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Expertos destacan impulso de mecanismos financieros a proyectos que fomentan desarrollo económico sostenible en Brasil

Por Xinhua | el 03 de julio de 2026 | 09:43

El mercado financiero brasileño comienza a abrir un espacio cada vez mayor a las iniciativas que promueven la conservación de los bosques, en una tendencia que busca demostrar que proteger la biodiversidad también puede generar rentabilidad, atraer inversiones y fomentar el desarrollo económico sostenible, coincidieron expertos consultados por Xinhua.

Brasil impulsa en la actualidad mecanismos para facilitar el acceso al crédito de cooperativas, asociaciones y pequeñas empresas que desarrollan actividades productivas sin recurrir a la deforestación.

Especialistas consultados por Xinhua consideran que la "sociobioeconomía", basada en el aprovechamiento sostenible de los recursos de la biodiversidad y el conocimiento de las comunidades tradicionales, ha dejado de ser vista como una actividad marginal para convertirse en un sector estratégico tanto para la agenda ambiental como para la economía brasileña.

"Hoy existe una comprensión mucho mayor de que fortalecer la sociobioeconomía es importante no solo para conservar los bosques, sino también para promover el desarrollo económico, reducir las desigualdades y enfrentar el cambio climático", afirmó la ingeniera ambiental Aline Maldonado.

Según la especialista, durante muchos años las iniciativas de producción sostenible enfrentaron grandes dificultades para acceder al sistema financiero debido a que operan en regiones aisladas, presentan ciclos productivos distintos a los de la agricultura convencional y cuentan con pocas garantías para obtener préstamos.

"El principal cuello de botella siempre fue el acceso al crédito. Existen muchos emprendimientos viables, pero el sistema financiero tradicional no estaba preparado para entender su dinámica ni para evaluar correctamente sus riesgos", explicó.

Maldonado señaló que esta situación comienza a modificarse gracias a la aparición de fondos especializados, líneas de financiamiento verde y programas que combinan recursos públicos y privados para reducir el riesgo de las operaciones.

Uno de esos proyectos es Implementa Sociobio, desarrollado por el instituto Conexsus junto con el Instituto Clima y Sociedad (iCS) y el Banco do Brasil. La iniciativa pretende movilizar 5.000 millones de reales (unos 1.000 millones de dólares) en créditos hasta 2030 para fortalecer cadenas productivas relacionadas con la biodiversidad brasileña.

Los recursos estarán destinados a actividades como la producción de cacao amazónico, açaí, castaña, miel, aceites vegetales, fibras naturales y otros productos obtenidos mediante el manejo sostenible de los bosques.

Para Carlos Eduardo Marques, científico ambiental y especialista en financiamiento sostenible, ampliar los créditos y aportes a este tipo de emprendimientos representa una oportunidad para desarrollar nuevos modelos de negocio y fortalecer la economía de las regiones forestales.

"La inclusión financiera de estos productores genera empleo, ingresos y desarrollo local, al mismo tiempo que preserva los recursos naturales y contribuye al cumplimiento de los compromisos climáticos del país", afirmó.

Los especialistas destacan que la conservación de los bosques produce beneficios económicos que normalmente no son considerados por los mercados tradicionales. Entre ellos figuran la captura de carbono, la regulación del ciclo del agua, la conservación de la biodiversidad y la reducción de los impactos provocados por fenómenos climáticos extremos.

"Cuando mantenemos el bosque en pie, disminuimos riesgos que tienen enormes costos para toda la economía. Reducimos los efectos de las sequías, de las inundaciones, de la pérdida de productividad agrícola y de otros eventos extremos que afectan tanto a las empresas como al sector público", explicó Maldonado.

A su juicio, el verdadero desafío consiste en hacer que mantener el bosque sea una actividad económicamente más atractiva que destruirlo. "La decisión sobre el uso del suelo definirá el nivel de riesgo económico que enfrentará Brasil en las próximas décadas. Cuanto mayor sea la conservación, menores serán los costos asociados al cambio climático", sostuvo.

Brasil alberga cerca del 60 por ciento de la selva amazónica y una de las mayores reservas de biodiversidad del planeta, factores que lo sitúan en una posición privilegiada para atraer inversiones vinculadas a la transición hacia una economía baja en carbono.

En los últimos años, el Gobierno brasileño ha impulsado el Plan de Transformación Ecológica y otros instrumentos destinados a ampliar el mercado de bonos verdes, incentivar proyectos de restauración ambiental y movilizar capital privado hacia actividades sostenibles.

Maldonado y Marques consideran que la expansión de las finanzas verdes puede convertirse en una de las principales fuentes de crecimiento de la economía brasileña durante la próxima década, al combinar innovación, preservación ambiental, generación de empleo y mayor inclusión financiera para comunidades que dependen directamente de los recursos forestales.

Para Marques, el cambio ya está en marcha, aunque todavía queda un largo camino por recorrer.

"Estamos construyendo un nuevo mercado. El capital empieza a comprender que conservar los bosques no es un obstáculo para el desarrollo, sino una oportunidad para crear riqueza de forma sostenible y resiliente", agregó.

(Web editor: 周雨, Zhao Jian)