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Vida Cotidiana, Gastronomía y Tradiciones Culturales en Chaoshan

Por DIARIO DEL PUEBLO digital | el 11 de febrero de 2026 | 15:53

Al amanecer en la región de Chaoshan, al sur de la provincia de Guangdong, el mar aún conserva un vestigio del brillo nocturno, mientras que en el horizonte, una fila de garzas blancas recorre el cielo. Barcos de pesca se deslizan silenciosamente de regreso a la costa, y la captura del día se esparce por los muelles, con escamas plateadas reluciendo bajo la suave luz matutina. Las personas se inclinan para separar los mariscos, con manos ágiles y experimentadas. En la brisa salada del océano, se elevan las voces de grupos de ancianos cantando. Entre risas, llaman a los transeúntes: "¡Ven, canta con nosotros!".

Al adentrarse en las calles y callejones, es común ver altares de incienso dentro de las tiendas. Las personas juntan las manos, hacen una breve reverencia y luego se sumergen directamente en el ritmo del trabajo. Se levantan ollas de arroz enrollado al vapor, liberando nubes blancas mientras la masa de arroz chisporrotea sobre planchas de hierro calientes. Los comensales sostienen tazones humeantes, parados al borde de la calle, y suspiran con genuino placer: "¡Está delicioso!".

Para los habitantes de Chaoshan, el día suele comenzar con el desayuno. Tazones calientes de guo zhi, una sopa de fideos de arroz típica de la región, burbujean humeantes, mientras los tazones de sopa de sangre de cerdo calientan el estómago de los madrugadores. Empanadillas de rábano, panes rellenos de cerdo asado, pasteles de arroz en forma de melocotón rojo e innumerables otros bocadillos invaden las calles, formando un paisaje matutino propio. Aquí, el desayuno no solo sirve para saciar el hambre; es un ritual cotidiano que marca el inicio del compás de la vida.

"Las personas salen todas las mañanas a hacer ejercicio y luego buscan un lugar para el té matutino y el desayuno. Con el tiempo, esto se convierte en un hábito", cuenta Zheng Yaoping, cocinero de un local especializado en desayunos. Entre sus clientes hay jóvenes que comen apresurados antes de correr al trabajo y vecinos antiguos que, después de hacer las compras, se sientan sin prisa para saborear un plato de fideos de arroz. Lo rápido y lo lento coexisten aquí en armonía natural.

Esta cultura del desayuno está arraigada en la búsqueda incansable de la cocina de Chaoshan por la frescura de los ingredientes y la preparación al momento. Las compras frecuentes y la producción del mismo día transforman los puestos matutinos en puntos de recarga de energía y de convivencia comunitaria, sosteniendo silenciosamente el ritmo diario más básico y constante de la ciudad.

Chen Zhiyi, responsable del Restaurante Chaofang Yingge Banquet, prepara platos de la gastronomía de Chaoshan en Shantou, provincia de Guangdong, sur de China. (Liu Ning/Diario del Pueblo en Línea)

Chen Zhiyi, responsable del Restaurante Chaofang Yingge Banquet, prepara platos de la gastronomía de Chaoshan en Shantou, provincia de Guangdong, sur de China. (Liu Ning/Diario del Pueblo en Línea)

Al entrar en la cocina, se revela, entre las llamas que se elevan, la coordinación precisa entre ingredientes, fuego y condimentos, ejecutada de forma metódica. La gastronomía de Chaoshan es conocida por su elegancia ligera y fresca, que valora el sabor natural de los ingredientes, con condimentos contenidos y técnica minuciosa. Ya sea en el hot pot de carne bovina, en las sopas de pescado o en los platos preparados en olla de barro, todo se basa en estándares rigurosos de frescura y en el control cuidadoso del fuego.

“La principal característica de la gastronomía de Chaoshan es que los ingredientes deben ser frescos, ligeros, pero profundamente sabrosos. Incluso cuando un plato ya está bueno, siempre pensamos en cómo mejorarlo aún más”, afirma Chen Zhiyi, responsable del Restaurante Chaofang Yingge Banquet. Ligero no significa insípido; es el resultado de la experiencia acumulada, la paciencia y el discernimiento. Día tras día, se ajustan los sabores y las temperaturas para que cada ingrediente alcance su mejor rendimiento.

Cuando cae la noche, los restaurantes se iluminan, y el sonido de tazones y platos se mezcla con risas y conversaciones. Plato tras plato llega a la mesa, trayendo no solo sabores frescos y deliciosos, sino también la confianza y el calor humano que circulan entre las personas.

Entonces, los tambores comienzan a redoblar, y la danza Yingge —conocida como la “danza del canto del héroe”— entra en escena. Pasos vigorosos y ritmos precisos revelan la vitalidad duradera de esta antigua tradición popular. Popular en toda la región de Chaoshan, la danza Yingge combina elementos de danza, ópera y artes marciales. En 2006, fue incluida en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial Nacional de China. Generalmente presentada durante festivales y ocasiones rituales, simboliza celebración y buenos augurios, siendo una parte esencial de la cultura popular local.

Para Chen Weihao, integrante del Grupo Juvenil de Yingge de Shantou, la Yingge es más que una presentación: encarna el espíritu de unión del pueblo de Chaoshan. Unidos por un objetivo común, los bailarines se mueven como uno solo al son de los tambores. Lo que emerge es el modo de vida de Chaoshan, que valora la confianza, la integridad y el cuidado mutuo.

Integrantes del Grupo de Danza Yingge de Fucheng entrenan en Chaozhou, provincia de Guangdong, sur de China. (Liu Ning/Diario del Pueblo en Línea)

Miembros del Grupo de Danza Yingge de Fucheng entrenan en Chaozhou, provincia de Guangdong, sur de China. (Liu Ning/Diario del Pueblo en Línea)

En los últimos años, más mujeres se han integrado a los grupos de Yingge, aportando niveles más ricos de expresión a la tradición. Su perseverancia abre nuevas posibilidades para la danza y hace su futuro más inclusivo y abarcador.

Cuando comienza la presentación, los ritmos apasionantes y los movimientos sincronizados capturan inmediatamente al público. No se trata solo de una danza, sino de una memoria colectiva y un símbolo espiritual a través del cual el pueblo de Chaoshan "expresa su determinación en movimiento".

En esta tierra costera, un espíritu abierto y orientado al mar se entrelaza con una vida arraigada en la tradición y la práctica constante. Desde los platos caseros aún humeantes hasta los ecos retumbantes de las presentaciones de Yingge, Chaoshan integra la tradición en la cotidianidad, mostrando al mundo tanto las raíces profundas como la vitalidad contemporánea de la cultura china.

La marea nunca descansa, y la vida cotidiana se renueva sin cesar. La historia de Chaoshan sigue avanzando, impulsada por la perseverancia diaria y por un amor duradero.

(Web editor: Zhao Jian, 周雨)