español>>Sociedad

Expertos internacionales afirman que las advertencias tradicionales son insuficientes para prevenir avalanchas de hielo y roca

Por DIARIO DEL PUEBLO digital | el 04 de septiembre de 2026 | 13:44

Zona afectada por el deslizamiento de lodo en el puerto de Gyirong, a lo largo de la frontera entre China y Nepal en la Región Autónoma de Xizang, 26 de agosto de 2026. (Foto: Xinhua)

Por Shen Sheng

El devastador deslizamiento de lodo que se desplazó en minutos desde el monte Langtang Lirung, en Nepal, hasta la Región Autónoma de Xizang, pone de relieve el creciente desafío que representa detectar y alertar sobre desastres de avalanchas de hielo y roca de rápido movimiento en el Himalaya, señalaron expertos internacionales al Global Times, advirtiendo que este tipo de eventos podrían volverse más frecuentes a medida que los glaciares y el permafrost se desestabilicen bajo un clima en pleno calentamiento.

Una avalancha de hielo y roca originada en un glaciar de alta montaña en Nepal desencadenó el desastre que afectó el 26 de agosto al puerto de Gyirong. Un glaciar en la pendiente norte del monte Langtang Lirung se fracturó a una altitud de unos 5.200 metros, enviando una avalancha rápidamente hacia los 4 mil metros, donde erosionó la ladera de la montaña y se transformó en un colosal flujo de escombros. El flujo recorrió unos 22 kilómetros antes de llegar al puerto de Gyirong, situado a una altitud de unos 1.800 metros, informó la Agencia de Noticias Xinhua.

El desastre fue excepcionalmente rápido. El flujo de escombros llegó al puerto apenas unos seis o siete minutos después del colapso inicial.

Jakob Steiner, geocientífico de la Universidad de Graz en Austria, declaró al Global Times que las imágenes satelitales y la profundidad de la cicatriz indican que el evento pudo haber comenzado con una falla en la roca madre, en lugar de una inestabilidad del glaciar en sí.

"El hielo solo aportó material y probablemente contribuyó a la onda de crecida y a su magnitud", indicó el geocientífico.

Steiner también enfatizó que los cambios ambientales a largo plazo y la inestabilidad de la pendiente fueron probablemente más importantes que el derretimiento a corto plazo de la nieve y el hielo observado antes del colapso. El deshielo reciente pudo haber actuado como el detonante final, mientras que la pendiente podría haber fallado un poco más tarde.

Kristen Cook, geomorfóloga del Instituto de Ciencias de la Tierra de la Universidad Grenoble Alpes en Francia, señaló que la roca madre colapsó primero. Dado el tamaño relativamente pequeño del glaciar en comparación con la masa rocosa involucrada, afirmó, era poco probable que la inestabilidad glaciar hubiera tenido una influencia importante en la falla inicial.

Cook indicó que la estabilidad a largo plazo de la pendiente habría estado influenciada por una combinación de calentamiento climático, procesos geológicos y actividad tectónica, aunque la investigación sobre estos factores aún está en curso.

El evento también desafía las clasificaciones convencionales de los desastres de alta montaña.

Cook señaló que el suceso de Langtang Lirung fue muy similar al mortífero desastre de Chamoli de 2021 en Uttarakhand, India , quien rechazó las descripciones del evento del 26 de agosto como una inundación por desborde de lago glaciar (GLOF, por sus siglas en inglés).

"Fue una avalancha de roca y hielo que continuó fluyendo valle abajo tras el colapso inicial", explicó Cook. Y añadió que no hubo un embalse y ruptura iniciales involucrados en el evento en sí. Esta distinción es importante para la preparación ante desastres, debido a que un evento destructivo similar a una inundación puede ocurrir sin la presencia de un lago glaciar.

Ambos expertos mencionaron el flujo masivo catastrófico de 2021 que descendió hacia los valles en Chamoli, en el estado indio de Uttarakhand, causando una devastación generalizada y dañando gravemente dos proyectos hidroeléctricos. Más de 200 personas murieron o desaparecieron.

Steiner identificó a Chamoli como la comparación más cercana al evento de Langtang Lirung en términos de los procesos involucrados, aunque los volúmenes y el terreno diferían.

Por lo tanto, el desastre subraya la necesidad de ampliar las evaluaciones de amenazas más allá de las GLOF convencionales y otros peligros relacionados con los glaciares que resulten más familiares.

Sin embargo, el mayor desafío puede ser detectar este tipo de eventos con la suficiente antelación antes de que ocurran.

Cook indicó que actualmente no existen sistemas de alerta temprana operativos basados en monitoreo sismológico para este tipo de eventos, y los sistemas de alerta temprana basados en satélites tampoco operan de manera generalizada.

Por otra parte, el monitoreo hidrológico tiene sus propias limitaciones. Los instrumentos instalados junto a los ríos pueden ser destruidos por las mismas inundaciones que se supone deben detectar. Incluso cuando sobreviven el tiempo suficiente para registrar el inicio de una crecida, es posible que no logren determinar su magnitud con la rapidez necesaria para proporcionar información útil a las comunidades río abajo.

Steiner señaló que la detección es "muy complicada", apuntando que incluso cuando se detecta una señal potencialmente peligrosa, los expertos aún necesitan interpretarla. De lo contrario, una confianza excesiva en las señales literales podría generar demasiadas falsas alarmas.

“En su lugar, analizar imágenes satelitales en busca de patrones preocupantes antes de un colapso podría resultar más útil”, afirmó.

En sintonía, Cook propuso desarrollar un monitoreo automatizado de la deformación de laderas mediante teledetección, lo que podría ofrecer una vía más práctica para identificar laderas inestables en terrenos de gran altitud y de difícil acceso.

Sin embargo, este desastre no debe considerarse como un evento extremo aislado.

"Lamentablemente, consideramos esto sin duda como un patrón emergente", aseguró . "Ya no es un evento aislado y debemos prepararnos para verlo con más frecuencia".

Aunque el evento de Langtang Lirung fue extremadamente grande, Cook ofreció una evaluación más matizada y prevé más cascadas de inundaciones relacionadas con avalanchas de roca y hielo en toda el Asia de Alta Montaña en el futuro, aunque la mayoría probablemente sean considerablemente más pequeñas.

Cook también destacó que incluso un colapso 100 veces menor que el de Langtang Lirung podría potencialmente generar una inundación desastrosa, citando como ejemplo el flujo de lodo de 2023 en Shovi, Georgia.

La combinación de áreas fuente a gran altitud, terreno empinado, transformación rápida y ventanas de advertencia sumamente reducidas significa que los enfoques convencionales de alerta de desastres pueden resultar insuficientes.

"La clave es desarrollar un monitoreo automatizado de la deformación de laderas utilizando teledetección", concluyó Cook.

(Web editor: 周雨, Zhao Jian)