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Bolivia relanza su estrategia de refinación para reducir dependencia de combustibles importados
El Gobierno de Bolivia relanzó este miércoles YPFB Refinación con una estrategia que busca recuperar la producción nacional de combustibles mediante la importación de petróleo crudo para procesarlo en las refinerías de los departamentos de Cochabamba y Santa Cruz, con el objetivo de aprovechar infraestructura industrial subutilizada y reducir la dependencia de gasolina y diésel refinados adquiridos en el exterior.
La iniciativa pretende que ambas plantas recuperen protagonismo en el abastecimiento interno de gasolina, diésel y combustible de aviación, después de que la caída de la producción petrolera nacional redujera la disponibilidad de materia prima y dejara parte de la capacidad instalada sin utilizar.
"Hoy estamos relanzando una YPFB que empiece a producir y que empiece a dar diésel y gasolina, jet fuel y que nos dé servicio", afirmó el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, durante un acto público en la planta Gualberto Villarroel, en el departamento de Cochabamba, quien aseguró que la refinación "se está activando" nuevamente en ambos departamentos.
El plan contempla importar crudo desde el mercado internacional y trasladarlo desde la terminal de Arica, en Chile, mediante la red de oleoductos hasta las refinerías bolivianas.
Según las cifras expuestas por Paz Pereira, las dos plantas tienen una capacidad instalada conjunta para procesar 63.750 barriles de petróleo por día, aunque actualmente procesan unos 24.067 barriles diarios, equivalentes al 37 por ciento de ese potencial.
El Gobierno atribuye la baja utilización principalmente a la caída de la producción petrolera nacional, que redujo la disponibilidad de materia prima para las refinerías.
Para cubrir ese déficit, el Ejecutivo promulgó el Decreto Supremo 5701, que habilita nuevamente la importación de crudo para su procesamiento en las plantas nacionales.
En una primera etapa, YPFB prevé incorporar 10.000 barriles diarios de petróleo importado. La materia prima será trasladada desde la terminal chilena de Arica mediante la red de oleoductos hasta las refinerías bolivianas.
Paz Pereira afirmó que, con esta estrategia, la producción mensual de gasolina podría aumentar de 61 a 113 millones de litros y la de diésel de 16 a 39 millones de litros. El presidente también aseguró que Bolivia podría recuperar la autosuficiencia en combustible de aviación a partir de 2027.
Por su lado, el presidente de YPFB, Sebastián Daroca, señaló que el procesamiento inicial de 10.000 barriles diarios de crudo importado podría representar un beneficio estimado de 49 millones de dólares anuales para el país.


