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Las herramientas de IA permiten a las personas mayores realizar un triaje en casa

Por DIARIO DEL PUEBLO digital | el 18 de mayo de 2026 | 13:22

Personas mayores manejan un vehículo mecanizado que les ayuda a desplazarse en un centro inteligente de atención a la tercera edad en Beijing, en el mes de marzo. JU HUANZONG/XINHUA

Ye Cuihua, de 79 años, no acude a la clínica del condado cuando siente un aleteo en el pecho. En su lugar, echa un vistazo a su muñeca. En cuestión de segundos, su reloj inteligente se sincroniza con una aplicación llamada Ant AQ, la cual le informa que su presión arterial está ligeramente elevada. A continuación, le ofrece consejos para reducir su ingesta de sal, continuar con el monitoreo y llamar a su médico si los síntomas persisten.

«Es como tener a alguien en casa que siempre puede responder», comentó Ye.

En toda China, esta escena se repite con una urgencia cada vez mayor. A medida que la población nacional de 65 años o más se ha duplicado —pasando del 7 % al 14 % en tan solo 23 años, un cambio demográfico que a Francia le llevó un siglo experimentar—, el sistema médico está llegando a su punto de saturación. La solución no reside únicamente en construir más hospitales, sino en un triaje a domicilio impulsado por la inteligencia artificial.

El sistema médico chino ha padecido desde hace mucho tiempo un desequilibrio fundamental: los mejores médicos y equipos se concentran en las grandes ciudades, mientras que los pueblos más pequeños y las zonas rurales deben arreglárselas con menos recursos.

«Para los pacientes mayores como nosotros, recibir atención médica suele implicar un largo viaje en autobús, horas de espera y la persistente incertidumbre de no saber si un síntoma es lo suficientemente grave como para justificar el desplazamiento», señaló Ye.

Un hombre se informa sobre unas gafas inteligentes durante una exposición de productos para el cuidado de personas mayores en Shenzhen, provincia de Guangdong, en septiembre. LIANG XU/XINHUA

La IA no resuelve todos esos problemas, pero está empezando a reconfigurar un momento crítico que precede a cualquier visita al hospital: el momento en que una persona decide si debe acudir al médico o no.

«Para muchos adultos mayores, la pregunta más difícil no es qué tratamiento necesito, sino si realmente necesito ver a un médico en primer lugar», añadió Ye.

Las herramientas de IA son capaces de cruzar datos de síntomas, historiales médicos y lecturas básicas obtenidas de dispositivos portátiles, ofreciendo una orientación preliminar que puede transformar dolores vagos e inquietudes en información concreta sobre la cual la persona puede actuar.

Cai Juan, cuidadora en Taikangzhijia —un centro de atención para personas mayores en Wuhan, provincia de Hubei—, ha sido testigo de un cambio notable en la conciencia sobre la salud entre los residentes en los últimos años. «Los residentes que antes ignoraban molestias leves o se alarmaban ante síntomas menores ahora tienden a consultar primero una herramienta digital», comentó.

«No sustituye al médico», añadió. «Pero alivia la ansiedad y, en ocasiones, detecta problemas que de otro modo se habrían dejado pasar demasiado tiempo».

(Web editor: 周雨, Zhao Jian)