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Tendencia “Aprender a vivir como los chinos‘”: el creciente atractivo cultural del gigante asiático
Por Xu Liuliu

(Ilustración: Chen Xia/GT)
En 2026, una tendencia viral se ha apoderado de plataformas de redes sociales como TikTok: “aprender a vivir como los chinos”.
A diferencia de modas pasadas centradas en símbolos exóticos, este fenómeno se enfoca en adoptar hábitos de vida basados en la sabiduría tradicional china, reflejando un compromiso más profundo y participativo con la cultura china.
Liderado por creadores como la tiktoker chino-estadounidense Sherry Xiiruii, cuyo video declarando a los espectadores "el elegido" obtuvo 1,4 millones de reproducciones, la tendencia ve a internautas de todo el mundo abrazando de manera lúdica rutinas como usar pantuflas, beber agua caliente, practicar los ejercicios Ba Duan Jin y priorizar el bienestar. Humorísticamente, se refieren a este cambio como entrar en una "era muy china".
El auge de “aprender a vivir como los chinos” coincide con el período de Año Nuevo, un momento en el que muchos buscan mejorar en diversos aspectos. La tendencia inspira directamente en prácticas chinas antiguas, especialmente en conceptos de la Medicina Tradicional China (MTC) como la "prevención de enfermedades". Consejos de bienestar simplificados que circulan en línea, como proteger el "Jing" (esencia vital) mediante el sueño, evitar pisos fríos y llevar un termo de agua caliente, ofreciendo formas concretas y accesibles para que las personas reconsideren su estilo de vida. El movimiento “Aprender a vivir como los chinos” proporciona un colchón práctico frente a las presiones dentro de la "sociedad del cansancio".
A diferencia de las anteriores "modas chinas" que se centraban en símbolos culturales exóticos, “aprender a vivir como los chinos” profundiza en un nivel de pensamiento filosófico.
Este cambio refleja una transformación en la mentalidad de los internautas extranjeros, que han pasado de una observación distante de la cultura china a una identificación activa y participativa. Ellos están ansiosos por experimentar las prácticas culturales chinas que les genera beneficios propios. En China hay un refrán que asegura: "La verdadera sabiduría consiste en actuar según lo que se sabe".
La sabiduría contenida en la forma de vida china, como la armonía entre el cielo y la humanidad y el equilibrio entre el yin y el yang, ofrece un soplo de aire fresco ante los caminos cerrados de una sociedad agotada.
En esencia, esta transformación en el reconocimiento cultural significa que, en un mundo que cambia rápidamente, la forma de vida china ofrece una solución caracterizada por el orden, la inclusión y la estabilidad interior. Mientras las sociedades occidentales lidian con la división y la incertidumbre política, las personas buscan mirar más allá de las fronteras nacionales, en busca de estilos de vida alternativos.
La tecnología digital se ha convertido en un acelerador de la difusión cultural, con las plataformas de videos cortos rompiendo las barreras geográficas de la transmisión cultural y permitiendo que los hábitos cotidianos de la vida en China se presenten de manera intuitiva. Plataformas como TikTok han hecho visible “aprender a vivir como los chinos”, desmontando los estereotipos construido por Hollywood en sus producciones de cine y televisión.
Los jóvenes están descubriendo que "Hecho en China" no solo se trata de productos, sino también de una forma de vida que genera bienestar. Cuando los internautas extranjeros hablan de “aprender a vivir como los chinos”, su intención no es cambiar de nacionalidad o identidad, sino poder dar un paso activo más allá de los viejos mecanismos y transformarse de "observadores" a "participantes", experimentando concretamente la vida de los chinos, aunque sea empezando solo con un una taza de agua caliente en la mano.
«Solo quiero decir que mi cultura puede ser tu cultura», asegura la TikToker Emma Peng en un video publicado. «Estás haciendo muy bien en hidratarte, estoy orgullosa de ti. Me alegra mucho haberte conocido en una etapa tan china de tu vida». El tuit es un juego de palabras con una línea de diálogo de la película “Fight Club” de 1999, en la que el personaje de Edward Norton dice: «Me conociste en un momento muy extraño de mi vida».
Este tipo de publicaciones como las que hace Peng consolidan la tendencia “aprender a vivir como los chinos” de una forma más atractiva para los jóvenes.
Con la implementación de políticas chinas de exención de visa, hay más jóvenes extranjeros que eligen visitar el gigante asiático. Ellos publican videos cortos sobre su viaje a la Gran Muralla, al Bund de Shanghai, de los pandas e incluso la tienda Mixue Bingcheng. Esta difusión orgánica, boca a boca, impulsada por una actitud de "escuché que lo estás haciendo bien y quiero verlo por mí mismo", amplifica aún más el atractivo de la cultura china.
La tendencia de “aprender a vivir como los chinos” marca un cambio en la influencia cultural internacional de China, pasando de "salir al exterior" (presentación amplia) a "profundizar" (integración significativa).
En su esencia, este cambio en la identificación cultural refleja cómo, en un mundo tan cambiante, la forma de vida china ofrece una solución caracterizada por el orden, la inclusión y la estabilidad interior.
La tendencia de “aprender a vivir como los chinos” muestra que el atractivo cultural está pasando de grandes representaciones simbólicas al nivel micro de la vida cotidiana. Cuando lo cotidiano ordinario es visto y reconocido, la atracción trasciende la simple imitación simbólica o las etiquetas de identidad, convirtiéndose en un fenómeno cultural global más inclusivo.
"A menos que la tecnología y la manufactura chinas de alguna manera pierdan su predominio, lo chino real podría convertirse en la nueva norma, expandiéndose mucho más allá del público que está en línea", comentó un artículo de wired.com.
La próxima "fiebre china" que podría mover al mundo bien podría encontrarse en cada momento cotidiano genuinamente compartido. Esta forma de difusión cultural, arraigada en la vida diaria, es más poderosa y refleja mejor la esencia del poder cultural blando: no se trata de promoción activa, sino de atracción natural.


