español>>Ciencia-Tecnología

La Universidad de Dalian pone a prueba la última tecnología marina

Por DIARIO DEL PUEBLO digital | el 03 de junio de 2026 | 14:34

El buque Xin Hong Zhuan es entregado a la Universidad Marítima de Dalian en un astillero de Dalian, provincia de Liaoning, en julio de 2024. [Foto proporcionada a CHINA DAILY]

En las aguas cercanas a la isla de Zhangzi, en Dalian (provincia de Liaoning, en el noreste de China), un robot submarino de color amarillo se desplaza con firmeza bajo la superficie. Equipado con 12 propulsores, cámaras binoculares y un brazo robótico flexible, el dispositivo identifica pepinos de mar, erizos de mar y vieiras, para luego capturarlos en cuestión de segundos.

Este experimento, respaldado por la plataforma de innovación en tecnologías de la información para océanos inteligentes de la Universidad Marítima de Dalian, demuestra cómo la investigación de laboratorio se está aplicando a escenarios de producción reales.

Para las granjas marinas, este tipo de máquinas podría transformar un modelo tradicional que depende en gran medida de los buzos, quienes se ven limitados por la profundidad, las condiciones meteorológicas y los riesgos de seguridad.

Los investigadores señalaron que un solo buque equipado con varios robots podría mantener operaciones ininterrumpidas las 24 horas del día con un menor número de trabajadores, reduciendo así tanto la intensidad laboral como los riesgos operativos.

«Los puntos críticos en la producción marina son precisamente aquellos ámbitos donde las nuevas fuerzas productivas de calidad pueden desempeñar un papel fundamental», afirmó Yuan Guoliang, miembro del cuerpo docente de la Escuela de Ciencias y Tecnologías de la Información de la universidad.

El equipo se encuentra desarrollando una tecnología de comunicación óptica submarina que utiliza luz LED para transmitir datos y video a distancias cortas; un sistema que los investigadores describen como una especie de «Wi-Fi submarino». Esta tecnología podría facilitar que los robots submarinos colaboren entre sí de manera más eficiente y reducir su dependencia de pesados ​​cables de conexión.

Este mismo impulso hacia la aplicación práctica se observa también en el ámbito del transporte marítimo inteligente.

En el centro digital de operaciones y control en tierra para buques inteligentes de la universidad, se visualizan en tiempo real el estado de navegación, los datos del motor y las condiciones marinas circundantes del Xin Hong Zhuan, el buque chino. Se trata del primer buque inteligente del mundo diseñado específicamente para servir tanto a la investigación como a las prácticas de enseñanza marítima.

Yin Yong, profesor de la Facultad de Navegación de la universidad, explicó que el sistema no tiene por objeto sustituir a los capitanes, sino proporcionarles una capa adicional de apoyo.

«Puede asesorar al capitán sobre la velocidad y el rumbo en tiempo real», señaló Yin. «En aguas abiertas, también puede asistir en la navegación autónoma. Tanto la base en tierra como el propio buque disponen de un sistema, y ​​ambos pueden operar de forma coordinada».

Este modelo de coordinación entre el buque y la base en tierra se considera un paso práctico hacia la consolidación del transporte marítimo inteligente. Para los operadores de buques, el valor reside no solo en el control remoto, sino también en una mejor información. El estado operativo de un buque podría monitorearse de forma continua, su ruta podría optimizarse y los riesgos podrían evaluarse antes de que derivaran en emergencias.

Más allá de los buques inteligentes, los investigadores chinos también trabajan para alcanzar aguas más profundas.

Li Wenhua, profesor de la Facultad de Ingeniería Marina de la universidad, lidera el desarrollo de sistemas de cabrestante capaces de operar a la máxima profundidad oceánica, los cuales ya han sido utilizados en las investigaciones científicas de aguas profundas de China. Estos sistemas facilitan la toma de muestras del lecho marino, el remolque en aguas profundas y las operaciones con vehículos submarinos operados a distancia; tareas que resultan esenciales para la investigación marina, pero difíciles de llevar a cabo de manera fiable en condiciones extremas.

Uno de los sistemas de cabrestante desarrollados por su equipo ha logrado recuperar muestras desde una profundidad de 7.762 metros bajo la superficie del mar. El equipo también ha desarrollado un sistema de cabrestante para cables electroópticos y otro para sistemas CTD de medición de metales traza, ambos diseñados para operar a la máxima profundidad oceánica, los cuales han sido puestos a prueba en misiones tanto en aguas profundas como en regiones polares.

Durante una operación en el Ártico, el cable se congeló a temperaturas cercanas a los -30 °C y el equipo sufrió un atasco. Li y su equipo trabajaron bajo el viento y la nieve durante casi dos horas hasta lograr reparar el sistema. Posteriormente, él anotó unas breves palabras en su diario de bitácora: «Verificación polar superada».

La nota era concisa, pero capturaba el significado más profundo de su labor: probar equipos marítimos avanzados no solo en laboratorios, sino también en las condiciones reales en las que se espera que deban operar.

(Web editor: 周雨, Zhao Jian)