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Despegan los cohetes de los emprendedores chinos

Pueblo en Línea  2018:08:08.15:09

Shu Chang, director ejecutivo de tecnología de la empresa OneSpace, en la sala que expone sus productos. (Foto: China Daily)

Por Zhao Lei

Beijing, 08/08/2018 (Pueblo en Línea) – Shu Chang, fundador de la empresa OneSpace, ha sido comparado con Elon Musk.

La hija de 4 años de Shu Chang, director ejecutivo de tecnología de la empresa OneSpace, afirma ante sus compañeros de pre-escolar que su padre "hace cohetes gigantes".

El empresario y su esposa le han repetidas en muchas ocasiones que no diga esas cosas, sin embargo ella tiene buenas razones para estar orgullosa de su padre. Hace tres años Shu fundó la empresa privada de fabricación de cohetes más conocida de China. Y a menudo se le compara con Elon Musk, fundador de SpaceX en Estados Unidos.

Shu, de 32 años, lidera la primera empresa privada en China con licencia para diseñar y construir cohetes portadores. La exitosa producción de un pequeño cohete lanzado a mediados de mayo generó una ola de reportajes sobre Shu y OneSpace. Este éxito se calificó en muchos de los artículos como la “respuesta china” a SpaceX.

Shu nació en diciembre de 1985 en una familia de empresarios de Yueyang, provincia de Hunan. Durante su niñez y adolescencia sabía poco sobre la exploración del espacio y los cohetes. En cambio, soñaba con iniciar su propio negocio.

"Yo era un líder en mi clase de secundaria y mis calificaciones eran bastante buenas", recuerda. "Mis maestros me dijeron que esperaban que llegara a ser líder en cualquier campo que decidiera."

Sin embargo, no estaba seguro cúal industria elegir para iniciar su negocio. A la edad de 18 años, Shu fue admitido en la Universidad Beihang de Beijing, especializada en aeronáutica y astronáutica. Allí se gradúo de diseño de aviones, ocupación que le parecía muy moderna.

Sin embargo, después de recibir su licenciatura en 2008 no se incorporó al Instituto de Diseño de Aeronaves. Lo que hizo fue unirse a una empresa de nueva creación en Beijing que comercializaba materiales de aviación.

"Necesitaba adquirir cierta experiencia antes de emprender mi propia empresa", admite Shu.

Aunque no pasó mucho tiempo en ese primer empleo, ya que encontró que todavía "carecía de un montón de cosas " que necesitaba antes de "convertirme en un profesional calificado para iniciar un negocio". Dejó ese trabajo y solicitó un programa de posgrado de dos años en la Escuela de Administración Guanghua de la Universidad de Pekín, uno de los institutos de negocios más importantes de China.

En sus últimos días en Guanghua, Shu recibió suculentas ofertas de firmas de capital privado. Sin embargo, él decidió entrar en la Corporación de Ciencia y Tecnología Espacial de China, el contratista estatal del sector más grande de China. Trabajó allí del 2011 al 2013, primero como analista de inversiones y luego como gerente de inversiones.

Ya conociendo los fundamentos de la financiación corporativa y el análisis de la inversión en Corporación de Ciencia y Tecnología Espacial de China, Shu dio el último paso antes de comenzar su propia empresa: se unió a Leyend Holdings para aprender estrategia empresarial y gestión corporativa.

“En Leyend Holdings, Shu fue ascendido rápidamente a vice-presidente de inversiones debido a su impresionante desempeño”, precisó Wen, un colega de esa época que ahora es socio fundador de Chunxiao Capital.

A principios de junio del 2015, unos días antes de que Leyend Holdings saliera a cotizar en la bolsa de Hong Kong, Shu dimitió. Varios ejecutivos trataron de disuadirlo de que no abandonara una prometedora carrera.

"Una de las razones fue que yo me repetía a mí mismo que debía comenzar mi negocio antes de los 30 años", precisó Shu. Y agregó que otro catalizador fue su comprensión de que los servicios de lanzamiento espacial se convertirían en una industria lucrativa con abundantes oportunidades para las empresas chinas privadas.

"Pensé que debía moverme rápidamente. De otra manera otros tendrían la iniciativa y obtendrían estas preciosas oportunidades", acota.

Desde su primer día, la industria espacial China, la investigación y el desarrollo de los cohetes portadores ha sido terreno de las corporaciones estatales respaldadas por el gobierno como la Corporación de Ciencia y Tecnología Espacial de China. Esas empresas han sido las responsables de las misiones tripuladas y la exploración lunar.

Sin embargo, el gobierno se ha dado cuenta de que hay que permitir que nuevas empresas entren al sector para estimular la innovación, la competencia y llenar las brechas de mercado creadas por los contratistas establecidos.

El presidente Xi Jinping ha pedido que la industria espacial abra sus puertas a la empresa privada y aproveche su participación para impulsar el crecimiento sostenible.

Varios departamentos gubernamentales han publicado políticas y directrices que alientan a las empresas privadas a participar en empresas relacionadas con este sector.

Como resultado, en los últimos tres años se han fundado alrededor de 10 empresas privadas de cohetes en China. OneSpace, i-Space y LandSpace se han convertido en líderes en cuanto a capacidades de investigación, financiación y producción.

En 2014, a medida que la idea de crear el primer fabricante de cohetes privado de China iba tomando forma, Shu comenzó a buscar socios para su empresa. Se acercó a un montón de investigadores de cohetes de la Academia China de Tecnología de Lanzamiento Espacial, el mayor desarrollador de cohetes del país. Sin embargo, la mayoría de ellos no aceptó la oferta.

Encontrar a los socios adecuados era "más difícil que encontrar una buena esposa ", admite Shu. Él tuvo que tener mucha capacidad de persuasión para reclutar a siete personas, incluyendo un ingeniero de una empresa estatal.

“Debido a que manteníamos diferencias en cuanto al camino de desarrollo de la compañía, dos de los siete fundadores ya no están con nosotros”, reveló Shu.

Desde la fundación de OneSpace -a mediados del 2015- y hasta el final del 2016, Shu y sus colegas se enfocaron en la investigación y análisis de mercado. También determinaron qué tipo de cohetes debería desarrollarse y dialogaron con los proveedores de equipos.

El año pasado OneSpace inició formalmente su investigación sobre cohetes y motores de propulsión sólida. El objetivo era realizar un primer lanzamiento este año.

A finales de diciembre, OneSpace realizó una prueba de ignición acertada en su primer motor de cohetes en una prueba celebrada en la provincia de Jiangxi.

El 17 de mayo, un cohete suborbital OS-X, pionero de la familia de cohetes prospectivos de Shu, despegó de una base de pruebas en el noroeste de China. El evento fue ampliamente reportado por los medios de comunicación nacionales y extranjeros como un hito en el sector espacial de China.

"Teníamos cantidad de dificultades y sospechas antes de lanzarlo, y algunas de ellas todavía existen", confiesa Shu. "Pero he estado convencido de que es necesario que China abra su sector espacial a las empresas privadas que encontrarán sus nichos de mercado. A pesar de las dificultades y obstáculos, debemos persistir en nuestras aspiraciones y esfuerzos."

Shu indica que muchos funcionarios de las autoridades espaciales chinas y las compañías espaciales de propiedad estatal apoyan los esfuerzos de OneSpace y lo han alentado a seguir persiguiendo sus objetivos.

Después del lanzamiento en mayo, algunos ingenieros espaciales que trabajaban para las empresas estatales solicitaron empleo en OneSpace. Los nuevos clientes dispuestos a confiar sus satélites a su compañía también pululaban, detalla Shu.

"Ahora tenemos 160 empleados, 40 de ellos reclutados después de nuestro lanzamiento de mayo. Ahora tienen más confianza en nuestras capacidades y tecnología. "

Shu no teme a los rivales en la industria y espera que más empresas privadas se unan al sector.

"Mientras más participen, mejor y más saludable será el mercado", asegura.

El único consejo que le daría a los compañeros es "consideren cuidadosamente sus caminos de desarrollo y rentabilidad ".

Sin embargo, vaticina que sólo dos o tres empresas privadas de cohetes chinos sobrevivirán a los próximos cinco años de feroz competencia del mercado, y está seguro de que OneSpace estará entre ellas.

"Por supuesto, OneSpace no decaerá porque tenemos un equipo unido, tecnologías avanzadas y buenos productos. En los próximos 20 años creceremos en este campo", concluyó Shu. 

(Web editor: Rosa Liu, Rocío Huang)

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