español>>Más

El corazón artificial desarrollado en China avanza hacia los mercados mundiales

Por DIARIO DEL PUEBLO digital | el 25 de junio de 2026 | 15:40

En una sala de exposiciones del Parque Industrial de Suzhou, en la provincia de Jiangsu (este de China), una bomba metálica del tamaño aproximado de una pelota de tenis de mesa funciona silenciosamente. Conectada a una fuente de alimentación y a tubos biomiméticos, su impulsor metálico levita de forma estable en el centro mientras gira a gran velocidad.

El dispositivo es el BrioVAD, un corazón artificial de levitación totalmente magnética desarrollado de forma independiente en China. Desde su creación, ha funcionado ininterrumpidamente y ha simulado miles de millones de latidos, ofreciendo una nueva esperanza a los pacientes que padecen insuficiencia cardíaca terminal.

(Foto facilitada a stdaily.com)

(Foto facilitada a stdaily.com)

Gracias a un diseño que separa el motor de la unidad de levitación magnética, el dispositivo logra un tamaño total más reducido, a la vez que permite un mayor diámetro del rotor y velocidades de funcionamiento más bajas. Esta configuración mejora la compatibilidad con la sangre y reduce significativamente el riesgo de complicaciones.

Tras obtener la autorización para iniciar ensayos clínicos en Estados Unidos, BrioVAD amplió su alcance a Europa. El 2 de junio, se implantó con éxito en un paciente del hospital University Medical Center Utrecht, en los Países Bajos, marcando así su entrada oficial en el mercado europeo.

Este logro es fruto de años de dedicada colaboración entre organismos gubernamentales, hospitales, universidades y socios del sector.

La insuficiencia cardíaca afecta a decenas de millones de personas en todo el mundo. Solo en China, aproximadamente 13,7 millones de personas mayores de 35 años padecen esta afección, incluidos más de un millón de pacientes en fase terminal. Sin embargo, dado que cada año se realizan poco más de 1.000 trasplantes de corazón en todo el país, muchos pacientes disponen de opciones de tratamiento limitadas.

A menudo descritos como la "joya de la corona" de los dispositivos médicos, los corazones artificiales se consideran ampliamente la solución más práctica para tratar a un gran número de pacientes con insuficiencia cardíaca grave. No obstante, el desarrollo de esta tecnología ha resultado ser un desafío enorme.

A principios de este milenio, Chen Chen lideró un equipo en Estados Unidos que desarrolló Levacor, el primer corazón artificial de levitación totalmente magnética en iniciar ensayos clínicos en dicho país. Aunque el producto no logró finalmente la aceptación del mercado debido a su tamaño y a las dificultades de implantación, Chen se convenció cada vez más de que la levitación magnética representaba el futuro de esta tecnología.

Ante la retirada de los inversores de este campo, Chen regresó a China para llevar a cabo su visión en Suzhou. Por aquel entonces, la suspensión hidrodinámica era el enfoque predominante a nivel mundial, un ámbito en el que los investigadores chinos ya estaban obteniendo resultados prometedores.

En lugar de seguir la vía convencional, Chen propuso prescindir por completo de la suspensión hidrodinámica y avanzar directamente hacia la tecnología de levitación totalmente magnética, que planteaba mayores desafíos. Esta audaz propuesta se presentó ante destacados expertos en una reunión del Ministerio de Ciencia y Tecnología celebrada en Beijing en 2009.

Con el tiempo, la tecnología evolucionó desde la investigación de laboratorio hasta la aplicación clínica. En 2017, un paciente en estado crítico recibió un corazón artificial BrioVAD, desarrollado por BrioHealth Solutions, lo que marcó un hito clave en el desarrollo de esta tecnología en China.

Hasta la fecha, los corazones artificiales de la empresa, basados ​​en tecnología de levitación magnética total, se han utilizado para tratar a más de 1.000 pacientes.

El dispositivo BrioVAD de la compañía entró en fase de ensayos clínicos en Estados Unidos en febrero de 2024, tras recibir la autorización de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de ese país, convirtiéndose así en el primer dispositivo médico implantable activo de origen chino en alcanzar este hito.

En noviembre de 2024, el dispositivo se implantó con éxito por primera vez en Estados Unidos, en el Hospital de la Universidad de Emory. Para abril de 2026, más de tres cuartas partes de los 30 principales hospitales estadounidenses —clasificados según el volumen de implantes de corazón artificial— se habían sumado al programa de ensayos.

(Web editor: Zhao Jian, 周雨)