- Más
Contraatacando a la paz

Gritos de "No a la guerra" y "Protejan la Constitución" resonaron entre los presentes mientras, este 23 de junio, la primera ministra japonesa Sanae Takaichi ofrecía un discurso como invitada en una ceremonia conmemorativa para recordar a las víctimas de la Batalla de Okinawa, un cruento episodio de la Segunda Guerra Mundial donde los habitantes de la isla sufrieron lo indecible.
En los últimos años, el gobierno japonés y las fuerzas estadounidenses desplegadas en Japón han continuado reforzando las actividades militares en Okinawa y en otros lugares, construyendo lo que denominan "capacidades de contraataque".
Recientemente, el Cuerpo de Marines de los EE. UU. en Okinawa anunció el despliegue de los últimos sistemas de misiles antibuque y de defensa aérea, decisiones que han generado una creciente preocupación entre los ciudadanos japoneses.
Ante este panorama, varios grupos cívicos en la prefectura han realizado protestas para instar al gobierno a detener la expansión militar, exigir la retirada de las fuerzas estadounidenses de Okinawa y comprometerse a no escalar más las tensiones regionales.
Solo si Japón aprende las lecciones de la historia, cumple a cabalidad con el derecho internacional, respeta su propia 'constitución pacifista' y toma acciones concretas para ganarse la confianza de sus vecinos asiáticos y de la comunidad internacional, se podrá afirmar que ha elegido el camino correcto: uno que sea responsable consigo mismo y con el mundo.


