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Una amistad que une a La Habana y Beijing: el intercambio educativo fortalece los vínculos entre los pueblos
Una amistad que une a La Habana y Beijing

Alberto Blanco Silva, embajador de Cuba en China, pronuncia el discurso de apertura en la presentación de un nuevo libro en Beijing el 14 de julio de 2026. Foto: Dong Feng/GT
Un evento celebrado en la Embajada de Cuba en China reunió el 14 de julio de 2026 en Beijing a diplomáticos, funcionarios, así como a estudiantes y graduados de China y Cuba de diversas generaciones, para conmemorar el centenario del nacimiento del líder revolucionario cubano, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, y el vigésimo aniversario del lanzamiento del Programa de Formación para Jóvenes Chinos en Cuba. Durante el acto se presentó un libro sobre dicho programa para celebrar una historia compartida de amistad, aprendizaje mutuo y cooperación entre Cuba y China.
Alberto Blanco Silva, embajador de Cuba en China, destacó la celebración de la amistad entre Cuba y China y la histórica cooperación educativa, así como la visión de Fidel Castro de que la educación constituye una de las formas más profundas de cooperación entre países.
Es un honor para Cuba haber sido el primer país del hemisferio occidental en establecer relaciones diplomáticas con la República Popular China, afirmó el embajador Blanco.
Blanco señaló que "en el año en que conmemoramos el centenario del nacimiento del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, recordamos también su extraordinaria visión estratégica: la cooperación educativa sirve como un instrumento insustituible para acercar a los pueblos y trabajar juntos por un futuro mejor".
Fruto de esa visión se creó el Programa de Formación para Jóvenes Chinos en Cuba, que se desarrolló durante la década de 2006 a 2016 y ofreció oportunidades de capacitación a jóvenes chinos procedentes principalmente de las regiones central y occidental del país.
Como resultado, 3.497 jóvenes chinos de 29 provincias y regiones completaron cursos intensivos de español y de nivel avanzado en Cuba. De ellos, 1.671 cursaron estudios universitarios y obtuvieron títulos en Enfermería, Educación, Humanidades, Psicología Educativa, Turismo y Medicina, detalló Blanco.
Hu Wei, secretario general del Consejo de Becas de China, afirmó en su discurso que la amistad entre China y Cuba tiene raíces profundas y una larga historia. "Somos verdaderamente buenos amigos, buenos hermanos y buenos camaradas. Representamos un ejemplo brillante de solidaridad y coordinación entre países socialistas, así como de cooperación sincera y apoyo mutuo entre países en desarrollo". Desde el establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, el programa de becas del gobierno chino ha financiado los estudios de más de mil estudiantes cubanos en nuestro país, señaló Hu.
En los últimos años, China ha ofrecido a la parte cubana un total de 200 plazas de beca anuales, con el objetivo de incentivar a más jóvenes cubanos destacados a venir a China para su educación y formación, añadió Hu.
Citando un dicho español muy conocido en Cuba —«la distancia separa cuerpos, no corazones»—, Hu explicó que en China existe un refrán similar: «Si tienes un amigo lejano que conoce tu corazón, la distancia no puede separarlos».
Sobre la base de nuestros vínculos fraternales, Hu propuso profundizar y ampliar la cooperación educativa entre China y Cuba.
"Fortalezcamos la confianza y el entendimiento mutuos a través de los intercambios educativos; impulsemos nuestra amistad tradicional y dotemos de un renovado vigor juvenil y un impulso duradero a la cooperación integral y a la amistad entre China y Cuba en la nueva era", declaró Hu.
El nuevo libro, titulado Memorias del Programa de Formación de Jóvenes Chinos en Cuba, constituye una valiosa contribución a la preservación de un hito importante en la historia de la cooperación educativa entre ambos países y ya está a disposición del público chino.
Durante la sesión, graduados de China y Cuba compartieron sus experiencias de estudio en el otro país.
Lu Lu, estudiante originaria de la provincia de Gansu, en el noroeste de China, declaró que la educación superior que recibió en Cuba fue fundamental para su desarrollo profesional. Cursó la licenciatura en Español en la Universidad de La Habana entre 2009 y 2014, y posteriormente realizó una maestría en Gestión Turística entre 2018 y 2020.
Durante dos décadas, jóvenes chinos han estudiado en Cuba, adquiriendo competencias y dominio del idioma. "Hoy prosperamos en sectores clave, gracias a la educación cubana y a la inestimable amistad que nos une a los países latinoamericanos", afirmó. Actualmente, Lu trabaja como supervisora de proyectos.
Rong Wenzheng, quien estudió en la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana entre 2006 y 2015, comentó que Cuba es para él como un segundo hogar y que la cooperación educativa ha fomentado los intercambios bilaterales.
"Los años que pasé en Cuba marcaron una etapa muy importante de mi vida, especialmente por la rigurosa formación médica de alta calidad que recibí", señaló Rong, quien ahora trabaja en el Primer Hospital Afiliado de la Universidad de Zhengzhou.
Por su parte, Rubén Barroso, recién graduado de una maestría en la Universidad de Energía Eléctrica del Norte de China, dijo que siente a los chinos como su familia y considera a China su segundo hogar.
Barroso regresará en unas semanas para trabajar en su empresa en Cuba: "Extrañaré a mis amigos, la deliciosa comida china y esta sociedad en rápido desarrollo y llena de nuevas tecnologías", comentó.


