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Galas del Festival de la Primavera devienen en dinámicas plataformas para los intercambios culturales

Por DIARIO DEL PUEBLO digital | el 05 de febrero de 2026 | 15:53

Vista del Boulevar Jonker, histórica vía en Malaca, Malasia. (Foto: cortesía)

Por Lin Xiaoyi y Liang Rui

El Boulevar Jonker, una vía histórica en Malaca, Malasia, se encuentra luminada por el cálido resplandor de faroles rojos colgadas en lo alto. El intenso brillo rojo se debe a que allí se está grabando una Gala por el Festival de la Primavera. Debajo de las faroles colgantes, los ritmos de los Tambores de los 24 Términos Solares resuenan por toda la calle. Artistas chinos y malayos se unen entonando "la cultura no conoce fronteras, las bendiciones nos conectan a todos", y atraen a visitantes de diversos orígenes que se detienen a observar.

A medio mundo de distancia, en Berlín, Alemania, ya se ha concluido con éxito otro Gala del Festival de Primavera. En la noche del 1º de febrero, se celebró en la Universidad Técnica de Berlín la Gala del Festival de la Primavera Berlín-Brandeburgo 2026, que reunió a casi 1.400 asistentes chinos y alemanes de las áreas circundantes para dar la bienvenida al Festival de la Primavera, fecha que marca el inicio del tradicional Año Nuevo Lunar chino.

Durante la actuación, el potente espectáculo de artes marciales, el conjunto orquestal y el cuarteto de saxofones crearon una fusión dinámica de chispas artísticas chinas y occidentales.

Desde las ferias callejeras en Malaca hasta el escenario universitario en Berlín, una serie de festines culturales del Festival de Primavera celebrados en todo el mundo atraen a personas de diversos antecedentes culturales a participar activamente y experimentar este único encanto oriental.

Con el Festival de la Primavera inscrito por la UNESCO, las prácticas sociales del pueblo chino en la celebración del Año Nuevo tradicional, en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en diciembre de 2024, su influencia global continúa creciendo.

En la edición de ultramar del Diario del Pueblo se afirma que hay una veintena de países que han reconocido el Festival de la Primavera como un día festivo nacional. Asimismo, las celebraciones se llevan a cabo en casi 200 países y regiones. Aproximadamente una quinta parte de la población mundial participa en las festividades.

En este contexto, los galas del Festival de la Primavera en el extranjero también han evolucionado, transformándose de reuniones tempranas que servían como encuentros nostálgicos para los chinos que viven fuera del país, a plataformas dinámicas para los intercambios culturales internacionales. A través de estas galas y del ambiente festivo que generan, muchas más audiencias internacionales conocen el encanto cultural de China y experimentan su resonancia cultural.

Un festival compartido por todas las comunidades

Finalizando los horarios de las actuaciones, supervisando la instalación de arcos festivos y de los enormes leones de danza, coordinando los lugares y la logística... Gan Tian Loo, presidente del Comité de Trabajo del Boulevar Jonker, mantiene un apretado plan de trabajo.

El Boulevar Jonker, conocido espacio de la comunidad china en Malaca, que alguna vez fue una base para la flota del Almirante Zheng He durante la dinastía Ming (1368-1644), ahora se ha revitalizado con energía cultural.

"Este año, el Boulevar Jonker ha organizado segmentos internacionales para los Galas del Festival de la Primavera de varias regiones chinas, además de organizar nuestro propio carnaval chino por el Año Nuevo Lunar", detalla Gan al Global Times. "Nuestro objetivo es preservar la esencia nostálgica para los chinos en el extranjero, mientras hacemos que las celebraciones sean accesibles y agradables para los visitantes malayos, indios y visitantes internacionales".

Detrás de esta visión hay tres décadas de cambios profundos.

"Los Galas del Festival de la Primavera en el extranjero no son en nada como eran antes", asegura Gan.

El presidente del Comité de Trabajo del Boulevar Jonker todavía recuerda que hace décadas, los eventos se realizaban en locales modestos y abarrotados. La mayoría de los artistas eran niños de comunidades chinas y entusiastas chinos apasionados por la cultura tradicional. Los programas consistían en sencillas rutinas de canto y baile.

"En aquel entonces, eran más bien reuniones internas para la comunidad china, una oportunidad para reunirse, divertirse y aliviar la nostalgia por la tierra natal", precisa Gan.

Hoy en día, esta tradición festiva ha crecido desde una pequeña reunión comunitaria hasta convertirse en un gran espectáculo cultural que abarca múltiples sedes en todo el país, convirtiéndose en un recuerdo anual muy querido para la gente de Malaca. Esta evolución, enfatizó, no solo ha preservado y revitalizado la cultura china tradicional para las generaciones más jóvenes, sino que también ha convertido el Festival de la Primavera en un destacado destino de turismo cultural, creando oportunidades económicas para los negocios locales.

En el lugar de preparación del Boulevar Jonker, se va a erigir una enorme cabeza de danza de león que ha atraído mucho la atención.

"Simboliza el esfuerzo conjunto de Malasia y China para nominar la Danza del León a la Lista Representativa UNESCO del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad", indica Gan. "Esas consideraciones guían nuestra planificación: nos esforzamos por mantener la autenticidad de los elementos chinos, aunque aseguramos que resuenen localmente, a favor tanto del intercambio cultural como de la participación del público."

Malaca no es el único caso donde este enfoque de comunicación cultural —preservar tradiciones mientras se abraza la innovación, y fomentar la apertura y la inclusión— tiene éxito. A miles de kilómetros, en Brasil, se está desarrollando una historia similar de avance cultural.

Como organizadora clave de los eventos locales del Año Nuevo Chino, Lee Qingxia ha sido testigo del peregrinaje del Festival de la Primavera desde una celebración interna dentro de la comunidad china hasta convertirse en una ocasión cultural ampliamente reconocida entre los brasileños.

"En los primeros días, nuestros Galas del Festival de la Primavera en Brasil atraían casi exclusivamente a un público chino, con actuaciones autoorganizadas", recuerda Lee. "Hoy, las festividades se han expandido más allá de las galas e incluyen flash mobs, ferias en parques y festivales de faroles, involucrando no solo a los chinos en el extranjero, sino también a la sociedad brasileña en general".

Lee asegura que lo que más la anima es que el Festival de la Primavera ha ido ganando poco a poco un amplio reconocimiento cultural en Brasil. Por ejemplo, los dueños de tiendas locales están familiarizados con símbolos tradicionales del Año Nuevo Chino, como las linternas rojas y la música festiva de tambores, y muchas familias brasileñas ahora hacen un viaje especial para asistir a estas fiestas.

"Invitamos a artistas locales brasileños a co-crear nuestros eventos y proporcionar explicaciones en portugués sobre los significados culturales, como 'reunión' y 'orar por bendiciones', detrás de las actuaciones", afirma Lee. "Esta integración intencional es lo que transforma el Festival de la Primavera de una tradición lejana en un festín emocional que trasciende las barreras culturales, convirtiéndolo en una celebración realmente compartida por todos".

De una exhibición unidireccional a un diálogo bidireccional

Gala del Festival de la Primavera Berlín-Brandeburgo 2026 se celebra en la Universidad Técnica de Berlín el 1º de febrero de 2026. (Foto: cortesía)

Las Galas del Festival de la Primavera en el extranjero ya no son solo escaparates de la cultura china. Han evolucionado hacia espacios de co-creación intercultural, donde los esfuerzos compartidos forjan conexiones genuinas.

Para He Wenyan, una ex atleta nacional de artes marciales de China que ahora dirige una escuela de kung fu en Berlín, este cambio se refleja vívidamente en su experiencia en la gala.

"Verlos pasar de ser principiantes a intérpretes seguros juntos, esa alegría de lograr algo como equipo, me conmueve más que el propio espectáculo", confiesa He.

Johannes Regnier, nacido en Francia y que ha vivido en Berlín durante 15 años, se unió al equipo de He por segunda vez.

"Progresar en kung fu requiere paciencia, pero entrenamos como equipo. Corregimos las formas del otro y nos apoyamos mutuamente", explica Regnier.

Más allá de dominar las habilidades, valoraba los pequeños momentos universales que acortaban las distancias culturales:

“Todos compartimos alegrías similares: discutir ideas, hacer bromas y compartir buenas cenas”, agrega.

Regnier también enfatizó que la comprensión cultural se acumula a menudo mediante pequeñas experiencias compartidas, en lugar de tratarse de un evento transformador único.

"Compartir el escenario y participar en el festival es en sí mismo una forma de diálogo. En mi experiencia, no es una sola historia, sino una acumulación de estas pequeñas anécdotas y descubrimientos lo que gradualmente profundiza nuestra comprensión de otra cultura", dijo Regnier.

Esta inmersión gradual transformó su curiosidad inicial por referencias culturales desconocidas en un deseo proactivo de conectarse:

"Quiero aprender chino para poder entender mejor a mis compañeros de equipo y sus perspectivas", asegura.

He observó una dinámica similar durante los dos meses de ensayos intensivos. Sus estudiantes no solo "ejecutaban movimientos"; activamente cuestionaban y proponían ideas desde sus propias perspectivas culturales.

"Ese tipo de co-creación proactiva es lo que le da a una actuación una vitalidad intercultural genuina", señala.

"Estos eventos muestran la cultura china como una entidad abierta, inclusiva y en evolución al mundo, al mismo tiempo que permiten al público chino reflexionar sobre los rasgos distintivos y la adaptabilidad de nuestra propia cultura a través de la retroalimentación del extranjero", comenta Zhu Wei, profesora de la Universidad de Ciencias Políticas y Derecho de China.

“A largo plazo, el buen ánimo y la experiencia de co-creación a nivel de base que se construyen a través de estos eventos pueden sentar una sólida base social para diálogos institucionales más profundos, colaboraciones académicas e intercambios de valor”, agrega.

Forjando una resonancia de larga data

A medida que las Galas del Festival de la Primavera en el extranjero evolucionan, el enfoque de muchos organizadores y participantes ha pasado de simplemente presentar la cultura china a fomentar una resonancia intercultural significativa. Esta transición está impulsada por la innovación intencional del contenido y un creciente énfasis en las experiencias humanas compartidas.

En Brasil, los eventos anuales de flash mob de Lee son un buen ejemplo, cada uno temático para reflejar el espíritu de la época y expresar las aspiraciones de los chinos en el extranjero.

La "Oda a la Paz" de este año resuena profundamente en medio de la agitación global, canalizando los anhelos universales de estabilidad en medio de conflictos en todo el mundo.

"Queremos que las actuaciones transmitan un mensaje que resuene más allá de los chinos de ultramar, algo universal", aspira Lee.

He Wenyan imagina un futuro creativo impregnado de tecnología para estas galas, donde la robótica y los escenarios digitales puedan dialogar las actuaciones tradicionales con temas de relevancia global, ofreciendo perspectivas orientales sobre progreso, innovación y sostenibilidad.

Mientras tanto, Gan aboga por ir más allá aprovechando la IA y el metaverso para transformar las exhibiciones culturales estáticas en experiencias vívidas e interactivas.

“Lo que estamos haciendo ya es creación cultural', no un mer o“copiar y pegar” cultural”, señaló. "Este enfoque nos permite lograr un verdadero beneficio en el que todos ganan: preservar la autenticidad cultural mientras hace que resuene a nivel local."

Gan también hace un llamado a la generación más joven de chinos en el extranjero para aprovechar su singular fluidez cultural de doble vía.

"Pueden servir como puentes vitales, conectando su herencia con el mundo. Pueden mostrar el desarrollo y las contribuciones de China, y ayudar a las audiencias globales a ser testigos del papel cada vez más profundo de China en el escenario mundial."

Zhu señaló que a medida que los Galas del Festival de la Primavera en el extranjero se afianzan globalmente, continuamente generan expresiones innovadoras "globalizadas", un fenómeno que encarna plenamente la inclusividad, adaptabilidad y capacidad de compartirse de la cultura del Festival de la Primavera.

"Estas características son precisamente las que le otorgan al Festival de la Primavera una vitalidad duradera como festival global, tejiendo más estrechamente los lazos entre las civilizaciones a través de la celebración compartida", concluyó Zhu.

(Web editor: 周雨, Zhao Jian)