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Investigadores chinos descubren la necrópolis de ballenas más grande y profunda del mundo

Por DIARIO DEL PUEBLO digital | el 04 de agosto de 2026 | 16:05
Investigadores chinos descubren la necrópolis de ballenas más grande y profunda del mundo
Recuperación de huesos fósiles de ballena mediante el brazo manipulador del sumergible chino Fendouzhe en el lecho profundo de la Zona de Diamantina. (Foto: Cortesía de Global TREnD, IDSSE)

Por Li Hang

A casi 6.800 metros de profundidad en el sureste del Océano Índico, numerosos restos de ballenas yacen dispersos por el lecho marino, como parte de un vasto cementerio submarino que se extiende unos 1.200 kilómetros a través de la zona de Diamantina. Más de diez millones de restos de ballenas podrían haberse acumulado allí durante millones de años.

Este descubrimiento fue posible gracias a las avanzadas capacidades de exploración en aguas profundas de China. Utilizando el buque de investigación chino Tansuoyihao y el sumergible tripulado Fendouzhe, científicos del Instituto de Ciencia e Ingeniería de Aguas Profundas (IDSSE, por sus siglas en inglés) de la Academia de Ciencias de China y sus colaboradores internacionales documentaron 476 fósiles de cetáceos y cinco comunidades activas de caída de ballenas en toda la zona.

Estos hallazgos se han publicado en la revista internacional Nature en un estudio titulado "Una necrópolis de ballenas de aguas profundas de 5,3 millones de años en la zona de Diamantina".

Una caída de ballena (whale fall) ocurre cuando el cadáver de una ballena se hunde en el lecho marino, creando una fuente concentrada de materia orgánica y nutrientes para los organismos de aguas profundas.

A menudo descritas como "oasis de vida en las profundidades marinas", a medida que la ballena se descompone, diferentes partes del cadáver nutre comunidades sucesivas de organismos, creando un ecosistema altamente especializado en el lecho marino.

La expedición que condujo a los hallazgos tuvo lugar en 2023. Durante la tercera inmersión de la expedición, el equipo avistó fósiles de ballenas rondando los 7 mil metros de profundidad. Los restos estaban parcialmente enterrados en sedimentos blandos y cubiertos de óxidos oscuros de hierro y manganeso.

"Recogimos todos los huesos y fósiles de ballenas utilizando los brazos robóticos del sumergible Fendouzhe", declaró al Global Times Zhou Peng, coautor del estudio.

"Crucialmente, el Fendouzhe es actualmente el sumergible tripulado con mayor capacidad a plena profundidad oceánica del mundo en términos de investigación científica", señaló Zhou. Muchos coautores pudieron observar de primera mano y tomar decisiones en tiempo real sobre qué especímenes recolectar, una ventaja particularmente importante para identificar y muestrear selectivamente fósiles frágiles en entornos extremos.

"El sumergible tripulado Fendouzhe ha creado oportunidades de investigación sin precedentes y es esencial para los principales avances del estudio", afirmó Zhou.

Tras el descubrimiento inicial, el equipo realizó 32 inmersiones para mapear la distribución de las caídas de ballenas y fósiles e investigar la composición de sus ecosistemas.

A lo largo de un tramo de lecho marino de aproximadamente 1.200 kilómetros, los investigadores documentaron 485 sitios de caída de ballenas o conjuntos fósiles, incluidas cinco caídas de ballenas activas. Entre ellos, una caída de ballena activa ubicada a 6.789 metros es el ecosistema de caída de ballenas más profundo descubierto hasta la fecha. El cadáver más grande encontrado fue un esqueleto de cinco metros de longitud a 5.610 metros, identificado como un rorcual aliblanco antártico. Los hallazgos ampliaron el límite de profundidad conocido de los ecosistemas de caída de ballenas en más de 2.500 metros. Antes de este estudio, la caída de ballena más profunda conocida se había reportado a una profundidad de unos 4.204 metros en el suroeste del Océano Atlántico.

La mayoría de los fósiles de ballenas pertenecían a zifios, un grupo de cetáceos de buceo profundo cuya abundancia, distribución y ecología siguen siendo poco conocidas y que se conocen principalmente por varamientos raros. Los fósiles encontrados incluyeron zifios de buceo profundo, tanto extintos como actuales. Una especie extinta fue identificada como nueva: el Pterocetus diamantinae.

Utilizando la datación por isótopos de estroncio, los investigadores muestran que las caídas de ballenas se han estado acumulando en esta región durante al menos 5,3 millones de años, proporcionándoles un registro fósil continuo para rastrear la evolución de los cetáceos de buceo profundo, indicóSong Xikun, uno de los autores del IDSSE, al Global Times.

“Este descubrimiento remodela nuestra comprensión de los límites y la biogeografía de los ecosistemas de caída de ballenas”, afirmó Song. “El vasto registro fósil también proporciona un archivo para rastrear la evolución de los cetáceos de buceo profundo a lo largo del tiempo geológico”.

Las caídas de ballenas son oasis de aguas profundas en los fondos marinos y albergan ecosistemas únicos de biodiversidad relativamente alta.

“El descubrimiento de un aporte de carbono orgánico a gran escala, persistente y pulsado podría remodelar potencialmente la estructura trófica béntica a escala regional, con implicaciones a largo plazo para la productividad y la biodiversidad bénticas”, señaló Song.

Los investigadores afirman que podrían existir otras "necrópolis" de ballenas en otros hábitats de zifios, como Sudáfrica, la península ibérica y alrededor de las islas Crozet y Kerguelen. Los fósiles recuperados a través de operaciones de pesca de arrastre anteriores sugieren que archivos ocultos similares pueden estar más extendidos en las profundidades del océano global.

"Hay más fósiles allá abajo", declaró Peng Xiaotong, autor principal del estudio e investigador del IDSSE.

"Se han encontrado fósiles de caídas de ballenas en otros fondos oceánicos, pero no se han verificado como cementerios potenciales de ballenas", precisó.

Este descubrimiento se realizó como parte del Programa Global de Exploración Hadal, encabezado por el Instituto IDSSE, y cuyo objetivo es transformar la investigación hadal fragmentada en una misión global coordinada para explorar, comprender y proteger los ecosistemas marinos más inaccesibles del planeta.

"Aunque nuestro objetivo principal no era buscar caídas de ballenas o fósiles, el descubrimiento llegó como una grata sorpresa", asegura Peng. "Ese es el verdadero significado de explorar la zona hadal: nos adentrando en lo desconocido y misterioso del océano, y entonces puede ser sorpresivo".

Los siguientes pasos del equipo incluyen completar las descripciones de las especies de ballenas fósiles, con colaboradores italianos, e investigar el mecanismo de formación de la vasta necrópolis.

Cráneos fósiles de tres zifios recuperados a profundidad abisal en la Zona de Diamantina. (Foto: Cortesía de Global TREnD, IDSSE)
(Web editor: 周雨, Zhao Jian)