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China y América Latina lanzan un mecanismo de cooperación agrícola con la atención en la sostenibilidad y la inversión verde

Participantes asisten a un panel de discusión en el Foro de Cooperación Económica, Comercial y de Inversión Agrícola entre China y América Latina, celebrado en Beijing el 15 de septiembre de 2026. Foto: Ma Tong/GT
China y América Latina están intensificando sus esfuerzos para profundizar la cooperación en cadenas de valor agrícolas sostenibles, poniendo mayor énfasis en normas, demanda del mercado, tecnología e inversión ecológica, mientras un nuevo mecanismo de cooperación lanzado el martes en Beijing busca transformar los crecientes intercambios en una colaboración más regular y práctica.
Funcionarios, representantes del sector y expertos de China, Brasil y Argentina señalaron que ambas partes cuentan con una sólida base comercial y una clara complementariedad agrícola, al tiempo que la cooperación se expande hacia áreas como la trazabilidad, la producción sostenible, la tecnología y la financiación.
Estas declaraciones se realizaron el martes durante el Foro de Cooperación Económica, Comercial y de Inversión Agrícola entre China y América Latina, organizado por el Instituto de Recursos Mundiales (WRI), la Universidad Agrícola de China y la Secretaría de la Conferencia Mundial sobre Innovación Agroalimentaria (WAFI). El foro se centró en políticas, normas, mercados e inversiones relacionados con las cadenas de suministro de productos agrícolas sostenibles entre China y América Latina.
Como uno de los puntos destacados del foro, se lanzó el Grupo de Trabajo WAFI China-América Latina sobre Economía y Comercio Agrícola Sostenible, con el objetivo de conectar políticas, investigación, industria y capital, e impulsar el comercio agrícola sostenible entre ambas partes.
Según los organizadores, el grupo planea establecer un comité ejecutivo y un comité asesor de expertos, junto con varios grupos de trabajo especializados que abarcarán el comercio agrícola y la inversión y financiación sostenibles. Se prevé anunciar un plan de acción trienal en 2027.
Esta iniciativa surge en un contexto en el que la cooperación agrícola entre China y América Latina continúa profundizándose, impulsada por la reconfiguración de las cadenas de suministro mundiales y un mayor enfoque en la sostenibilidad. América Latina es un importante productor y proveedor agrícola, mientras que en el vasto mercado chino crece la demanda de productos de alta calidad, seguros y obtenidos mediante prácticas sostenibles, según indicaron los expertos.
El comercio agrícola de China con los países de América Latina alcanzó los 13.440 millones de dólares en los dos primeros meses de 2026, lo que supone un aumento interanual del 44 % —el crecimiento más rápido registrado en este periodo en los últimos cinco años—, según datos de la Cámara de Comercio de China para la Importación y Exportación de Productos Alimenticios, Productos Autóctonos y Subproductos Animales (CFNA). América Latina representó el 26,5 % del comercio agrícola total de China; las importaciones se dispararon un 46,6 % —superando con creces el aumento del 8,6 % en las exportaciones—, lo que pone de relieve el fuerte crecimiento de los flujos agrícolas desde América Latina hacia China.
Xu Xiaohu, vicepresidente de la CFNA, señaló en el foro que la magnitud del comercio agrícola entre China y América Latina refleja no solo el tamaño del mercado, sino también la profundidad y la resiliencia de la cooperación bilateral.
Ante el contexto del cambio climático, Xu instó a ambas partes a desarrollar conjuntamente cadenas de valor más ecológicas para los principales productos agrícolas, promover sistemas sostenibles y trazables, y fortalecer la cooperación tecnológica; señaló que tales esfuerzos no solo responderían a los desafíos climáticos, sino que también aportarían una dimensión de sostenibilidad más sólida al comercio agrícola bilateral.
La cooperación agrícola entre China y América Latina se encuentra en un nuevo punto de partida, con esfuerzos en marcha para trascender el mero intercambio comercial y avanzar hacia una integración más profunda mediante la coordinación de políticas, el empoderamiento tecnológico y el apoyo financiero, afirmó Du Taisheng, vicepresidente de la Universidad Agrícola de China (CAU), durante el foro.
Du mencionó un proyecto conjunto entre China y Brasil, respaldado por la CAU, que combina maquinaria agrícola china para pequeñas y medianas explotaciones con herramientas digitales destinadas a la agricultura familiar. En su sede de Apodi, se han desplegado 31 máquinas en una superficie de casi 1.000 hectáreas, lo que ha permitido a cerca de 1.000 agricultores locales reducir el tiempo operativo en un 80 % y los costos de producción entre un 60 % y un 80 %.
Funcionarios latinoamericanos presentes en el foro destacaron la demanda del mercado, la trazabilidad y las inversiones ecológicas como áreas clave para profundizar la cooperación con China.
China y Brasil deberían profundizar su entendimiento mutuo sobre la sostenibilidad y, al mismo tiempo, explorar nuevas áreas de colaboración, tales como los productos orgánicos, el café y las inversiones ecológicas, declaró Bruno Meireles Leite, subdirector del Departamento de Desarrollo de Cadenas Productivas e Indicaciones Geográficas del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil, al margen del foro.
"Necesitamos conectar mejor a Brasil y China para que ambas partes comprendan qué entiende la otra por sostenibilidad y puedan identificar los puntos en los que estamos alineados", señaló Leite.
Agustín Larralde, director de Planificación y Análisis de Mercado del Ministerio de Economía de Argentina, comentó que Argentina y China han mantenido durante mucho tiempo una sólida relación en el comercio agrícola, en la cual la sostenibilidad ha pasado a ocupar un lugar cada vez más importante en la agenda.
"Si existe demanda por parte de China y de los compradores, se genera una oportunidad de mercado. Y cuando surge una oportunidad de mercado, los productores responden a las necesidades de este", afirmó Larralde, añadiendo que una cooperación más estrecha en agricultura sostenible estaría impulsada principalmente por la demanda del mercado y no por cuestiones políticas.
Leite subrayó que China sigue siendo un socio agrícola fundamental para Brasil y que ambas partes deben continuar fortaleciendo el diálogo y la cooperación. En un sentido más amplio, señaló que China y América Latina, como parte del Sur Global, deberían colaborar en enfoques de desarrollo sostenible que reflejen sus propias condiciones, en lugar de limitarse a copiar modelos desarrollados en otras partes.


