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Las comentaristas chinas alzan la voz en la Copa del Mundo

Las comentaristas de fútbol Liu Chang (izquierda) y Wu Tong (derecha). Fotos: Cortesía de Liu y Wu.
Cuando los aficionados al fútbol recuerdan una Copa del Mundo, a menudo rememoran los goles, las celebraciones y las voces que los acompañaron durante esos momentos.
Para los espectadores chinos que siguieron el torneo de este verano, dos voces destacaron sobre las demás: las de Liu Chang y Wu Tong, cuyas retransmisiones en Rednote captaron la atención de aficionados de todo el país.
Sin embargo, sus trayectorias van más allá de simplemente abrirse camino en el mundo de la narración futbolística.
Detrás del micrófono, sus carreras se han cimentado sobre los mismos pilares que se exigen a cualquier comentarista profesional: un profundo conocimiento del fútbol, una preparación minuciosa y la capacidad de explicar en tiempo real el ritmo impredecible de un partido.
"La esencia de la narración consiste en acercar el partido a la audiencia", declaró Wu. "Se trata de explicar con precisión lo que está sucediendo y seguir el ritmo del juego".
Liu señaló que narrar un partido requiere algo más que dotes de oratoria.
"Primero, los ojos perciben la retransmisión en directo. Luego, la mente conecta los conocimientos previos con lo que está ocurriendo. Una vez procesada la información, esta se transforma rápidamente en palabras", explicó.

Las comentaristas de fútbol Liu Chang (izquierda) y Wu Tong (derecha). Fotos: Cortesía de Liu y Wu.
Un camino inesperado
Ni Liu ni Wu tenían previsto inicialmente convertirse en comentaristas de fútbol.
Liu llegó a la profesión gracias a una oportunidad imprevista mientras trabajaba como reportera y presentadora de fútbol. Cuando, de repente, un comentarista no pudo continuar, ella tuvo la oportunidad de ponerse frente al micrófono.
Aún recuerda la incertidumbre de su primera vez ante el micrófono, cuando sus conocimientos futbolísticos debían transformarse al instante en palabras habladas.
La vinculación de Wu con el fútbol comenzó antes. Su experiencia como aficionada sentó las bases de una carrera que le permitió narrar el deporte que había seguido durante tanto tiempo.
Su oportunidad surgió tras producir un programa deportivo universitario, donde su pasión y sus conocimientos sobre el juego llamaron la atención.
Un partido de fútbol suele durar 90 minutos, pero la preparación comienza mucho antes del pitido inicial.
El desafío es aún mayor en una Copa del Mundo, donde las comentaristas deben familiarizarse rápidamente con decenas de equipos, incluidos aquellos con poca proyección internacional.
"Antes de que comenzara oficialmente la Copa del Mundo, analizamos los 48 equipos, especialmente aquellos sobre los que era difícil encontrar información durante la fase de clasificación. Necesitábamos conocerlos a fondo", comentó Liu.
En el caso de los equipos menos conocidos, buscaron partidos, estudiaron la trayectoria de los jugadores y elaboraron notas que pudieran actualizarse a lo largo del torneo.
Estilos diferentes, pasión compartida
Aunque últimamente se suele mencionar a Liu y a Wu juntas, ambas han desarrollado estilos de narración distintos.
Liu afirma que la fortaleza de Wu reside en su capacidad para contar historias y en su meticulosa preparación, mientras que Wu considera a Liu una comentarista que destaca por su rapidez de reacción y sus explicaciones claras. Ambas han estudiado a locutores veteranos mientras forjaban su propio estilo.
Liu comenta que ha aprendido de narradores experimentados como Zhan Jun, Yan Qiang, Su Dong y Sun Lei, así como de la comentarista británica Pien Meulensteen. No obstante, aclara que aprender no significa copiar.
"Observamos las virtudes de otros comentaristas veteranos y aprendemos de ellas, pero no todo se adapta a nosotras", señaló Liu.
Una amistad forjada en el fútbol
Liu y Wu empezaron a conocerse, en parte, porque las mujeres comentaristas de fútbol constituyen un colectivo profesional relativamente reducido. Sus primeras conversaciones giraban casi exclusivamente en torno al fútbol.
Con el tiempo, su relación evolucionó de lo profesional a la amistad; comenzaron a compartir experiencias y a apoyarse mutuamente ante los desafíos.
Wu definió su relación como una de "ánimo, apoyo y crecimiento mutuos".
Para Liu, contar con alguien que comprende la profesión es algo muy valioso.
"Cuando surgen dificultades, a veces mirar hacia el propio interior no basta para encontrar la respuesta", afirmó. "Necesitas soluciones que provengan de personas que entiendan el mismo entorno laboral".
Crecer junto a la audiencia
Las redes sociales han transformado la relación entre los comentaristas y los aficionados, permitiendo recibir comentarios inmediatos tras cada transmisión.
Liu recordó que la presión aumentaba al pasar de partidos de menor envergadura a grandes eventos.
"Cuando comentas partidos importantes, el volumen de reacciones es totalmente distinto", comentó.
Señaló que algunas críticas surgían porque el público no estaba acostumbrado a escuchar a mujeres comentaristas. No obstante, afirmó que los comentarios útiles pueden ayudar a mejorar el desempeño.
"Si alguien señala un error real que he cometido, lo agradezco, ya que me permite analizarlo y evitar repetirlo", dijo Liu.
Wu vivió una experiencia similar. Al principio de su carrera, las críticas podían generarle dudas, pero con el tiempo aprendió a centrarse en las sugerencias constructivas.
"A veces, como trabajamos hasta altas horas de la noche, podemos cometer errores sin darnos cuenta", explicó. "Si los espectadores señalan algún detalle, reflexiono sobre si tienen razón".
Ambas han sido testigos de la evolución del público futbolístico. Liu destacó cómo las redes sociales han transformado la forma en que los aficionados comentan los partidos, mientras que Wu señaló que los seguidores más jóvenes se están convirtiendo en participantes activos.
"Ya no son solo receptores de información", afirmó. "También son creadores de contenido".
Más que un momento en la Copa Mundial
Aunque la Copa Mundial ofrece el escenario más importante del fútbol, Liu y Wu subrayan que la labor de comentarista se forja a través de años de trabajo menos visible.
Para los jóvenes que aspiran a dedicarse a esta profesión, Liu señaló que la pasión es necesaria, pero no suficiente.
"Antes de comentar partidos de la Copa Mundial, ya habíamos narrado muchísimos encuentros", comentó.
Wu comparte esta misma opinión.
"La pasión es el punto de partida, pero no lo es todo", aseguró. "Se necesita paciencia para adquirir conocimientos y mantener vivo el entusiasmo por este deporte".
Puede que la Copa Mundial haya dado a conocer a Liu y Wu ante una audiencia más amplia, pero ninguna de las dos considera el torneo como una meta final. Para ellas, cada partido —ya sea visto por millones de personas o por unas pocas— representa una nueva oportunidad para comprender el fútbol y narrar su historia.


