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Gobierno boliviano ratifica llamado al diálogo a sectores movilizado para el lunes
En medio de un creciente conflicto social, el Gobierno boliviano ratificó este miércoles su llamado al diálogo con la Central Obrera Boliviana (COB) y otros sectores movilizados, mientras las protestas contra el Decreto Supremo 5503, que elimina la subvención a los combustibles, entran en su noveno día consecutivo sin señales claras de tregua.
Desde la sede del Ejecutivo, los viceministros de Coordinación de la Gestión Pública, Julio Linares, y de Coordinación con los Sectores Sociales, René Flores, confirmaron que la convocatoria formal al diálogo se mantiene para el lunes 5 de enero, a las 11:00 hora local, en la Casa Grande del Pueblo, en La Paz, con la expectativa de reunir a todos los sectores que rechazan el paquete de medidas económicas impulsado por el presidente Rodrigo Paz.
Linares apeló a un tono conciliador, aunque crítico, al señalar que el espíritu de unidad propio de las fiestas de fin de año debería propiciar una reflexión en la dirigencia sindical para aceptar la invitación.
Por su parte, Flores mostró la carta de convocatoria oficial dirigida a los sectores movilizados y aseguró que el diálogo está abierto desde este miércoles con epicentro el lunes, al tiempo que informó que las mesas técnicas continúan activas en todos los departamentos del país.
Según el funcionario, el decreto cuestionado ha recibido una "gran aceptación" en distintos sectores sociales, una lectura que contrasta con la postura de la COB y sus afiliados como maestros, mineros sindicalizados y fabriles.
Desde el lado sindical, el ejecutivo de la COB, Mario Argollo, negó haber recibido una invitación formal y cuestionó la falta de coordinación gubernamental. "Nos hemos enterado por los medios y las redes sociales. No hay una convocatoria oficial clara", sostuvo, al advertir contradicciones entre la fecha anunciada y las declaraciones de apertura inmediata al diálogo.
Mientras tanto, a pocas horas del Año Nuevo, columnas de trabajadores continuaban movilizadas en el centro de La Paz, exigiendo la abrogación del cuestionado decreto, cuya eliminación de la subvención a los carburantes ha reavivado el debate sobre el costo de vida, la inflación y el rumbo económico del país.


