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11 cuentas de cornalina desenterradas en las ruinas de Sanxingdui arrojan luz sobre la interacción regional durante la Edad del Bronce en China

Por DIARIO DEL PUEBLO digital | el 04 de junio de 2026 | 09:44

Las cuentas de cornalina desenterradas en las ruinas de Sanxingdui. Foto: Agencia de Noticias Xinhua.

Arqueólogos chinos han rastreado los orígenes de 11 cuentas de cornalina desenterradas en las fosas de sacrificio de las ruinas de Sanxingdui, revelando que, hace más de 3.000 años, la antigua civilización Shu, en el suroeste de China, ya había establecido redes de intercambio estables y duraderas con las lejanas estepas del norte y con la Meseta de Loess. El estudio también reveló que estas cuentas de cornalina constituyen los artefactos de este tipo más meridionales descubiertos en China pertenecientes a ese periodo, según confirmó este miércoles el Instituto Provincial de Investigación de Reliquias Culturales y Arqueología de Sichuan.

Descubiertas a finales de la década de 1920 en Guanghan, provincia de Sichuan, las ruinas de Sanxingdui han sido calificadas como uno de los mayores hallazgos arqueológicos del siglo XX a nivel mundial. Desde 2022, se han identificado más de 400 sitios en Sanxingdui, incluyendo cimientos de edificaciones de alto nivel, fosas de ceniza, zanjas de desechos y lugares de producción y procesamiento de artefactos de piedra. Se han desenterrado más de 4.000 artefactos, entre ellos piezas de cerámica, jade y gres, según informó la Agencia de Noticias Xinhua.

Los expertos señalaron que todas las piezas de cornalina habían sido talladas en forma de cuentas, siendo su característica más destacada la presencia de orificios perforados. Las superficies de las cuentas están pulidas y presentan signos visibles de un desgaste prolongado debido a su uso. En las mismas fosas se desenterraron otras reliquias, tales como marfil, objetos de oro y artefactos de bronce, lo que indica que, en aquella época, estas cuentas eran artículos de alto estatus social.

La cornalina es un tipo de cuarzo microcristalino que contiene óxido de hierro. Presenta un color rojo brillante y una textura fina y suave. En la antigua China, la cornalina era un material muy escaso y se consideraba un símbolo de estatus y riqueza. Dado que China no contaba con una tradición en el uso de la cornalina durante la Edad de Piedra, los estudiosos han sostenido durante mucho tiempo que las primeras cuentas de cornalina halladas en el este de Asia procedían, en su mayoría, del comercio a larga distancia con Asia Occidental o Asia Meridional, según el Grupo de Medios de Sichuan.

Sin embargo, las nuevas investigaciones sobre las cuentas de cornalina descubiertas en Sanxingdui han modificado esta perspectiva. El estudio revela que la materia prima de las cuentas de cornalina de Sanxingdui no provenía del extranjero, sino del norte de China, cerca de las montañas Yanshan y de la meseta de Mongolia. Estas cuentas no eran meras joyas, sino también objetos clave utilizados para construir la identidad social en la antigua civilización Shu.

Los arqueólogos realizaron un análisis de elementos traza en las cuentas de cornalina y confirmaron que las materias primas no eran de origen local. Por el contrario, es probable que provinieran de la cordillera de Yanshan y de las zonas situadas al norte de la misma, a más de 1.000 kilómetros al norte de la cuenca de Sichuan. Los investigadores también compararon las cuentas con artefactos de cornalina excavados en la provincia de Gansu (noroeste de China), en la provincia de Shaanxi y en Beijing —que datan del mismo periodo—, y descubrieron que compartían características en sus materias primas asociadas a las regiones del norte.

Este descubrimiento demuestra que, entre el 1500 a. C. y el 1000 a. C., existió una extensa y duradera red de comercio e intercambio que abarcaba el sur de la meseta de Mongolia, la meseta de Loess, el este de la meseta de Qinghai-Xizang, las Llanuras Centrales y la cuenca de Sichuan.

Liu Jiancheng, investigador asociado del Instituto de Investigación de Reliquias Culturales y Arqueología de la provincia de Sichuan, señaló que, hace unos 3.000 años, la sociedad de Sanxingdui se benefició de una red de interacción a larga distancia que llegaba hasta el norte de China y, posiblemente, incluso hasta la meseta de Mongolia. Esto prueba que, durante la Edad del Bronce, hubo un amplio y profundo intercambio cultural entre las distintas regiones de China, y que el carácter integrado y diverso de la civilización china ya se había formado y desarrollado hace miles de años.

Liu indicó que el método de análisis de elementos traza y la base de datos elaborada durante este estudio ayudarán a los investigadores a rastrear los orígenes de otros recursos escasos hallados en Sanxingdui, tales como el bronce, el oro, el cinabrio y el jade. Esto brindará un apoyo fundamental para comprender plenamente la gestión de recursos y las redes de intercambio de la antigua civilización Shu.

(Web editor: 周雨, Zhao Jian)