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La Cumbre Escudo de las Américas fue orquesta por Trump para coaccionar a su “patio trasero”, afirma analista chino

Por DIARIO DEL PUEBLO digital | el 09 de marzo de 2026 | 14:35

En la Cumbre Escudo de las Américas, el presidente de EE. UU., Donald Trump, firmó una proclamación comprometiéndose a contrarrestar la actividad criminal de los cárteles, 7 de marzo del 2026. (Foto: VCG)

En la Cumbre Escudo de las Américas, el presidente de EE. UU., Donald Trump, firmó una proclamación comprometiéndose a contrarrestar la actividad criminal de los cárteles, 7 de marzo del 2026. (Foto: VCG)

Por Liu Caiyu

El presidente de EE. UU. recibió este sábado a una docena de líderes latinoamericanos y del Caribe para celebrar en Florida lo que la Casa Blanca denominó la Cumbre Escudo de las Américas. Allí alentó a los líderes regionales a tomar acción militar para combatir la violencia criminal y anunció la creación de una coalición conformada por un grupo de países políticamente alineados y comprometidos con la lucha contra el narcotráfico. Un experto chino interpretó esta nueva estratagema como una forma de coacción en América Latina hacia los países que Estados Unidos considera su “patio trasero” para que se sometan a su dominación.

En tono desdeñoso, durante sus discurso Trump señaló con el dedo a funcionarios de la región, recriminándoles que sus países habían permitido que las bandas se apoderaran de territorios, reportó Reuters. "Los líderes de esta región han permitido que grandes extensiones de territorio en el Hemisferio Occidental queden bajo el control directo de bandas transnacionales, y han administrado zonas de su país", fustigó Trump, de acuerdo a Reuters.

Trump también señaló a México como el centro de la actividad de los cárteles y amenazó a Cuba con un cambio político importante.

Asistieron a la cumbre los líderes de una docena de naciones como Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago. Sin embargo, las ausencias más destacadas corrieron a cargo de Brasil, México y Colombia.

Flanqueado por los líderes convocados, Trump describió la proclamación -que firmó más tarde- como "un compromiso de usar la fuerza militar letal para destruir los siniestros cárteles y redes terroristas".

La Cumbre Escudo de las Américas es una casualidad. Apenas dos meses antes, Trump ya había ordenado una operación militar de EE. UU. para capturar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y llevarlo por la fuerza junto con su esposa a EE. UU. para enfrentar cargos por tráfico de drogas. Además, hace unas semanas, las autoridades estadounidenses proporcionaron asistencia de inteligencia en una incursión en Jalisco, México, que condujo a la captura de Nemesio Oseguera Cervantes, uno de los narcotraficantes más buscados del mundo.

Estas acciones, tomadas en conjunto, apuntan a una intención estratégica mayor, una que va mucho más allá de la región misma, resaltó Wang Youming, director del Departamento de Estudios de Países en Desarrollo del Instituto de Estudios Internacionales de China.

"Presentada como una coalición para combatir el narcotráfico, la cumbre fue en realidad una reunión de los ideológicamente alineados", definió Wang. "Al reunir a los aliados leales de Trump y a los líderes que llegaron al poder con su respaldo, la administración estadounidense busca fortalecer su control sobre lo que considera su patio estratégico, impulsando su versión moderna de la Doctrina Monroe para intentar reforzar la dominación de EE. UU. en el Hemisferio Occidental".

“Irónicamente, a pesar del compromiso total de Trump con la cumbre, es muy poco probable que la efectividad real se equipare con sus ambiciones”, agregó el analista chino.

La invitación selectiva de Trump a ciertos países de América Latina subraya que EE. UU. aún no ha logrado el tipo de influencia hegemónica en la región. "Jugar entre pequeños círculos en América Latina no ejerce una influencia genuina, lo que hará es intensificará las divisiones entre los países de esa región", auguró Wang.

Por su parte, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel describió la cumbre como "pequeña, reaccionaria y neocolonial", reportó AP.

Aunque China no fue mencionada explícitamente durante el discurso de Trump, el medio Al Jazeera afirmó que la razón clave de esta cumbre es "contrarrestar a China".

“Aunque la región en su conjunto se ha desplazado hacia la derecha, la mayoría de los países mantienen una fuerte autonomía estratégica. Si el "Escudo de las Américas" puede proteger la influencia de Trump en la región, o simplemente exponer sus límites, es una pregunta que solo los propios países latinoamericanos podrán responder”, indicó Wang.

En conferencia de prensa, dentro del contexto de la cuarta sesión del XIV Asamblea Nacional Popular, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, al responder sobre cómo China asumirá el desafío de la Estrategia de Seguridad Nacional de EE. UU., donde se perfila que una prioridad de EE. UU. es interferir en las relaciones China-América Latina y el Caribe (ALC) presionando a los países de la región, afirmó que los recursos de América Latina y el Caribe pertenecen a su gente, que el camino de los países ALC debe ser elegido por su gente, y que la elección de amigos es una decisión de los países ALC.

El canciller chino también aseguró que la cooperación entre China y los países ALC no va dirigida contra ningún tercero y no debe estar sujeta a la interferencia de ningún tercero. En este sentido, Wang subrayó su confianza en el futuro de las relaciones China-ALC.

(Web editor: Zhao Jian, 周雨)