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Tren Panda convierte la experiencia de la Ruta de la Seda en inolvidables canciones y bailes
![Pasajeros saludan tras abordar el Tren Panda (Jinxiu Tianfu, en chino) en la Estación de Anjing en Chengdu, capital de Sichuan, 19 de mayo del 2026. [Foto: Han Xugang/ China Daily]](/NMediaFile/2026/0611/FOREIGN17811612293101EG6CTSRVO.jpeg)
Pasajeros saludan tras abordar el Tren Panda (Jinxiu Tianfu, en chino) en la Estación de Anjing en Chengdu, capital de Sichuan, 19 de mayo del 2026. [Foto: Han Xugang/ China Daily]
La primera señal de que este no era un tren ordinario llegó a medianoche. No tocaban silbatos, sino tambores. En la estación de Anjing, en Chengdu, la puerta de salida se abrió a una escena que recordaba a un festival. Mujeres ataviadas con hanfu avanzaban con elegancia y faroles palaciegos brillando en sus manos. La Danza del León se abría paso entre la multitud, bajo el fuerte ritmo tradicional. Los pandas caracterizados se tambaleaban con los brazos abiertos, y el aire vibraba con el sonido de instrumentos tradicionales como el guzheng, la pipa y el xiao.
Tan Kar Meng, un malasio de 60 años, no pudo resistirse. Un danzante-león se acercó con movimientos exagerados y juguetones, y Tan actúo de manera espontánea en una noche que ya se sentía teatral.
"Esta experiencia cultural tradicional es increíble", aseguró Tan. "Solo vine a pasarla bien con mis amigos. No me esperaba algo así."
Tan fue uno de los 92 pasajeros del viaje inaugural del Tren Panda(Jinxiu Tianfu, en chino). Su destino: la Región Autónoma Uygur de Xinjiang y recorrer la vasta extensión del noroeste de China, al estilo de la dinastía Song (960-1279).
Para los viajeros, Xinjiang siempre ha sido una tierra de largos viajes y desafíos logísticos. Con más de 1,66 millones de kilómetros cuadrados, tres veces el tamaño de Francia. Cubrir, tanto sus praderas del norte como las ciudades de la Ruta de la Seda del sur en un solo viaje, suele significar días de agotadores trayectos en autobús. Jinxiu Tianfu cambia todo eso: viajas de noche y despiertas frente a un nuevo horizonte.
A bordo, este tren es una galería en movimiento de la estética china. Los 18 vagones cuentan con 46 habitaciones privadas, cada una equipada con baño, controles inteligentes y minibar. El coche de observación ofrece el punto perfecto para disfrutar de la belleza natural de lagos alpinos, picos nevados y cañones del desierto.
El coche comedor sirve sabores de Sichuan junto con especialidades de la Ruta de la Seda. Guías bilingües, mayordomos dedicados, servicio de equipaje las 24 horas y un equipo médico a bordo aseguran que el viaje sea perfecto.
Lo que realmente distingue al Tren Panda es el mundo que recrea en su interior. Motivos de pandas adornan las paredes, mientras que peluches e incluso postres ofrecen un gesto cariñoso hacia Sichuan, la tierra natal de estas queridas criaturas. Sin embargo, el lenguaje de diseño más profundo pertenece a la dinastía Song, cuya estética es considera la cima del refinamiento chino antiguo: simplicidad, moderación y un profundo respeto por la naturaleza.
Ese espíritu de la dinastía Song se respira en cada vagón: en los muebles, las paletas de colores suaves y el espacio vacío dejado intencionalmente sin llenar.
Los pasajeros también son invitados a experimentar las cuatro artes refinadas de la dinastía Song: batir el té, apreciar incienso, arreglar flores y los pergaminos pintados.
El brocado y bordado Shu, patrimonios culturales intangibles de China, presiden asientos, abanicos y adornos. Es un homenaje conmovedor a los 2.000 años de historia de Sichuan en la producción del textil que dio nombre a la Ruta de la Seda.
Tina Ting, de 55 años, llegó desde Taiwán para viajar con su familia y amigos.
"Hacía mucho que queríamos visitar Xinjiang", asegura Ting. Pero recorrer sus regiones norte y sur en autobús tomaría dos semanas para cada zona. Nos dijeron que era agotador pasar horas y horas en la carretera”.
Desde la perspectiva de Ting, tal vez tenga una sola oportunidad de visitar Xinjiang, por eso quiere llevarse los mejores recuerdos a casa.
"Una experiencia como esta vale totalmente la pena", asegura.


