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Las "ovejas fotovoltaicas", un modelo ganador en Qinghai

Por DIARIO DEL PUEBLO digital | el 27 de julio de 2026 | 14:45

Ovejas pastan bajo paneles solares en una planta fotovoltaica en Qinghai. [Foto de China Daily]

Ovejas pastan bajo paneles solares en una planta fotovoltaica en Qinghai. [Foto de China Daily]

Pastar rebaños de ovejas bajo paneles fotovoltaicos está ayudando a los parques solares a reducir los costes de poda, restaurar la vegetación y proporcionar un mejor forraje para consumo animal, un modelo al que los lugareños llaman "ovejas fotovoltaicas".

El término se refiere al ganado ovino criado bajo paneles solares. En este modelo, los paneles generan electricidad limpia a la vez que proporcionan sombra, reducen la erosión eólica y crean condiciones que favorecen el crecimiento de la hierba. Durante la temporada de crecimiento, las ovejas se alimentan de la hierba, convirtiendo los parques solares en espacios compartidos para la generación de energía limpia, el control de la desertificación y la ganadería ecológica.

El modelo se ha desarrollado en los condados de Gonghe y Xinghai, situados en la prefectura autónoma tibetana de Hainan, en la provincia de Qinghai.

Desde 2022, Hainan ha promovido el desarrollo coordinado del control de la desertificación fotovoltaica y los pastizales fotovoltaicos. Hasta la fecha, se han establecido 32 pastizales ecológicos fotovoltaicos y 56 zonas de pastoreo en bases solares operadas por múltiples empresas. El programa involucra a 18 colectivos de aldeas y 6.330 hogares en cinco municipios.

De igual manera, la prefectura ha planificado 609 km² de parques fotovoltaicos, de los cuales ya se han construido 420 km². De acuerdo a los cálculos de las autoridades locales de silvicultura y praderas, la producción media de hierba en los parques ha alcanzado los 174 kilogramos por cada 0,06 hectáreas, produciendo alrededor de 118.000 toneladas métricas de forraje al año. Con una tasa de utilización del 70%, la hierba puede sustentar a unas 100 mil ovejas.

Para Yeduo, un pastor tibetano de 50 años del municipio de Tiegai, los beneficios han sido inmediatos.

Antes de trasladar su rebaño a un parque fotovoltaico a finales de 2018, Yeduo pastoreaba más de 100 ovejas en sus propias tierras, donde el forraje era limitado y la calidad muy inferior. Su rebaño tenía que desplazarse cada año para consumir pastos estacionales.

Ahora, Yeduo cuida de unas 300 ovejas que pastan bajo los paneles solares.

"La hierba bajo los paneles fotovoltaicos es mucho mejor", asegura Yeduo. "Las ovejas ganan peso más rápido y valen más cuando se venden. Esto ha incrementado mis ingresos".

El nuevo modelo de pastoreo también ha facilitado la labor. En el pasado, Yeduo tenía que guiar a sus ovejas más de 10 km hasta pastos estacionales y, a veces, comprar forraje adicional. Ahora su rebaño puede permanecer en una sola zona durante gran parte de la temporada.

Yeduo todavía recuerda cómo era la zona antes de que se construyera el parque solar.

"Solía estar muy desertificada", señaló este experimentado pastor. "Cuando soplaba el viento, todo se llenaba de polvo. A veces el viento duraba uno o dos meses y las ovejas no podían ni salir a pastar".

Jiu Xiantai, subdirector de la Oficina de Agricultura y Ganadería de la prefectura de Hainan, indicó que los paneles solares han mejorado el microclima local.

"Los paneles proporcionan sombra, reducen el viento y ayudan a evitar que la arena entierre la hierba joven", explica Jiu. "En algunas zonas desertificadas, la producción anual de forraje solía ser de apenas 50 kg por cada 0,06 hectáreas. Ahora alcanza entre 150 y 200 kg".

Jiu destacó que el modelo aporta beneficios tanto para las empresas de producción de energía solar como para los pastores y el medio ambiente. Las compañías ahorran en costes de corte de césped, los pastores gastan menos en forraje y traslados de pastos, y la vegetación que crece bajo los paneles ayuda a controlar la arena y a restaurar los pastizales.

La gestión también se ha estandarizado más. En el pasado, algunos pastores llevaban a sus ovejas a los parques solares mediante acuerdos privados con las empresas. Ahora, las cooperativas colectivas de las aldeas firman acuerdos con las empresas fotovoltaicas, y el pastoreo se organiza de acuerdo con la capacidad de carga de las praderas.

Cada zona de pastoreo suele albergar a unas 400 ovejas, y cada animal lleva una etiqueta electrónica en la oreja para su trazabilidad. El pastoreo suele llevarse a cabo de junio a octubre, evitando el uso intensivo de la hierba.

La prefectura también ha impulsado la marca de "ovejas fotovoltaicas", ampliando las ventas a través de compras corporativas, programas de cooperación este-oeste, transmisiones en directo (livestreaming) y canales de supermercados. Los colectivos de las aldeas registran un crecimiento medio de los ingresos anuales en torno a los 14,57 millones de yuanes (2,15 millones de dólares), mientras que los hogares participantes ganan unos 2.300 yuanes más (339 dólares) como promedio.

El apoyo gubernamental incluye subvenciones, prevención de enfermedades y servicios de comercialización. Los pastores reciben subsidios de entre 30 y 50 yuanes por cada oveja vendida. Si las ovejas enviadas a los mercados de ganado no se venden de inmediato, a corto plazo el gobierno cubre los costes del forraje.

Hainan seguirá mejorando las normas de gestión de pastizales, los estándares de cría, los acuerdos de pastoreo y la trazabilidad, al tiempo que desarrolla un modelo operativo que vincule a las empresas, los colectivos de las aldeas, las bases fotovoltaicas y los pastores.

"Pastorear bajo los paneles nos ha traído muchos beneficios", sostiene Yeduo.

"La hierba es mejor, las ovejas crecen mejor y la vida es mejor", asegura.

(Web editor: Zhao Jian, 周雨)