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Tendencias en redes sociales transforman la percepción de China entre los jóvenes de todo el mundo

Por DIARIO DEL PUEBLO digital | el 19 de agosto de 2026 | 15:20

Turistas franceses aguardan el viernes en la estación ferroviaria de Kunming Sur para abordar el tren de alta velocidad China-Laos con destino a Xishuangbanna, en la provincia de Yunnan, suroeste de China. Yunnan se ha convertido en un destino muy popular tanto para viajeros nacionales como extranjeros que buscan escapar del calor y disfrutar de sus vacaciones de verano. YANG ZIXUAN/XINHUA

Turistas franceses aguardan el viernes en la estación ferroviaria de Kunming Sur para abordar el tren de alta velocidad China-Laos con destino a Xishuangbanna, en la provincia de Yunnan, suroeste de China. Yunnan se ha convertido en un destino muy popular tanto para viajeros nacionales como extranjeros que buscan escapar del calor y disfrutar de sus vacaciones de verano. YANG ZIXUAN/XINHUA

A medida que los turistas extranjeros eluden los medios de comunicación tradicionales para compartir experiencias sin filtros de la vida diaria de China, una oleada de tendencias en las redes sociales está cambiando la forma en que el público joven de todo el mundo percibe al gigante asiático.

Bajo los hashtags #China-Travel, #ChinaShopping, #ChinaCool y #Chinamaxxing, creadores jóvenes en TikTok, YouTube e Instagram documentan visitas inmersivas a ciudades chinas. Las tendencias reflejan un cambio más amplio hacia la exploración cultural de primera mano entre los viajeros de la Generación Z, nacidos entre mediados y finales de los años 90 y principios de los 2010.

El término "Chinamaxxing" fusiona "China" con la jerga de Internet de la Generación Z "maxxing", una palabra que significa adoptar y optimizar por completo un estilo de vida en torno a una cultura determinada. Ganó tracción a nivel mundial después de que creadores en línea compartieran clips con estilos de vida cotidianos chinos como beber agua tibia, practicar baduanjin (un ejercicio aeróbico tradicional chino), usar ropa tradicional y disfrutar minidramas chinos.

La entrada #ChinaTravel documenta viajes urbanos inmersivos más allá de los monumentos icónicos. Por su parte, #ChinaShopping destaca las compras en auge de productos electrónicos, artículos de belleza y bienes de consumo diario de estilo guochao (lo "chico-chic"), y #ChinaCool tiene un doble significado: tanto para escapadas refrescantes de verano en las regiones montañosas de China, como a favor de la admiración de infraestructuras digitales, conveniente transporte público y vibrante cultura urbana.

Deng Ning, profesor y vicedecano de la Escuela de Ciencias del Turismo de la Universidad de Estudios Internacionales de Beijing, afirmó que existe una diferencia fundamental entre el turismo receptivo actual y el turismo de épocas anteriores.

Hace décadas, los turistas extranjeros visitaban China con los estereotipos preconcebidos de una "antigua nación oriental" y se limitaban a visitar monumentos simbólicos como la Gran Muralla y el Museo del Palacio Imperial, señaló Deng. Y añadió que el fenómeno actual del "Chinamaxxing" representa una revolución sin filtros, impulsada por los algoritmos de las redes sociales.

"Los visitantes extranjeros ya no persiguen los lugares de interés que asumimos que quieren ver; se sumergen en la vida local tangible y moderna: deambulan por mercados húmedos, compran té de burbujas mediante códigos QR móviles y aprecian los bailes que ocurren en los parques comunitarios", precisó Deng.

"China se ha transformado de un objeto a ser interpretado por forasteros en un sujeto experimentado, discutido y redefinido a través de encuentros personales reales", afirmó.

Para Deng, cuando los visitantes extranjeros desarrollan una impresión favorable de China a partir de experiencias sencillas como escanear códigos QR para pagar compras, beber el té de burbujas o recibir amabilidad en el metro, este tipo de "poder blando de base" tiene un poder persuasivo mucho mayor que cualquier video promocional oficial.

Experiencias auténticas

Chen Hong, director del Instituto de Estudios de Área de la Escuela de Lenguas Extranjeras de la Universidad Normal de China Oriental, indicó que los principales medios de comunicación occidentales y las élites políticas durante mucho tiempo monopolizaron las narrativas sobre China, reduciendo al país a etiquetas unidimensionales como "amenaza a la seguridad" o "rivalidad geopolítica".

Ahora, estas tendencias en hashtags se centran en las rutinas diarias chinas, los espacios urbanos, los hábitos de consumo y la dinámica social en lugar de vivir en los titulares políticos.

"Si bien la falsa narrativa de la 'amenaza china' no ha desaparecido, su poder interpretativo, que antes era exclusivo de titulares, está siendo diluido constantemente por las experiencias auténticas de viaje", señaló.

Chen también considera que la desconfianza hacia los principales medios de comunicación tradicionales y el descontento con los altos costos de vida, la fragmentación social y la soledad de sus propias sociedades están alimentando la curiosidad por China entre los miembros occidentales de la Generación Z.

El contenido turístico generado por pares ofrece una autenticidad potente. Incluso las quejas ocasionales y leves de los visitantes hacen que sus observaciones positivas sean mucho más persuasivas, una ventaja única que ninguna campaña oficial puede replicar. En este sentido, las historias sobre China más convincentes son aquellas contadas por los propios visitantes internacionales tras estancias inmersivas.

Gina Lynn Dijkstra, de 19 años, estudiante de licenciatura de la Universidad de Leiden en los Países Bajos, manifestó que la propaganda occidental la llenó de prejuicios antes de poder llegar a Beijing a finales de julio.

"Paradójicamente, me sentí más libre en China que en Europa. Beijing garantizó la libertad de salir de noche y la libertad de visitar de forma segura lugares públicos como parques frondosos y zonas concurridas de la ciudad en todo momento", afirmó.

Dijkstra se mostró profundamente conmovida por la sincera amabilidad mostrada por extraños y voluntarios, y citó una frase de “Las Analectas” de Confucio para resumir su viaje: "¿No es un placer tener amigos que vienen de lejos?". Aunque no está familiarizada con la tendencia en línea "Chinamaxxing", ha llevado un nuevo hábito diario a casa: pasear por las calles de la ciudad con té de burbujas y bocadillos como una forma informal de socializar.

Roxy Ye, de 20 años, también nacida en los Países Bajos y con raíces familiares chinas, comentó que a principios de este mes primera vez llegó a Beijing como turista. Ella quedó atónita ante la inigualable sensación de seguridad que se perciben en la ciudad.

"Fui a la Plaza de Tian'anmen para ver la ceremonia de izamiento de la bandera, y sin embargo no dudé en subirme a un taxi sola en plena noche. Analizando en retrospectiva, me di cuenta de que probablemente no habría hecho esto ni siquiera en mi ciudad natal", concluyó Ye.

(Web editor: Zhao Jian, 周雨)