbana o distrito bajo
jurisdicción municipal se renueva cada cinco años. Sus miembros
titulares y suplentes deben tener más de tres años de militancia.
Si la convocatoria de los congresos del Partido a los distintos
niveles locales se adelanta o se aplaza, lo mismo se hará en forma
correspondiente con el período de mandato de los comités del Partido
elegidos por ellos.
El número de miembros titulares y suplentes de los comités del
Partido a los distintos niveles locales será determinado por los
respectivos comités del nivel inmediato superior. Las vacantes que se
produzcan en los comités de los distintos niveles locales serán
ocupadas por miembros suplentes de acuerdo con el orden de prelación
establecido a base del número de votos obtenidos.
Los plenos de los comités del Partido a los distintos niveles
locales se reúnen, por lo menos, dos veces al año.
Durante el receso de los congresos del Partido a los distintos
niveles locales, sus respectivos comités ejecutan las instrucciones de
las organizaciones superiores y las resoluciones adoptadas por los
congresos de su mismo nivel, dirigen la labor de su respectiva localidad
y rinden periódicamente informes sobre su trabajo a los comités del
nivel inmediato superior. Artículo
27.
El pleno de los comités del Partido a los distintos niveles locales
eligen sus respectivos comités permanentes, secretarios y
subsecretarios, y someten el resultado de las elecciones a la ratificación
de los comités del nivel inmediato superior. Dichos comités
permanentes ejercen las funciones y poderes de los comités del Partido
en los intervalos entre las sesiones plenarias de éstos; continuarán
presidiendo el trabajo ordinario durante el próximo congreso hasta que
sean elegidos los nuevos comités permanentes.
Artículo 28.
El comité prefectoral del Partido u otra organización análoga a él
es el cuerpo de representación delegado por el comité del Partido a
nivel de provincia o región autónoma en una zona que abarca varios
distritos, distritos autónomos o municipios. Con la autorización del
comité provincial o de región autónoma, dirige el trabajo en su
prefectura. Capítulo
V ORGANIZACIONES
DE BASE DEL PARTIDO
Artículo 29. Se debe establecer una organización de base
en toda empresa, zona rural, organismo, centro docente, institución de
investigación científica, vecindad, comunidad, agrupación social,
organización intermediaria de la sociedad, compañía del Ejército
Popular de Liberación u otra entidad de base donde haya tres o más
miembros efectivos del Partido.
De acuerdo con la necesidad del trabajo y el número de miembros
del Partido, en las organizaciones de base se establecerán comités de
base, comités de célula general o comités de célula, previa
ratificación de la organización partidaria del nivel inmediato
superior. El comité de base es elegido por la asamblea de militantes o
por el congreso, y el de célula general o de célula, por la asamblea
de militantes.
Artículo 30. Los comités de base del Partido se renuevan
de cada tres a cinco años, y los de célula general o de célula, cada
dos o tres años. El resultado de la elección del secretario y
subsecretarios del comité de base, de célula general o de célula del
Partido debe someterse a la ratificación de la organización partidaria
del nivel inmediato superior.
Artículo 31. Las organizaciones de base son baluartes de
combate del Partido en las entidades sociales de base y el fundamento de
todo su trabajo y fuerza combativa. Sus tareas fundamentales son:
1) Difundir y llevar a la práctica la línea, orientación y política
del Partido así como las resoluciones del Comité Central, de las demás
organizaciones superiores y de ellas mismas, poner en pleno juego el
papel de vanguardia y de ejemplo de los militantes, unirse con los
cuadros y las masas de dentro y de fuera del Partido y organizarlos en
el esfuerzo por cumplir las tareas de las entidades a que pertenecen;
2) Organizar a los miembros del Partido para que estudien
concienzudamente el marxismo-leninismo, el pensamiento de Mao Zedong, la
teoría de Deng Xiaoping, el importante pensamiento de la “triple
representatividad” y la línea, orientación, política y resoluciones
del Partido, asimilen los conocimientos básicos acerca del Partido y
adquieran conocimientos científicos, de cultura general y
profesionales;
3) Educar, administrar y supervisar a los miembros del Partido,
elevar su calidad, reforzar su espíritu de Partido, establecer un régimen
riguroso de vida orgánica del Partido, desplegar la crítica y la
autocrítica, mantener y aplicar la disciplina partidaria, velar por que
los militantes cumplan efectivamente con sus deberes y garantizar sus
derechos contra toda tentativa de violarlos;
4) Estrechar sus vínculos con las masas, estar al tanto de sus
críticas y opiniones con respecto a los militantes y al trabajo del
Partido, proteger los derechos e intereses legítimos de las masas y
realizar un buen trabajo ideológico y político entre ellas;
5) Poner en pleno juego la iniciativa y la creatividad de los
miembros del Partido y de las masas, descubrir, preparar y recomendar a
hombres sobresalientes de entre ellos, estimularlos y ayudarlos a
contribuir con su inteligencia y talento a la reforma, a la apertura y a
la modernización socialista;
6) Educar y preparar a los activistas que solicitan ingreso al
Partido, y realizar como es debido el trabajo regular de reclutamiento
de nuevos militantes, dando importancia a la admisión de nuevos
militantes en la primera línea de la producción y del trabajo y entre
los jóvenes;
7) Velar por que los cuadros del Partido y los demás
trabajadores militantes observen estrictamente las leyes del Estado y la
disciplina administrativa, los reglamentos financieros y económicos del
Estado y el sistema de personal, y no atenten contra los intereses
estatales, colectivos y de las masas, y
8) Educar a los militantes y a las masas para que boicoteen
conscientemente las tendencias malsanas y luchen resueltamente contra
toda clase de infracciones a la ley y toda actividad delictiva.
Artículo 32. Los comités de base del Partido en las
vecindades, los cantones y poblados, así como las organizaciones
partidarias en las aldeas y comunidades, dirigen el trabajo de las áreas
donde se hallan, y apoyan y garantizan que las organizaciones
administrativas, las económicas y las autónomas de masas ejerzan
plenamente sus atribuciones.
Las organizaciones de base del Partido en las empresas de
propiedad estatal y las de propiedad colectiva desempeñan el papel de núcleo
político y desarrollan su labor en torno de la producción y la gestión
de las empresas. Garantizan y velan por el cumplimiento de las
orientaciones y medidas
políticas del Partido y del Estado en las empresas donde se hallan;
respaldan a la asamblea de accionistas, al consejo de administración,
al consejo de supervisión y al gerente (o director) de las mismas en el
ejercicio de sus atribuciones de acuerdo con la ley; se apoyan de todo
corazón en las masas trabajadoras y respaldan las asambleas de
representantes de los trabajadores en el desarrollo de su labor;
participan en la toma de decisiones de las empresas sobre los problemas
de gran importancia; refuerzan la construcción de las propias
organizaciones del Partido; orientan el trabajo ideológico y político
y el fomento de la civilización en lo espiritual, y dirigen el
sindicato, la Liga de la Juventud Comunista y otras organizaciones de
masas.
Las organizaciones de base del Partido en las organizaciones económicas
de propiedad no pública ponen en práctica la orientación y la política
del Partido, guían y supervisan las empresas en la observancia de las
leyes y reglamentos del Estado, dirigen el sindicato, la Liga de la
Juventud Comunista y otras organizaciones de masas, unen y aglutinan a
las masas trabajadoras, y defienden los derechos e intereses legítimos
de las diversas partes, para promover un sano desarrollo de las
empresas.
Las organizaciones de base del Partido en las instituciones públicas
en las que se practica el sistema de responsabilidad del jefe
administrativo desempeñan el papel de núcleo político. Las
organizaciones de base del Partido en las instituciones públicas en que
se practica el sistema de responsabilidad del jefe administrativo bajo
la dirección del comité del Partido discuten sobre los problemas de
gran importancia y toman decisiones al respecto, al mismo tiempo que
garantizan a los jefes administrativos el pleno ejercicio de sus
atribuciones.
Las organizaciones de base del Partido en los organismos
partidarios y estatales a los distintos niveles asisten a los
responsables administrativos en el cumplimiento de sus tareas y en el
mejoramiento de su trabajo, y supervisan a todos los militantes,
incluidos los responsables administrativos, pero no dirigen el trabajo
profesional de sus respectivas entidades. Capítulo
VI CUADROS
DEL PARTIDO
Artículo 33. Los cuadros del Partido constituyen la
fuerza vertebral de la causa del Partido y son servidores del pueblo. El
Partido selecciona y promueve cuadros de acuerdo con el principio de
combinar la integridad política con la competencia profesional,
persiste en el nombramiento por méritos y se opone al nombramiento por
favoritismo, y se esfuerza por revolucionarizar el contingente de
cuadros, rejuvenecerlo, profesionalizarlo y dotarlo de amplios
conocimientos.
El Partido concede importancia a la educación, capacitación,
promoción y evaluación de los cuadros, en especial a la preparación y
promoción de los cuadros jóvenes sobresalientes. Se esfuerza
activamente por impulsar la reforma del sistema de cuadros.
El Partido concede importancia a la preparación y la promoción
de cuadros mujeres y cuadros provenientes de minorías étnicas.
Artículo 34.
Los cuadros dirigentes del Partido a los distintos niveles tienen
que cumplir de modo ejemplar con los deberes de los militantes
estipulados en el Artículo 3 de los presentes Estatutos y reunir los
siguientes requisitos básicos:
1) Poseer el nivel del marxismo-leninismo, del pensamiento de Mao
Zedong y de la teoría de Deng Xiaoping necesario para el ejercicio de
las atribuciones que les incumben, practicar concienzudamente el
importante pensamiento de la “triple representatividad”, esforzarse
por analizar y resolver los problemas prácticos adoptando la posición,
los puntos de vista y los métodos marxistas, y persistir en prestar
suma atención al estudio, a la política y a la integridad moral para
poder resistir a todo tipo de pruebas;.
2) Dotarse del elevado ideal del comunismo y firme fe en el
socialismo con peculiaridades chinas, aplicar resueltamente la línea
fundamental y las diversas orientaciones y medidas políticas del
Partido, afianzarse en la determinación de llevar adelante la reforma y
apertura, entregarse a la causa de la modernización y abrirse paso
entre las dificultades para hacer realizaciones efectivas en la
construcción socialista;
3) Persistir en emancipar la mente, buscar la verdad en los
hechos, avanzar a paso del tiempo, abrir nuevas rutas, investigar y
estudiar a conciencia, saber conjugar la orientación y la política del
Partido con la realidad de las localidades o departamentos donde se
hallan, trabajar con resultados fructíferos, decir la verdad, hacer
cosas efectivas, procurar resultados efectivos y oponerse al formalismo;
4) Tener vehemente devoción a la causa revolucionaria y fuerte
sentido de responsabilidad política, poseer experiencias prácticas y
dotarse de capacidad organizativa, nivel cultural y conocimientos
especializados necesarios para dirigir con competencia el trabajo;
5) Ejercer correctamente las atribuciones que les otorga el
pueblo, manejar los asuntos según la ley, mantenerse limpios e íntegros,
ser diligentes en sus cargos al servicio del pueblo, dar ejemplo con la
propia conducta, trabajar duro y llevar una vida sencilla, mantener
estrechos vínculos con las masas, perseverar en la línea de masas del
Partido, aceptar conscientemente la crítica y la supervisión por parte
del Partido y de las masas, orientarse por la autoestima, autoexamen,
autovigilancia y autoestímulo, y oponerse al burocratismo y a toda práctica
malsana de abuso de atribuciones y de persecución de provechos
personales, y
6) Seguir firmemente y salvaguardar el centralismo democrático
del Partido, proceder con espíritu democrático, tener una visión de
conjunto y saber unirse con sus camaradas, incluidos aquellos que
sostengan puntos de vista distintos a los suyos, para llevar a cabo
juntos el trabajo.
Artículo 35. Los cuadros militantes deben saber colaborar
con los no militantes, respetarlos y aprender modestamente de sus puntos
fuertes.
Las organizaciones del Partido a los distintos niveles deben
saber descubrir a aquellos cuadros no militantes que sean realmente
competentes y dotados de profundos conocimientos y recomendarlos para
puestos de dirección, garantizarles las atribuciones propias de su
cargo y poner en pleno juego el papel que les corresponde.
Artículo 36. Los cargos que ocupan los cuadros dirigentes
del Partido a los distintos niveles, ya sean elegidos en forma democrática
o designados por algún organismo superior, no son vitalicios y los
cuadros mismos pueden ser trasladados o removidos.
Los cuadros que por edad o estado de salud queden incapaces de
proseguir con su trabajo, deben jubilarse o retirarse de conformidad con
las estipulaciones del Estado. Capítulo
VII DISCIPLINA
DEL PARTIDO
Artículo 37.
La disciplina del Partido es la norma de conducta que han de observar
sus organizaciones a todos los niveles y todos sus militantes, así como
la garantía para la salvaguardia de su cohesión y unidad y para el
cumplimiento de sus tareas. Las organizaciones del Partido deben aplicar
la disciplina con rigor y defenderla, y los militantes deben sujetarse
conscientemente a ella.
Artículo 38. A todo militante que viole la disciplina del
Partido, la organización partidaria a que pertenece debe criticarlo,
educarlo y hasta imponerle sanciones disciplinarias dentro del espíritu
de “sacar lecciones de los errores pasados para evitarlos en el futuro
y tratar la enfermedad para salvar al paciente” y atendiendo al carácter
de los errores cometidos y la gravedad de la violación.
Todo militante que haya incurrido en grave infracción de la ley
penal debe ser expulsado del Partido.
En el Partido se prohíbe estrictamente tratar a los militantes
recurriendo a medios contrarios a sus Estatutos y la ley del Estado, y
también se prohíben terminantemente represalias, acusaciones falsas o
imputaciones insidiosas. A la organización o individuo que infrinja
estas estipulaciones se les exigirá responsabilidad de acuerdo con la
disciplina del Partido y la ley del Estado.
Artículo 39. Las sanciones disciplinarias del Partido son
cinco: amonestación, amonestación severa, destitución del cargo en el
Partido, sometimiento a un período de observación dentro de sus filas
y expulsión.
El período de observación no debe exceder de dos años. Durante
este período, el militante en cuestión no tiene derecho a votar,
elegir ni ser elegido. Vencido el plazo, si ha corregido efectivamente
sus errores, le serán restituidos sus derechos como miembro del
Partido; si se obstina en sus errores y rehúsa enmendarse, será
expulsado.
La expulsión es la máxima sanción que se impone en el Partido.
Las organizaciones partidarias a todos los niveles, al decidir o
ratificar la expulsión de un militante, deben estudiar integralmente
los datos y opiniones concernientes y proceder con suma prudencia.
Artículo 40. La sanción disciplinaria que se aplique a
un militante debe ser decidida mediante discusión en la asamblea de la
célula y sometida a la ratificación del comité de base del Partido.
Si se trata de un problema relativamente importante o complicado, o de
la expulsión de un militante, la decisión debe ser sometida al examen
y ratificación de una comisión de control disciplinario del nivel
distrital o de este nivel para arriba, según sea el caso. En
circunstancias excepcionales, los comités del Partido y las comisiones
de control disciplinario de todos los niveles, desde el distrital para
arriba, se hallan facultados para decidir directamente la imposición de
sanciones disciplinarias a los militantes en cuestión.
La destitución del cargo en el Partido a un miembro titular o
suplente del Comité Central o de los comités de los diversos niveles
locales, su sometimiento a un período de observación dentro del
Partido o su expulsión, será decidido por una mayoría de dos tercios
del pleno del comité del que forma parte. En circunstancias
excepcionales, la decisión al respecto la podrá tomar primero el Buró
Político del Comité Central o el comité permanente del comité local
pertinente, para que sea revalidada en forma retroactiva cuando se reúna
en pleno el comité correspondiente. Tal sanción para un miembro
titular o suplente de un comité a cualquier nivel local debe ser
sometida a la ratificación del comité inmediato superior del Partido.
Artículo 41. Al decidir imponer sanción a un militante,
la organización correspondiente del Partido debe comprobar los hechos
de manera fehaciente y realista. Se debe dar a conocer al militante en
cuestión la decisión sobre la sanción y los hechos y datos en que se
base esta decisión, y escuchar sus explicaciones y alegatos en su
propia defensa. Si el interesado está en contra de la decisión, puede
presentar apelaciones ante la organización pertinente del Partido, la
cual debe tratar el caso con plena responsabilidad o pasarlo rápidamente
a la organización que convenga, sin retenerlo de modo alguno. Si se
comprueba que el militante en cuestión se obstina en sus opiniones erróneas
o en sus demandas injustificadas, es preciso criticarlo y educarlo.
Artículo 42. Se exigirán responsabilidades a toda
organización del Partido que falte a su deber en el mantenimiento de la
disciplina partidaria.
Respecto a aquella organización del Partido que haya vulnerado
seriamente la disciplina partidaria y probado ser incapaz de corregirse,
el comité inmediato superior del Partido debe, después de haber
investigado y verificado el caso y según sea su gravedad, tomar la
decisión de reorganizarla o disolverla, y anunciar oficialmente tal
decisión y ejecutarla previo examen y ratificación del comité de un
nivel más alto que el comité inmediato superior. Capítulo
VIII ORGANISMOS
DE CONTROL DISCIPLINARIO DEL PARTIDO
Artículo 43. La Comisión Central de Control
Disciplinario del Partido funciona bajo la dirección del Comité
Central del mismo. Las comisiones de control disciplinario del Partido a
los distintos niveles locales y las de base funcionan bajo la doble
dirección del comité partidario del mismo nivel y de la comisión de
control disciplinario del nivel inmediato superior. Las
comisiones de control disciplinario a los distintos niveles tienen igual
período de mandato que los comités del Partido de su nivel. La
Comisión Central de Control Disciplinario del Partido elige en su sesión
plenaria a su Comité Permanente, Secretario y Subsecretarios, y somete
el resultado de las elecciones a la ratificación del Comité Central
del Partido. Las comisiones locales de control disciplinario del Partido
a los distintos niveles eligen en sus plenos a sus comités permanentes,
secretarios y subsecretarios, y someten los resultados de las elecciones
a la aprobación de los comités del Partido de su mismo nivel y a la
ratificación de los comités del nivel inmediato superior. El que en un
comité de base del Partido se establezca una comisión de control
disciplinario o se nombre un inspector de disciplina lo decidirá la
organización del Partido del nivel inmediato superior de acuerdo con
las circunstancias concretas. En el comité de célula general y en el
comité de célula del Partido se establece el cargo de inspector de
disciplina.
De conformidad con las necesidades del trabajo, la Comisión
Central de Control Disciplinario del Partido puede delegar grupos de
control disciplinario o inspectores de disciplina del Partido en los
organismos centrales del Partido y del Estado. Los jefes de grupo o los
inspectores de disciplina pueden asistir, en calidad de observadores, a
las reuniones pertinentes del cuerpo dirigente del Partido en dichos
organismos. Su trabajo debe contar con el apoyo del referido cuerpo.
Artículo 44. Las tareas principales de las comisiones de
control disciplinario del Partido a todos los niveles son: mantener la
vigencia de los Estatutos del Partido y sus demás reglamentos internos,
verificar la aplicación de su línea, orientación, política y
resoluciones, asistir a sus comités en el fortalecimiento de la
construcción de su estilo y organizar y coordinar el trabajo
anticorrupción.
Las comisiones de control disciplinario de todos los niveles
deben impartir una constante educación a los militantes en la
observancia de la disciplina y tomar decisiones para mantener su
vigencia; supervisar el ejercicio del poder de los dirigentes
militantes; examinar y tratar los casos relativamente importantes o
complicados de violación de los Estatutos y los demás reglamentos
internos del Partido por parte de organizaciones y militantes, y decidir
o anular las sanciones contra los militantes implicados en estos casos;
conocer de las acusaciones y apelaciones presentadas por militantes, y
garantizar los derechos de la militancia.
Las comisiones de control disciplinario a los distintos niveles
deben informar a los comités del Partido de su mismo nivel sobre los
problemas y los resultados del tratamiento de los casos especialmente
importantes o complicados. Al mismo tiempo, las comisiones de control
disciplinario del Partido a los distintos niveles locales y las de base
deben informar sobre el particular a las comisiones del nivel inmediato
superior.
Si una comisión de control disciplinario descubre que algún
miembro del comité del mismo nivel ha violado la disciplina del
Partido, puede proceder, como primer paso, a una comprobación
preliminar al respecto; en caso de que se necesite abrir un expediente
para su examen, debe someterlo a la aprobación del comité del Partido
del mismo nivel y, si se trata de un miembro del comité permanente, a
la ratificación de la comisión de control disciplinario del nivel
inmediato superior, después de haber informado sobre el particular al
comité del Partido del mismo nivel.
Artículo 45. Las comisiones de control disciplinario de
nivel superior tienen derecho a examinar el trabajo de las comisiones
inferiores y a ratificar o modificar las decisiones tomadas por éstas
sobre los casos tratados. Si una comisión superior se propone modificar
la decisión de una comisión inferior que haya sido aprobada por el
comité del Partido del mismo nivel inferior, debe someter la modificación
a la aprobación del comité del Partido inmediatamente superior a este
último.
Si una comisión local de control disciplinario del Partido o una
comisión de base tiene opinión divergente acerca de la decisión
tomada sobre determinado caso por el comité del Partido del mismo
nivel, puede solicitar a la comisión del nivel inmediato superior que
la reexamine. Si descubre infracción de la disciplina del Partido por
parte del comité del mismo nivel o de su miembro y si dicho comité no
se dispone a resolverlo o no lo soluciona en forma correcta, tendrá
derecho a apelar ante la comisión de control disciplinario del nivel
inmediato superior en busca de ayuda para tratar el caso.
Capítulo
IX GRUPOS
DIRIGENTES DEL PARTIDO
Artículo 46. En los órganos de dirección de los
organismos estatales, de las organizaciones populares, de las económicas
y culturales y de otras no pertenecientes al Partido tanto a nivel
central como a nivel local, se pueden establecer grupos dirigentes del
Partido, que desempeñan un papel de núcleo directivo. Sus tareas
consisten, principalmente, en encargarse de poner en práctica la línea,
orientación y política del Partido; discutir y decidir sobre los
problemas de importancia substancial de las propias entidades; efectuar
como es debido la administración de los cuadros; unirse con los cuadros
y masas que no militan en el Partido para cumplir las tareas
encomendadas por el Partido y el Estado, y orientar el trabajo de las
organizaciones del Partido en los órganos de dirección y sus
dependencias directas.
Artículo 47. Los integrantes de un grupo dirigente del
Partido son decididos por la organización partidaria que ha autorizado
su establecimiento. En el grupo dirigente del Partido se instituyen el
cargo de secretario y, en caso necesario, también el de subsecretario.
El grupo dirigente del Partido debe someterse a la dirección de
la organización partidaria que ha autorizado su establecimiento.
Artículo 48. Se pueden establecer comités del Partido en
aquellos departamentos estatales que ejercen una dirección centralizada
y unificada sobre las entidades subordinadas a ellos, y el Comité
Central del Partido estipulará aparte los métodos para la creación de
estos comités, así como sus atribuciones y tareas. Capítulo
X RELACIÓN
DEL PARTIDO CON LA LIGA
DE LA JUVENTUD COMUNISTA
Artículo 49. La Liga de la Juventud Comunista de China es
una organización de masas integrada por jóvenes avanzados bajo la
dirección del Partido Comunista de China, una escuela donde las amplias
masas jóvenes estudian el socialismo con peculiaridades chinas y el
comunismo a través de la práctica, y un ayudante y fuerza de reserva
para el Partido. El Comité Central de la Liga de la Juventud Comunista
se encuentra sometido a la dirección del Comité Central del Partido.
Las organizaciones de la Liga de la Juventud Comunista a los diversos
niveles locales se sujetan a la dirección de los comités del Partido
de su mismo nivel y, a la vez, a la dirección de las respectivas
organizaciones superiores de la Liga.
Artículo 50. Los comités del Partido de los distintos
niveles deben fortalecer su dirección sobre las organizaciones de la
Liga de la Juventud Comunista y prestar atención a la selección y
capacitación de cuadros de la Liga. El Partido debe apoyar firmemente a
la Liga de la Juventud Comunista para que, de acuerdo con las
necesidades y características propias de las amplias masas jóvenes,
lleve a cabo su trabajo con vivacidad, dinamismo y creatividad, poniendo
en pleno juego el papel de la Liga como brigada de choque y como puente
de enlace con la juventud.
Entre los secretarios de los comités de la Liga en el nivel
distrital para abajo y en las empresas e instituciones públicas, los
que sean miembros del Partido podrán asistir, en calidad de
observadores, a las reuniones de los comités del Partido de su mismo
nivel y a las de los comités permanentes de estos últimos. Capítulo
XI EMBLEMA
Y BANDERA DEL PARTIDO
Artículo 51. El
emblema del Partido Comunista de China es el anagrama de la hoz y el
martillo.
Artículo 52. La bandera del Partido Comunista de China es
un pabellón rojo que lleva el diseño del emblema del Partido en color
dorado.
Artículo 53. El emblema y la bandera del Partido
Comunista de China constituyen su símbolo y distintivo. Las
organizaciones del Partido a todos los niveles y todos y cada uno de sus
militantes deben defender la dignidad de ambos. Se impone
confeccionarlos y usarlos de acuerdo con las estipulaciones pertinentes. |